Domingo 31 – PENTECOSTÉS – Solemnidad – Rojo / Misa: del Propio. Gloria. Credo – Liturgia de las horas: del Propio. 3ra semana para el Salterio.
Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (2, 1-11)
Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar
1Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. 2De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento, que resonó en toda la casa donde se encontraban. 3Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. 4Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse. 5Había en Jerusalén judíos piadosos, venidos de todas las naciones del mundo. 6Al oírse este ruido, se congregó la multitud y se llenó de asombro, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. 7Con gran admiración y estupor decían: “¿Acaso estos hombres que hablan no son todos galileos? 8¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye en su propia lengua? 9Partos, medos y elamitas, los que habitamos en la Mesopotamia o en la misma Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia Menor, 10en Frigia y Panfilia, en Egipto, en la Libia Cirenaica, los peregrinos de Roma, 11judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos los oímos proclamar en nuestras lenguas las maravillas de Dios”.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Salmo 104 (103), 1ab y 24ac. 29bc-30. 31 y 34 (R.: Cf. 30)
R. Envía tu Espíritu, Señor, y renuevas la superficie de la tierra.
1Bendice al Señor, alma mía: ¡Señor, Dios mío, qué grande eres! 24¡Qué variadas son tus obras, Señor! ¡La tierra está llena de tus criaturas! R.
29Les quitas el aliento, expiran y vuelven al polvo. 30Si envías tu aliento, son creados, y renuevas la superficie de la tierra. R.
31¡Gloria al Señor para siempre, alégrese el Señor por sus obras! 34que mi canto le sea agradable, y yo me alegraré en el Señor. R.
Segunda Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12, 3b-7. 12-13)
hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo
3Nadie, movido por el Espíritu de Dios, puede decir: “Jesús es el Señor”, si no está impulsado por el Espíritu Santo. 4Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu. 5Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. 6Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. 7En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común. 12Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. 13Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo -judíos y griegos, esclavos y hombres libres- y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.
Palabra de Dios.
Aleluya antes del Evangelio
“Hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo”
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (20, 19-23)
Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes. Reciban al Espíritu Santo.
19Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: "¡La paz esté con ustedes!". 20Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. 21Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes". 22Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió "Reciban al Espíritu Santo. 23Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan".
Palabra del Señor.
Comentario:
Los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. El temor es igual en todas partes, hace que cerremos toda posibilidad de encuentro con los demás. Los discípulos tenían miedo al maltrato de los judíos, si a Jesús lo había crucificado, ¿qué harían con ellos? Es lógico que se encerraran. Nosotros también nos encerramos muchas veces a lo largo de nuestra vida. El miedo asume distintas caras: rencor, soberbia, ira, cobardía, timidez, etc. Pero sigue siendo, en la raíz, temor. Cuando nos dejamos superar por las estructuras nos volvemos acartonados y poco flexibles, es el miedo el que nos está diciendo: “No dialogues”. Cuando en cada palabra pronunciada causamos heridas a quienes nos rodean, es el miedo que nos dice: “No dialogues”. Cuando nos encerramos en nuestra burbuja y, como el avestruz, escondemos la cabeza, es el miedo que nos invita: “No dialogues”.
¿Cómo vencer el miedo? ¿Cómo romper ese hechizo? Del mismo modo que lo hizo Jesús, no vio la puerta cerrada, vio a sus discípulos; no vio su miedo, vio su necesidad de paz; no vio la barrera, vio la oportunidad del encuentro; y poniéndose en medio de ellos: Dialogó.
La paz esté con ustedes. La paz, don preciado, regalo del cielo, algo que todos queremos, pero que no sabemos cuidar. ¿Qué es tener paz? ¿Acaso será vivir sin problemas? ¿O será vencer los problemas? Parece que ninguna de las dos cosas.
Vivir sin problemas no es tener paz, porque la paz puede venir a nosotros inclusive en medio de los problemas. Los pacíficos no son los que no tienen problemas, sino son aquellos que “no se hacen” problema. Son aquellos que buscan ver la solución antes que quedarse en el conflicto, son los que siempre tienen una puerta de salida. Lo más importante que tenemos que saber para tener la paz que Jesús nos da, es que a las cosas hay que llamarlas por su nombre: mire el problema que tiene, mire lo que le quita paz y póngale un nombre. Ponerle un nombre significa dimensionar de la manera más precisa la situación que estoy atravesando. Significa asumir el problema en su justo valor, ni más ni menos, sólo lo que es. Así no me haré problema, y sí resolveré el problema.
Vencer los problemas no es la única solución para vivir en paz. La paz de Jesús nos llega aún en situaciones donde los problemas no pueden ser vencidos, en situaciones donde lo único que podemos hacer es aceptar la circunstancia dada. Cuando se nos muere, por ejemplo, un hijo, ¿cómo solucionamos el problema? ¿De qué manera se arregla eso? ¡No se puede arreglar! Cuando llega una enfermedad que, por ejemplo, me deja paralítico, ¿cómo solucionamos el problema? ¿De qué manera se arregla eso? ¡No se puede arreglar! Hay problemas que siempre van a estar con nosotros. ¿Qué hacer entonces? Convivir con ellos, es allí donde la paz cumple su función y se convierte en paciencia. La persona que convive con su problema convierte en una ciencia esto de vivir en paz. Al convivir con situaciones dolorosísimas que siempre van a estar presentes, aprendemos, desde la paz que Jesús nos da, desde la ciencia de la cruz, a ser pacientes.
Reciban el Espíritu Santo. Cuando era niño y veía series de vaqueros (acuérdese de, por ejemplo: “El gran Chaparral”, “Bonanza”, “Cuero crudo”) recuerde que, en algunos episodios, los indios rodeaban a los vaqueros y cuando todos estaban desesperados llegaba la caballería a salvar a los sobrevivientes. El clarín resonaba y sabíamos que la salvación había llegado.
