viernes, 29 de mayo de 2009

Viernes 29 – Feria – Blanco / Misa: del Propio del tiempo – Liturgia de las horas: del Propio del tiempo. Día penitencial.

Primera lectura

Lectura de los Hechos de los Apóstoles (25, 13b-21)

Sobre un tal Jesús que murió y que Pablo asegura que vive

13El rey Agripa y Berenice llegaron a Cesarea y fueron a saludar a Festo. 14Como ellos permanecieron varios días, Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: "Félix ha dejado a un prisionero, 15y durante mi estadía en Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos de los judíos, presentaron quejas pidiendo su condena. 16Yo les respondí que los romanos no tienen la costumbre de entregar a un hombre antes de enfrentarlo con sus acusadores y darle la oportunidad de defenderse. 17Ellos vinieron aquí, y sin ninguna demora, me senté en el tribunal e hice comparecer a ese hombre al día siguiente. 18Pero cuando se presentaron los acusadores, estos no alegaron contra él ninguno de los cargos que yo sospechaba. 19Lo que había entre ellos eran no sé qué discusiones sobre su religión, y sobre un tal Jesús que murió y que Pablo asegura que vive. 20No sabiendo bien qué partido tomar en un asunto de esta índole le pregunté a Pablo si quería ir a Jerusalén para ser juzgado allí. 21Pero como este apeló al juicio de Su Majestad imperial, yo ordené que lo dejaran bajo custodia hasta que lo enviara al Emperador".

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 103 (102), 1-2. 11-12. 19-20b (R.: 19a)

R¡El Señor puso su trono en el cielo!

1Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; 2bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. R.

11Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así de inmenso es su amor por los que lo temen; 12cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. R.

19El Señor puso su trono en el cielo, y su realeza gobierna el universo. 20¡Bendigan al Señor, todos sus ángeles, los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes! R.

Versículo antes del Evangelio: Juan 14, 26.

“El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (21, 1. 15-19)

Apacienta mis corderos. Apacienta mis ovejas.

1Después de esto, Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. 15Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?". Él le respondió: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos". 16Le volvió a decir por segunda vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". Él le respondió: "Sí, Señor, saber que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas". 17Le preguntó por tercera vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: "Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas. 18Te aseguro que cuando eras joven tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras". 19De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: "Sígueme".

Palabra del Señor.

Comentario:

Con certeza estamos ante la remembranza de la triple negación de Pedro cuando lo torturaban a Jesús. Pedro lo sabe, como nosotros, por eso en v. 17 “se entristeció”. La pregunta de Jesús acerca del amor, repetida tres veces, recuerda la jactanciosa declaración de Pedro en 13, 37. Ante la triple profesión actual de “amor” de Pedro, Jesús le indicará que su tarea como “pastor” del rebaño de Cristo es de por vida (más que evidente en v. 19). La palabra amor, en los escritos de Juan, equivalen a “cumplir los mandamientos” (ver Juan 14, 15 y 15, 10). Cuando se habla de Pedro como “pastor” es bueno recordar que la expresión “apacentar” es utilizada en 1Pedro 5, 2-4 y Hechos 20, 28 en relación con los obispos y ancianos de la comunidad. En otro relato evangélico, Pedro, es considerado “roca” (Mateo 16, 18-19), quizá más ligado al testimonio de la resurrección que a la tarea de “pastor” o “supervisor” de la comunidad. El v. 18 está cargado de simbolismo: “cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras”, implica que Pedro morirá del mismo modo que Jesús (extendiendo los brazos), atado y asesinado (te llevará a donde no quieras: no es una muerte buscada, es una muerte aceptada, mártir). Culminar diciéndole “sígueme” implica el retorno formal del elegido por Jesús a la tarea de “pastor” luego de la defección (Jesús lo configura como tal en Juan 1, 24, esto se explicita en Mateo 16, 16-19). 

Meditemos:

  1. ¿En qué cosas como Pedro le hemos fallado al Señor?
  2. El Señor nos sigue llamando: ¿Estamos dispuestos a seguirlo del modo que el quiere?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por Desconocido @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios