Martes 05 – Feria – Blanco / Misa: del Propio del tiempo – Liturgia de las horas: del Propio del tiempo.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (11, 19-26)
Se pusieron a hablar también a los griegos, anunciándoles al Señor Jesús
19Mientras tanto, los que se habían dispersado durante la persecución que se desató a causa de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, y anunciaban la Palabra únicamente a los judíos. 20Sin embargo, había entre ellos algunos hombres originarios de Chipre y de Cirene que, al llegar a Antioquía, también anunciaron a los paganos la Buena Noticia del Señor Jesús. 21La mano del Señor los acompañaba y muchos creyeron y se convirtieron. 22Al enterarse de esto, la Iglesia de Jerusalén envió a Bernabé a Antioquía. 23Cuando llegó y vio la gracia que Dios les había concedido, él se alegró mucho y exhortaba a todos a permanecer fieles al Señor con un corazón firme. 24Bernabé era un hombre bondadoso, lleno de Espíritu Santo y de mucha fe. Y una multitud adhirió al Señor. 25Entonces partió hacia Tarso en busca de Saulo, 26y cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Ambos vivieron todo un año en esa Iglesia y enseñaron a mucha gente. Y fue en Antioquía, donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de "cristianos".
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 87 (86), 1-7 (R.: Sal 117, 1a)
R. Alaben al Señor, todas las naciones.
1¡Esta es la ciudad que fundó el Señor sobre las santas Montañas! 2El ama las puertas de Sión más que a todas las moradas de Jacob. 3Cosas admirables se dicen de ti, Ciudad de Dios. R.
4“Contaré a Egipto y a Babilonia entre aquellos que me conocen; filisteos, tirios y etíopes han nacido en ella”. 5Así se hablará de Sión: “Este, y también aquél, han nacido en ella, y el Altísimo en persona la ha fundado”. R.
6Al registrar a los pueblos, el Señor escribirá: “Este ha nacido en ella”. 7Y todos cantarán, mientras danzan: “Todas mis fuentes de vida están en ti”. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 10, 27.
“Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”
Evangelio
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan (13, 16-20)
Yo y el Padre somos uno
16Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía. 17Ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican. 18No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí. 19Les digo esto desde ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy. 20Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió.
Palabra del Señor.
Comentario:
- Hch 11, 19-26: Se pusieron también a hablar a los griegos, anunciándoles al Señor Jesús. La Iglesia en Antioquía se muestra decididamente inclinada a la evangelización de los paganos y logra la conversión de un gran número de ellos. Bernabé, enviado de la Iglesia en Jerusalén, se alegra y va en busca de San Pablo en Tarso. Llamados a colaborar personalmente en la expansión de la Iglesia, nos reunimos en asamblea eucarística para recibir la fuerza del Espíritu, que nos haga proclamar universalmente, de palabra y de obra, la Buena Noticia del Señor.
Los predicadores de Antioquía son cristianos corrientes, por eso comenta San Juan Crisóstomo:
"Observad cómo es la gracia la que lo hace todo. Considerad también que esta obra se comienza por obreros desconocidos y sólo cuando empieza a brillar, envían los Apóstoles a Bernabé " (Homilía sobre los Hechos 25).
En Antioquía es donde por vez primera los discípulos de Cristo se llamaron cristianos. Así lo expone San Atanasio:
"Aunque los santos Apóstoles han sido nuestros maestros y nos han entregado el Evangelio del Salvador, sin embargo no hemos recibido de ellos nuestro nombre, sino que somos cristianos por Cristo y por Él se nos llama de este modo " (Sermón primero contra los arrianos 2).
- Cantamos la maravillosa propagación de la Buena Nueva de Cristo y de su Iglesia con el Salmo 86, que es un canto a la Jerusalén terrenal, figura de la Iglesia: "Alabad al Señor todas las naciones. El Señor ha cimentado a Sión sobre el monte santo, y prefiere sus puertas a todas las moradas de Jacob. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios! Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles; filisteos, tirios y etíopes han nacido allí. Se dirá de Sión: "Uno por uno todos han nacido en ella; el Altísimo en persona la ha fundado". El Señor escribirá en el registros de los pueblos: "Este ha nacido allí"; y cantarán mientras danzan: "Todas mis fuentes están en ti" ".
- Jn 10, 22-30: Yo y el Padre somos uno. Con ocasión de una controversia con los incrédulos fariseos, Jesús vuelve a valerse de la imagen del Pastor. El Padre es quien le ha dado los que creen en Él. El los protege, puesto que el Padre y Él no son sino una sola cosa. A todos los pastores que han apacentado el pueblo de Dios el Buen Pastor los aventaja por la entrega voluntaria de su vida en favor de sus ovejas. Así lo dice San Gregorio Magno:
"Por ello dice también el Señor en el texto que comentamos: "Igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre, yo doy mi vida por las ovejas" (Jn 10, 15). Como si dijera claramente: "La prueba de que conozco al Padre y el Padre me conoce a Mí está en que entrego mi vida por mis ovejas, es decir, en caridad con que muero por mis ovejas, pongo de manifiesto mi amor por el Padre" " (Homilías sobre los Evangelios 14, 3).
Jesús, como Pastor y Cordero, es objeto de especial atención en los inspirados versos de San Efrén:
"Oh Hijo de Dios, Tú viniste al mundo
para atraer hacia Ti a la oveja racional.
Naciendo de la Virgen, te hiciste Cordero
y hacia Ti corrió la oveja descarriada,
porque oyó la voz de tu balido.
¡Oh Cordero que trajiste la santidad!
¡Oh Lactante, que eres el antiguo de día!
¡Oh Pastor y Lactante, cuán manso eres!" (Himno a Santa María 10, 16).
Tomado de www.almudi.org.
Meditemos:
Tags: lectura diaria