El Espíritu Santo es la caballería de Dios. La paz de Jesús nos dura poco porque nuestro corazón es intranquilo, ansioso. Hace falta que el Espíritu Santo mantenga ese estado de paz en nuestro interior, que el Espíritu Santo sane nuestros miedos, que el Espíritu santo nos haga dimensionar correctamente nuestros problemas, que el Espíritu Santo nos anime para reconciliarnos con nosotros mismos y con los demás. Por eso en la Secuencia de Pentecostés decimos: “¡Ven Espíritu Santo!”.
Meditemos:
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Sábado 30 – Feria – Blanco / Misa: del propio del tiempo. – Liturgia de las horas: de la feria. Del Propio del tiempo.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (28, 16-20. 30-31)
Pablo vivió en Roma proclamando el Reino de Dios
16Cuando llegamos a Roma, recibió autorización para alojarse en una casa particular con un soldado que lo custodiara. 17Tres días después convocó a los judíos principales, y cuando se reunieron les dijo: "Hermanos, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres de nuestros padres, fui arrestado en Jerusalén y puesto en manos de los romanos. 18Después de interrogarme, quisieron dejarme en libertad, porque no encontraban en mí nada que mereciera la muerte; 19pero ante la oposición de los judíos, me vi obligado a apelar al Emperador, sin querer por esto acusar en nada a mi pueblo. 20Por eso he querido verlos y hablarles, ya que a causa de la esperanza de Israel llevo estas cadenas". 30Pablo vivió dos años enteros por sus propios medios, recibiendo a todos los que querían verlo, 31proclamando el Reino de Dios, y enseñando con toda libertad y sin encontrar ningún obstáculo, lo concerniente al Señor Jesucristo.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 11 (10), 4-5. 7 (R.: cf. 7b)
R. ¡Los rectos verán tu rostro, Señor!
4Pero el Señor está en su santo Templo, el Señor tiene su trono en el cielo. Sus ojos observan el mundo, sus pupilas examinan a los hombres. R.
5El Señor examina al justo y al culpable, y odia al que ama la violencia. 7Porque el Señor es justo y ama la justicia, y los son rectos verán su rostro. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 16, 7. 13.
“Les enviaré el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 21, 19-25
Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero
19De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: "Sígueme". 20Pedro, volviéndose, vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el mismo que durante la Cena se había reclinado sobre Jesús y le había preguntado: "Señor, ¿quién es el que te va a entregar?". 21Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: "Señor, ¿y qué será de este?". 22Jesús le respondió: "Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué importa? Tú sígueme". 23Entonces se divulgó entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría, pero Jesús no había dicho a Pedro: "El no morirá", sino: "Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa?". 24Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero. 25Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían.
Palabra del Señor.
Comentario:
Una de las cosas más difíciles e la vida del cristiano es dejar de lado la envidia sobre el otro, que, si no se trabaja con fortaleza puede caerse en “codiciar los bienes ajenos”. Pedro, sin duda, está lejos de la envidia o la codicia de los bienes ajenos… pero manifiesta un interés un poco raro por el final del discípulo amado, por el destino de ese discípulo. Jesús actúa a su modo, directo, sin importarle el qué dirán, sin preocuparle la opinión de Pedro. "Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué importa? Tú sígueme" (v. 22), parece una respuesta un poco “grosera”; pero en realidad es una respuesta que pone a Pedro en su justo límite… lo que el Señor decida sobre Juan es cosa entre ellos dos… lo que Pedro tiene que hacer es seguirlo y dedicarse a las cosas que el Señor tiene con él. Es importante, como enseñanza para el camino, aprovechar este relato para bien personal. En vez de andar viendo lo que el otro hace, dedicarme a hacer muy bien lo que yo tengo entre manos. En vez de curiosear, lo que puede llevarme a la envidia y codicia de los bienes, espirituales y materiales, de los demás; ponerme las pilas y hacer de modo excelente mi propia tarea.
Meditemos:
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Miércoles 03 – Memoria Obligatoria: San Carlos Lwanga y compañeros, mártires – Rojo / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.
Primera lectura
Lectura del libro de Tobías 3, 1-11a. 16-17a
Tobías no se abatió a causa de la ceguera
1Con el alma llena de aflicción, suspirando y llorando, comencé a orar y a lamentarme, diciendo: 2"Tú eres justo, Señor, y todas tus obras son justas. Todos tus caminos son fidelidad y verdad, y eres tú el que juzgas al mundo. 3Y ahora, Señor, acuérdate de mí y míreme; no me castigues por mis pecados y mis errores, ni por los que mis padres cometieron delante de ti. 4Ellos desoyeron tus mandamientos y tú nos entregaste al saqueo, al cautiverio y a la muerte, exponiéndonos a las burlas, a las habladurías y al escarnio de las naciones donde nos has dispersado. 5Sí, todos tus juicios son verdaderos, cuando me tratas así por mis pecados, ya que no hemos cumplido tus mandamientos ni hemos caminado en la verdad delante de ti. 6Trátame ahora como mejor te parezca: retírame el aliento de vida, para que yo desaparezca de la tierra y quede reducido a polvo. Más me vale morir que vivir, porque he escuchado reproches injustos y estoy agobiado por la tristeza. Líbrame, Señor, de tanta opresión, déjame partir hacia la morada eterna y no apartes de mí tu rostro, Señor. Es preferible para mí la muerte, antes que ver tanta opresión en mi vida y seguir escuchando insultos". 7Ese mismo día sucedió que Sara, hija de Ragüel, que vivía en Ecbátana, en Media, fue insultada por una de las esclavas de su padre. 8Porque Sara se había casado siete veces, pero el malvado demonio Asmodeo, había matado a sus maridos, uno después de otro, antes de que tuvieran relaciones con ella. La esclava le dijo: "¡Eres tú la que matas a tus maridos! ¡Te has casado con siete y ni uno solo te ha dado su nombre! 9 Que tus maridos hayan muerto no es razón para que nos castigues. ¡Ve a reunirte con ellos y que jamás veamos ni a un hijo ni a una hija tuyos!". 10Aquel día, Sara se entristeció mucho, se puso a llorar y subió a la habitación de su padre, con la intención de ahorcarse. Pero luego pensó: "¿Y si esto da motivo a que insulten a mi padre y le digan: "Tú no tenías más que una hija querida, y ella se ha ahorcado por sus desgracias"? No quiero que por culpa mía mi anciano padre baje a la tumba lleno de tristeza. Mejor será que no me ahorque, sino que pida al Señor que me haga morir. Así no oiré más insultos en mi vida". 11Entonces, extendiendo los brazos hacia la ventana, Sara oró de este modo: "¡Bendito seas, Dios misericordioso, y bendito sea tu Nombre para siempre! 16A un mismo tiempo, fueron acogidas favorablemente ante la gloria de Dios las plegarias de Tobit y de Sara, 17y fue enviado Rafael para curar a los dos.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Salmo responsorial 25 (24), 2-3a.4-5ab. 6-7bc. 8-9 (R.: 1)
R. ¡A ti, Señor, elevo mi alma!
2Dios mío, yo pongo en ti mi confianza; ¡que no tenga que avergonzarme ni se rían de mí mis enemigos! 3Ninguno de los que esperan en ti tendrá que avergonzarse. R.
4Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos. 5Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador. R.
6Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, porque son eternos. 7Por tu bondad, Señor, acuérdate de mi según tu fidelidad. R.
8El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados; 9él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres. R.
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según San Marcos 12, 18-27
No es Dios de muertos, sino de vivos
18Se le acercaron unos saduceos, que son los que niegan la resurrección, y le propusieron este caos: 19"Maestro, Moisés nos ha ordenado lo siguiente: "Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda". 20Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. 21El segundo se casó con la viuda y también murió sin tener hijos; lo mismo ocurrió con el tercero; 22y así ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos ellos, murió la mujer. 23Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?". 24Jesús les dijo: "¿No será que ustedes están equivocados por no comprender las Escrituras ni el poder de Dios? 25Cuando resuciten los muertos, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo. 26Y con respecto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído en el Libro de Moisés, en el pasaje de la zarza, lo que Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? 27El no es un Dios de muertos, sino de vivientes. Ustedes están en un grave error".
Palabra del Señor.
Comentario:
El Evangelio de este día nos habla de la resurrección de los muertos. Algunas estadísticas indican que muchos cristianos no son conscientes de esta verdad de fe. Yo mismo he comprobado, hablando con adolescentes y jóvenes, que consideran la resurrección de la carne como algo metafórico. En los primeros tiempos pasaba algo parecido. San Pablo, cuando anuncia en Atenas que los muertos resucitarán, ve con sorpresa que todos dejan de escucharle. Encontraban aquella doctrina extravagante.
Al decir que resucita la carne, lo cual es posible gracias a la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, afirmamos también el valor de todo lo humano. La Iglesia siempre ha huido del angelismo. En la historia han existido muchos movimientos, nacidos en el seno del cristianismo, que despreciaban lo material. Daban tanta importancia a lo espiritual que negaban el valor del cuerpo. Era el caso, por ejemplo, de los maniqueos. Sin embargo, Jesús, con su encarnación asume todo lo humano y, en primer lugar el cuerpo y el alma. Muere verdaderamente y resucita.
La resurrección de la carne nos ayuda a relacionarnos con todo lo material sabiendo que lo mejor de ello será recuperado en la vida eterna. Por ello tienen sentido las emociones estéticas, escuchar una música bella o paladear un buen vino. El mundo no es malo y nuestro cuerpo tampoco. El hecho de que la vida humana no se agote en su corporeidad no significa que debamos despreciarlo.
Ahora bien, la resurrección señala también un estado de plenitud. Nuestro cuerpo, entonces glorificado, no estará sujeto a las necesidades que ahora experimentamos ni tampoco se resistirá a las mociones del alma. Resplandecerá con la plenitud de vida que Dios le comunica. Pensar en la resurrección no nos lleva a idolatrar lo corporal sino a tomarnos la vida en serio y con esperanza. De hecho, si no hubiera esperanza tampoco habría seriedad y todo parecería un juego.
San Pedro de Alcántara tiene unas sugerentes meditaciones sobre la muerte. Para algunos pueden resultar tremebundas, pero dice cosas muy interesantes. Señala, por ejemplo, y a mí me ayuda, el dolor que deben sentir alma y cuerpo al separarse en el momento de la muerte. Lo han compartido todo durante tantos años y, de repente, emprenden viajes separados. Ese es un punto muy misterioso de nuestra existencia. De ahí que nosotros aceptemos alegres la noticia del Señor de que la muerte ha sido vencida y el hombre, después de esta vida, podrá alcanzar en plenitud la unidad por la que lucha en esta vida.
Porque la resurrección de la carne nos habla también de la unidad del hombre y nos impulsa a buscarla. Precisamente uno de nuestros dramas es el vivir escindidos. Jesús nos da una clave para esa unidad: “No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos están vivos”. La pregunta de los saduceos escondía una trampa. Con su ejemplo absolutamente inverosímil pretendían separar lo que hacemos en este mundo de nuestro destino definitivo. Pero estamos en manos de Dios y sólo en Él se entiende todo.
Tomado de http://homiletica.org/arquidiocesisdemadrid0270.htm, vista el 28/05/2009.
Meditemos:
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Viernes 29 – Feria – Blanco / Misa: del Propio del tiempo – Liturgia de las horas: del Propio del tiempo. Día penitencial.
Primera lectura
Lectura de los Hechos de los Apóstoles (25, 13b-21)
Sobre un tal Jesús que murió y que Pablo asegura que vive
13El rey Agripa y Berenice llegaron a Cesarea y fueron a saludar a Festo. 14Como ellos permanecieron varios días, Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: "Félix ha dejado a un prisionero, 15y durante mi estadía en Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos de los judíos, presentaron quejas pidiendo su condena. 16Yo les respondí que los romanos no tienen la costumbre de entregar a un hombre antes de enfrentarlo con sus acusadores y darle la oportunidad de defenderse. 17Ellos vinieron aquí, y sin ninguna demora, me senté en el tribunal e hice comparecer a ese hombre al día siguiente. 18Pero cuando se presentaron los acusadores, estos no alegaron contra él ninguno de los cargos que yo sospechaba. 19Lo que había entre ellos eran no sé qué discusiones sobre su religión, y sobre un tal Jesús que murió y que Pablo asegura que vive. 20No sabiendo bien qué partido tomar en un asunto de esta índole le pregunté a Pablo si quería ir a Jerusalén para ser juzgado allí. 21Pero como este apeló al juicio de Su Majestad imperial, yo ordené que lo dejaran bajo custodia hasta que lo enviara al Emperador".
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 103 (102), 1-2. 11-12. 19-20b (R.: 19a)
R. ¡El Señor puso su trono en el cielo!
1Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; 2bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. R.
11Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así de inmenso es su amor por los que lo temen; 12cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. R.
19El Señor puso su trono en el cielo, y su realeza gobierna el universo. 20¡Bendigan al Señor, todos sus ángeles, los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes! R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 14, 26.
“El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (21, 1. 15-19)
Apacienta mis corderos. Apacienta mis ovejas.
1Después de esto, Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. 15Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?". Él le respondió: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos". 16Le volvió a decir por segunda vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". Él le respondió: "Sí, Señor, saber que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas". 17Le preguntó por tercera vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: "Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas. 18Te aseguro que cuando eras joven tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras". 19De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: "Sígueme".
Palabra del Señor.
Comentario:
Con certeza estamos ante la remembranza de la triple negación de Pedro cuando lo torturaban a Jesús. Pedro lo sabe, como nosotros, por eso en v. 17 “se entristeció”. La pregunta de Jesús acerca del amor, repetida tres veces, recuerda la jactanciosa declaración de Pedro en 13, 37. Ante la triple profesión actual de “amor” de Pedro, Jesús le indicará que su tarea como “pastor” del rebaño de Cristo es de por vida (más que evidente en v. 19). La palabra amor, en los escritos de Juan, equivalen a “cumplir los mandamientos” (ver Juan 14, 15 y 15, 10). Cuando se habla de Pedro como “pastor” es bueno recordar que la expresión “apacentar” es utilizada en 1Pedro 5, 2-4 y Hechos 20, 28 en relación con los obispos y ancianos de la comunidad. En otro relato evangélico, Pedro, es considerado “roca” (Mateo 16, 18-19), quizá más ligado al testimonio de la resurrección que a la tarea de “pastor” o “supervisor” de la comunidad. El v. 18 está cargado de simbolismo: “cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras”, implica que Pedro morirá del mismo modo que Jesús (extendiendo los brazos), atado y asesinado (te llevará a donde no quieras: no es una muerte buscada, es una muerte aceptada, mártir). Culminar diciéndole “sígueme” implica el retorno formal del elegido por Jesús a la tarea de “pastor” luego de la defección (Jesús lo configura como tal en Juan 1, 24, esto se explicita en Mateo 16, 16-19).
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Jueves 28 – Feria – Blanco / Misa: del Propio del tiempo – Liturgia de las horas: del Propio del tiempo.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (22, 30; 23, 6-11)
Animo, así como has dado testimonio de mí en Jerusalén, también tendrás que darlo en Roma
2230Al día siguiente, queriendo saber con exactitud de qué lo acusaban los judíos, el tribuno le hizo sacar las cadenas, y convocando a los sumos sacerdotes y a todo el Sanedrín, hizo comparecer a Pablo delante de ellos. 236Pablo, sabiendo que había dos partidos, el de los saduceos y el de los fariseos, exclamó en medio del Sanedrín: "Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos, y ahora me están juzgando a causa de nuestra esperanza en la resurrección de los muertos". 7Apenas pronunció estas palabras, surgió una disputa entre fariseos y saduceos, y la asamblea se dividió. 8Porque los saduceos niegan la resurrección y la existencia de los ángeles y de los espíritus; los fariseos, por el contrario, admiten una y otra cosas. 9Se produjo un griterío, y algunos escribas del partido de los fariseos se pusieron de pie y protestaron enérgicamente: "Nosotros no encontramos nada de malo en este hombre. ¿Y si le hubiera hablado algún espíritu o un ángel...?". 10Como la disputa se hacía cada vez más violenta, el tribuno, temiendo por la integridad de Pablo, mandó descender a los soldados para que lo sacaran de allí y lo llevaran de nuevo a la fortaleza. 11A la mañana siguiente, el Señor se apareció a Pablo y le dijo: "Animo, así como has dado testimonio de mí en Jerusalén, también tendrás que darlo en Roma".
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 16 (15), 1-2ª. 5. 7-11 (R.: 1)
R. ¡Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti!
1Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti. 2Yo digo al Señor: "Señor, tú eres mi bien”. 5El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡tú decides mi suerte! R.
7Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia! 8Tengo siempre presente al Señor: él está a mi lado, nunca vacilaré. R.
9Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro: 10porque no me entregarás la Muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro. R.
11Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 17, 21.
“Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (17, 20-26)
Que todos sean uno
20No ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí. 21Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. 22Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno 23–yo en ellos y tú en mí– para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que tú me has enviado, y que yo los amé cómo tú me amaste. 24Padre, quiero que los que tú me diste estén conmigo donde yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creación del mundo. 25Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conocí, y ellos reconocieron que tú me enviaste. 26Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me amaste esté en ellos, y yo también esté en ellos".
Palabra del Señor.
Comentario:
Desde el versículo 21 al 23 se insiste en “ser uno”, hay una búsqueda inclaudicable de unidad. De hecho, ¿qué posibilidad de eficacia tiene la palabra evangelizadora de los apóstoles sin la unidad con el Padre, Jesús y la comunidad? Obviamente, ninguna. En el v. 22, Jesús dice: “yo les he dado la gloria que tú me diste”, ¿podemos entender, como algunos comentaristas sugieren, que esa “gloria” es el mismo Espíritu Santo? Pareciera que sí. O también se puede completar la imagen con la “gloria de la shekiná”, valorada por el tárgum como “una fuente de protección y de unidad del pueblo de Dios”. Efectivamente, en la teología católica el Espíritu Santo es considerado también de ese modo. En v.21 es el eje por donde pasa la comprensión final de todo este pasaje: la UNIDAD. Una unidad que es vertical: el Padre – el Hijo (Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti), y una unidad que es horizontal: entre los discípulos (que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste). La “gloria” que Jesús nos ha dado permite la perfecta unidad (progresiva, podríamos entender) entre los creyentes que adhieren a Jesús. Las iglesias cristianas trabajan mucho en el orden del ecumenismo (con resultados a veces un poco decepcionantes, a veces bastante alentadores) para, inspirados por el Espíritu Santo, lograr la UNIDAD perfecta que Jesús desea; en otro orden, podemos ver cómo, a nivel individual o de pequeñas comunidades, las personas llenas del Espíritu Santo, se sienten invitadas al respeto de la experiencia y creencia ajena, a la tolerancia del modo de vivir la fe de los otros, y al festejo gozoso de la diferencia que enriquece, del rasgo distinto que invita a ver otro rostro –y no solo el reflejado en el propio– de Dios.
Ahora el evangelista Juan nos muestra a Jesús como si contemplara el futuro de gloria que nos espera, las expresiones escritas en presente nos involucran, de modo fuerte, en el final del camino, en el punto de llegada al cielo. Jesús, v. 24, expresa su propia historia de amor desde “antes de la creación del mundo” (es decir, desde siempre), hasta la consumación final, el fin del mundo (es decir, para siempre). El v. 25 marca con fuerza poderosa que los discípulos han conocido al Padre al reconocer en Jesús al enviado por Dios. La línea argumental es muy sencilla y elocuente: quien cree en Jesús y lo reconoce como el enviado, acepta sus palabras y “conoce” al Padre a través de ellas. Por eso en v. 26 se insiste en esa idea: Jesús es el que da a conocer al Padre, el que lo sigue dando a conocer, para que no se pierda el amor del Padre en la ignorancia de los que no creen, sino que siga vivo (y con Él la presencia del mismo Jesús) en la sabiduría, que nace de la fe, de los discípulos.
Meditemos:
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Miércoles 27 – Feria (o memoria libre: San Agustín de Cantorbery, Obispo – Blanco) – Blanco / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (20, 28-38)
Los encomiendo al Señor
28Velen por ustedes, y por todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha constituido guardianes para apacentar a la Iglesia de Dios, que él adquirió al precio de su propia sangre. 29Yo sé que después de mi partida se introducirán entre ustedes lobos rapaces que no perdonarán al rebaño. 30Y aun de entre ustedes mismos, surgirán hombres que tratarán de arrastrar a los discípulos con doctrinas perniciosas. 31Velen, entonces, y recuerden que durante tres años, de noche y de día, no he cesado de aconsejar con lágrimas a cada uno de ustedes. 32Ahora los encomiendo al Señor y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y darles la parte de la herencia que les corresponde, con todos los que han sido santificados. 33En cuanto a mí, no he deseado ni plata ni oro ni los bienes de nadie. 34Ustedes saben que con mis propias manos he atendido a mis necesidades y a las de mis compañeros. 35De todas las maneras posibles, les he mostrado que así, trabajando duramente, se debe ayudar a los débiles, y que es preciso recordar las palabras del Señor Jesús: "La felicidad está más en dar que en recibir". 36Después de decirles esto, se arrodilló y oró junto a ellos. 37Todos se pusieron a llorar, abrazaron a Pablo y lo besaron afectuosamente, 38apenados sobre todo porque les había dicho que ya no volverían a verlo. Después lo acompañaron hasta el barco.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Salmo 68 (67), 29-30. 33-36c (R.: 33a)
R. ¡Canten al Señor, reinos de la tierra!
29Tu Dios ha desplegado tu poder: ¡sé fuerte, Dios, tú que has actuado por nosotros! 30A causa de tu Templo, que está en Jerusalén, los reyes te presentarán tributo. R.
33¡Canten al Señor, reinos de la tierra, entonen un himno a Dios, 34al que cabalga por el cielo, por el cielo antiquísimo! El hace oír su voz poderosa, 35¡reconozcan el poder de Dios! R.
Su majestad brilla sobre Israel y su poder, sobre las nubes. 36Tú eres temible, oh Dios, desde tus santuarios. El Dios de Israel concede a su pueblo el poder y la fuerza. ¡Bendito sea Dios! R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 17, 17.
“Conságralos en la verdad: tu palabra es verdad”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (17, 6ª. 11b-19)
Que sean uno, como nosotros
6aManifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. 11bPadre santo, cuida en tu Nombre a aquellos que me diste, para que sean uno, como nosotros. 12Mientras estaba con ellos, cuidaba en tu Nombre a los que me diste; yo los protegía y no se perdió ninguno de ellos, excepto el que debía perderse, para que se cumpliera la Escritura. 13Pero ahora voy a ti, y digo esto estando en el mundo, para que mi gozo sea el de ellos y su gozo sea perfecto. 14Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió porque ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno. 16Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 17Conságralos en la verdad: tu palabra es verdad. 18Así como tú me enviaste al mundo, yo también los envío al mundo. 19Por ellos me consagro, para que también ellos sean consagrados en la verdad.
Palabra del Señor.
Comentario:
En el estilo de San Juan, esta manera de referirse a Dios como “Padre Santo” implica y muestra las similitudes con la oración del Padre Nuestro, contenida en los sinópticos. En este pasaje Jesús no enseña a orar, sino que ora por sus discípulos. Recalca que su presencia con los discípulos fue de cuidado casi maternal (v. 12), la pérdida del traidor es relacionada con el cumplimiento de la Escritura, quizá con la intención de no escandalizar a la comunidad con la defección –libre, por otro lado– de Judas; o refiriéndose a la cita de Juan 13, 18: “No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí” (cita Sal 41, 10 aunque también puede verse Sal 109, 4-8). Jesús hace una breve historia de su misión en la tierra y, a continuación, pasa a hablar del presente en el v. 13. La perspectiva actual es de mucho dolor (el mundo los odia: v. 14) y un sufrimiento constante (“no te pido que los saques del mundo”: v. 15a) pero sin derrota definitiva, o al revés, con victoria final (“sino que los preserves del Maligno”: v. 15b). El sufrimiento es propio de la vida del creyente, la única diferencia con los del “mundo” es que el creyente padece el sufrimiento, pero no lo provoca. La última petición del Padrenuestro solicitaba eso… líbranos del mal (Maligno) (Mt 6, 13), que, en último término, es la instigación satánica de odio homicida (8, 44: “Ustedes tienen por padre al demonio y quieren cumplir los deseos de su padre. Desde el comienzo él fue homicida y no tiene nada que ver con la verdad, porque no hay verdad en él”). La consagración “en la verdad” (v. 17) tiene relación con 8, 44: el demonio es el padre de la mentira. En las expresiones de Jesús se establece la diferencia entre dos mundos: el del Padre Bueno y el del Maligno: uno, el primero, es verdadero, lleno de paz y amor fraterno; el otro, el segundo, es falso-mentiroso, lleno de maldad y de odio homicida. Pero, así como Jesús fue enviado al “mundo” para redimirlo, así, sus discípulos son enviados para la misma misión (v. 18). El Padre envía a Jesús, Jesús envía a sus discípulos. La “consagración” jesuánica implica, en primer lugar, la “dedicación a Dios” (ver Lev 19, 2; 20, 26) y, en segundo lugar, una “capacitación para la misión” (p.e. Ex 28, 36-39). Como dice Luis Alonso Schökel: “En vez de rito de consagración, Dios emplea la verdad, es decir, su palabra que ha de ser recibida con fe y cumplida” (comentarios de la Biblia del Peregrino a Juan 17, 17.19).
Meditemos:
En definitiva, el relato evangélico que la Iglesia hoy propone, nos invita a la reflexión sobre el lugar que nosotros ocupamos en la historia de la salvación.
Son preguntas que exigen una respuesta aquí y ahora.
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Martes 26 – Memoria Obligatoria – Blanco / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (20, 17-27)
Cumplo mi carrera y la misión que recibí del Señor Jesús
17Desde Mileto, mandó llamar a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso. 18Cuando estos llegaron, Pablo les dijo: "Ya saben cómo me he comportado siempre con ustedes desde el primer día que puse el pie en la provincia de Asia. 19He servido al Señor con toda humildad y con muchas lágrimas, en medio de las pruebas a que fui sometido por las insidias de los judíos. 20Ustedes saben que no he omitido nada que pudiera serles útil; les prediqué y les enseñé tanto en público como en privado, 21instando a judíos y a paganos a convertirse a Dios y a creer en nuestro Señor Jesús. 22Y ahora, como encadenado por el Espíritu, voy a Jerusalén sin saber lo que me sucederá allí. 23Sólo sé que, de ciudad en ciudad, el Espíritu Santo me va advirtiendo cuántas cadenas y tribulaciones me esperan. 24Pero poco me importa la vida, mientras pueda cumplir mi carrera y la misión que recibí del Señor Jesús: la de dar testimonio de la Buena Noticia de la gracia de Dios. 25Y ahora sé que ustedes, entre quienes pasé predicando el Reino, no volverán a verme. 26Por eso hoy declaro delante de todos que no tengo nada que reprocharme respecto de ustedes. 27Porque no hemos omitido nada para anunciarles plenamente los designios de Dios.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 68 (67), 10-11. 20-21 (R.: 33a)
R. ¡Canten al Señor, reinos de la tierra!
10Tú derramaste una lluvia generosa, Señor: tu herencia estaba exhausta y tú la reconfortaste; 11allí es estableció tu familia, y tú, Señor, la afianzarás por tu bondad para con el pobre. R.
20¡Bendito sea el Señor, el Dios de nuestra salvación! El carga con nosotros día tras día; 21él es el Dios que nos salva y nos hace escapar de la muerte. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 14, 16.
“Yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes”
Evangelio
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan (17, 1-11a)
Padre, glorifica a tu Hijo
1Después de hablar así, Jesús levantó los ojos al cielo, diciendo: "Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti, 2ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que él diera Vida eterna a todos los que tú les has dado. 3Esta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo. 4Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. 5Ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que yo tenía contigo antes que el mundo existiera. 6Manifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra. 7Ahora saben que todo lo que me has dado viene de ti, 8porque les comuniqué las palabras que tú me diste: ellos han reconocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me enviaste. 9Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos. 10Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado. 11Ya no estoy más en el mundo, pero ellos están en él; y yo vuelvo a ti.
Palabra del Señor.
Comentario:
Esta oración del Señor, con los ojos al cielo (v. 1), marca fuertemente la entrega de Jesús y su duro trabajo, aquí, en la tierra. Contrariamente a lo que nosotros imaginamos sobre la “glorificación”, sea humana o divina, Jesús la vivirá como “pasión”. Para los evangelistas el término “hora” implica el “tiempo designado por Dios para que se realice tal o cual cosa”, la “hora” de Jesús es el tiempo establecido por Dios para su sacrificio en la cruz: el que tanto ama a la humanidad, lo expresa entregándose totalmente por ella, muriendo por ella, dejándose aniquilar para que nosotros vivamos. La “gloria” de Dios reside en “dar la vida” por todos, en morir por la creación para que esta no muera. En vez de destrozar lo malo de la humanidad, o romper su obra creacional, Dios decide hacer lo contrario: morir por nosotros. Esta decisión, porque es una decisión libre, no impuesta por la necesidad, ni marcada por ningún “destino” o “karma”, es tomada por Dios con total libertad. El autor de la criatura se hace criatura y comparte el destino de la criatura para, en esa mixtura de lo divino hecho creación, elevarla a la presencia celestial sin los condicionamientos negativos de lo creado: es decir, la finitud y la muerte. Por eso se habla de la Vida eterna, que es accesible para aquellos que “crean”, para aquellos que “decidan” libremente “adherirse” a lo divino, al creador hecho creatura. La fidelidad a “tu palabra” es el eje por el cual pasa la claridad y certeza de que son dignos de la vida eterna, en definitiva, lo importante no es la “aceptación” formal, aunque sea explícita, de la fe… sino “vivir” en fidelidad a esa fe aceptada. Dios, en un modo más sencillo de decirlo, no valora tanto mis palabras, sino mis gestos. No es lo que digo, sino lo que hago. Jesús terminará su oración (v. 9) orando fervorosamente por “los que me diste, porque son tuyos”. No es que Jesús se desentienda de toda la creación, sino que sabe que, así como él fue la concentración del amor divino para el mundo, en ellos está la primera expansión de ese amor, la primera caja de resonancia del amor redentor de Dios para toda la creación. Los discípulos son aquellos que tienen el peso de llevar la enseñanza y el modo de vivir de los cristianos a todo el universo.
Meditemos:
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Lunes 25 – Feria (o memoria libre: San Beda el Venerable, presbítero y doctor de la Iglesia – Blanco; San Gregorio VII, papa – Blanco; Santa María Magdalena de Pazzi, virgen – Blanco) – Blanco / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (19, 1-8)
Cuando ustedes abrazaron la fe, ¿recibieron el Espíritu Santo?
1Mientras Apolo permanecía en Corinto, Pablo atravesando la región interior, llegó a Éfeso. Allí encontró a algunos discípulos 2y les preguntó: "Cuando ustedes abrazaron la fe, ¿recibieron el Espíritu Santo?". Ellos le dijeron: "Ni siquiera hemos oído decir que hay un Espíritu Santo". 3"Entonces, ¿qué bautismo recibieron?", les preguntó Pablo. "El de Juan", respondieron. 4Pablo les dijo: "Juan bautizaba con el bautismo de penitencia, diciendo al pueblo que creyera en el que vendría después de él, es decir, en Jesús". 5Al oír estas palabras, ellos se hicieron bautizar en el nombre del Señor Jesús. 6Pablo les impuso las manos, y descendió sobre ellos el Espíritu Santo. Entonces comenzaron a hablar en distintas lenguas y a profetizar. 7Eran en total unos doce hombres. 8Pablo fue luego a la sinagoga y durante tres meses predicó abiertamente, hablando sobre el Reino de Dios y tratando de persuadir a los oyentes.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 68 (67), 2-5ac. 6-7ab (R.: 33a)
R. ¡Canten al Señor, reinos de la tierra!
2¡Se alza Dios! Sus enemigos se dispersan y sus adversarios huyen delante de él. 3Tú los disipas como se disipa el humo; como se derrite la cera ante el fuego, así desaparecen los impíos ante Dios. R.
4Pero los justos se regocijan, gritan de gozo delante de Dios y se llenan de alegría. 5¡Canten a Dios, entonen un himno a su Nombre! Su Nombre es "el Señor". R.
6Dios en su santa Morada es padre de los huérfanos y defensor de las viudas: 7él instala en un hogar a los solitarios y hace salir con felicidad a los cautivos. R.
Versículo antes del Evangelio: Colosenses 3, 1
“Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios”
Evangelio
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan (16, 29-33)
Tengan valor: yo he vencido al mundo
29Sus discípulos le dijeron: "Por fin hablas claro y sin parábolas. 30Ahora conocemos que tú lo sabes todo y no hace falta hacerte preguntas. Por eso creemos que tú has salido de Dios". 31Jesús les respondió: "¿Ahora creen? 32Se acerca la hora, y ya ha llegado, en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo. Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo. 33Les digo esto para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo".
Palabra del Señor.
Comentario:
Søren Kierkegaard, filósofo nacido en Copenhague, Dinamarca, (1813-1855); escribió que la vida no era una sucesión lineal de hechos o acontecimientos; sino que, por el contrario, vivir era como estar en islas… Cuando uno quería pasar de una isla a la otra era necesario dar un salto, a veces ese salto necesitaba de una carrera (es decir, irnos para atrás para tomar envión y poder saltar más lejos). Hoy vemos que los discípulos están en esa situación: ellos creen haber llegado al final del camino, a la meta. “Por fin hablas claro y sin parábolas. Por eso creemos que tú has salido de Dios” (vv. 29-30). Ellos creen –valga la repetición innecesaria- que creen, pero Jesús les indica que en realidad están peor que antes. Es necesario, para Jesús, dar el salto en el vacio de la fe. Animarse a tomar carrera y tratar de alcanzar la otra orilla, esa orilla que no es “intelectual” sino “vivencial”. Esa orilla donde no se trata de “cuánto y qué” entiendo, sino de “cómo” vivo. No es un camino lineal el que se tiene que seguir, es un salto fuerte y ágil hacia otra orilla totalmente desconocida y nueva: la FE. Jesús explica todo para que tengan PAZ, para que tengan VALOR. Estas dos virtudes son necesarias cuando uno se anima a salir de los razonamientos y a entrar en el camino de las decisiones.
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Domingo 24 – ASCENSIÓN DEL SEÑOR – Solemnidad – Blanco / Misa: del Propio. Gloria. Credo – Liturgia de las horas: del Propio. 3ra semana para el Salterio.
Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (1, 1-11)
Los Apóstoles lo vieron elevarse
1En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, 2hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido. 3Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se le apareció y les habló del Reino de Dios. 4En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: "La promesa, les dijo, que yo les he anunciado. 5Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días". 6Los que estaban reunidos le preguntaron: "Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?". 7El les respondió: "No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad. 8Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra". 9Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. 10Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, 11que les dijeron: "Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir".
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Salmo 47 (46), 2-3. 6-9 (R.: 6)
R. Dios asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas.
2Aplaudan, todos los pueblos, aclamen a Dios con gritos de alegría; 3porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.
6Dios asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas. 7Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey. R.
8Dios es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. 9Dios reina sobre las naciones, Dios se sienta en su trono sagrado. R.
Segunda Lectura
Lectura de la del apóstol san Pablo a los Efesios (1, 17-23)
Lo hizo sentar a su derecha en el cielo
17Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. 18Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, 19y la extraordinaria grandeza del poder con que él obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza. Este es el mismo poder 20que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, 21elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro. 22El puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, 23que es su Cuerpo y la Plenitud de aquel que llena completamente todas las cosas.
Palabra de Dios.
Versículo antes del Evangelio: Mateo 28, 19. 20
“Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo”
Evangelio
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Marcos (16, 15-20)
El Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios
15Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación. 16El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará. 17Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; 18podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán". 19Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios. 20Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban.
Palabra del Señor.
Comentario:
V. 15. Vayan por todo el mundo. Jesús habla en imperativo, es decir, imponiendo la tarea de “ir”. Apropiándonos de esa orden podríamos asumir que ha sido pronunciada para nosotros. Nuestra Iglesia Católica no se caracteriza, precisamente, por el hecho de “ir” a buscar a las personas que necesitan ser evangelizadas. Nosotros “esperamos” que vengan, que se acerquen, que nos pidan, que nos busquen. El mandato de Jesús es explícito: debemos ir. Pero tengamos en cuenta que sólo se manda a alguien en quien se tiene confianza. Jesús nos confía una tarea y espera que la realicemos de la mejor manera.
También nos dice “por todo el mundo”. Esto implica que se trata de llegar a todas las personas y a todos los lugares. La Iglesia no tiene derecho a excluir a nadie ni tampoco tiene derecho a no ir a ningún lado. Por eso, nosotros somos misioneros universales. En todos lados y en todas partes predicamos la Palabra de Dios. Cuando estoy en mi casa, con mi familia: ¿Qué hago? Predico la Palabra. Cuando estoy con mis amigos: ¿Qué hago? Predico la Palabra. Cuando estoy en el trabajo: ¿Qué hago? Predico la Palabra. En todo lugar y en todo tiempo mi tarea es predicar la Palabra. Como dice la segunda carta a Timoteo: “Yo te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, y en nombre de su Manifestación y de su Reino: proclama la Palabra de Dios, insiste con ocasión o sin ella, arguye, reprende, exhorta, con paciencia incansable y con afán de enseñar” (2Tim 4, 1-2).
V. 16. La base de la vida cristiana está en la “decisión” de creer. La fe es una decisión. Yo decido tener fe. La teología cristiana afirma (Catecismo de la Iglesia Católica, 150): “La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado. En cuanto adhesión personal a Dios y asentimiento a la verdad que El ha revelado, la fe cristiana difiere de la fe en una persona humana. Es justo y bueno confiarse totalmente a Dios y creer absolutamente lo que El dice. Sería vano y errado poner una fe semejante en una criatura”. Cuando creemos nos adherimos a lo que Dios nos ha revelado y por eso el Bautismo lleva a la salvación. El Bautismo no sólo nos libra del pecado; sino, sobre todo, nos impulsa y adentra en la “filiación divina”. El Bautismo nos configura en “otro Cristo” haciéndonos verdaderamente hijos de Dios. Fijémonos que las palabras de Jesús apuntan a creer porque aunque alguien esté bautizado y no crea: “Se condenará”.
V. 17-18. ¿Qué es un prodigio? Nos dice el diccionario de la Real Academia Española : prodigio (del lat. prodigĭum) Suceso extraño que excede los límites regulares de la naturaleza. También podemos decir que prodigio es un milagro (Hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino).
La pregunta que podemos hacernos es: ¿Por qué esos prodigios no los realizamos ahora? Tal vez se deba a nuestra falta de fe, o también a que tratamos de hacer las cosas no “en el Nombre” del Señor, sino en el nombre de nuestra inteligencia, nuestra doctrina, nuestro esfuerzo, etc. Como vemos los prodigios apuntan a sanar la vida personal y de la comunidad (arrojarán a los demonios en mi Nombre: implica la posibilidad de “liberar” del poder extraño la propia vida; hablarán nuevas lenguas: la capacidad de comunicarnos plenamente con los demás –aprendiendo nosotros su “lengua”, es decir, su modo de comunicación-; podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño: inmunidad ante los peligros de la vida –Dios protege a los que ama-; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán: el poder de sanar las heridas y las enfermedades de la vida).
Para que una comunidad se convierta en sanadora y “ascienda” al Cielo (se puede entender como mejor calidad de vida aquí en la tierra o hacer lo necesario para llegar a la gran meta que es la eternidad junto a Dios) es necesario que hagamos las cosas en el “Nombre” del Señor, cualquier otra razón de por qué vivir o hacer nos llevará a la esterilidad espiritual.
V. 19-20. Jesús asciende al Cielo. Muchos de nosotros sacamos de contexto esta ascensión. La historia remota y próxima de Jesús nos habla de su nacimiento para salvar al mundo (Jesús significa “Dios salva”), de su vida de predicación para animar a los demás a encontrarse con el Dios de la Vida y cambiar su conducta (conversión), y por último, su entrega libre a la tortura (pasión) y muerte en la cruz. Desde allí vendrá la resurrección y la ascensión: ¿Cómo puedo ascender si antes no acepto mi vocación, no me convierto, no renuncio a mí mismo y no cargo la cruz de Cristo sobre mis espaldas? El esfuerzo ascético, entendido como ejercicio del autocontrol y la renuncia, para alcanzar la libre decisión de ser como Cristo nos llevará a encontrarnos plenamente con Él. Para ascender con Jesús se debe vivir y morir como Él.
Los discípulos entienden esto y empiezan a obrar como su Maestro invocando su Nombre y siendo asistidos por Él. Los milagros confirman que la palabra es verdadera y predicada en Nombre de Jesús.
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Sábado 23 – Feria – Blanco / Misa: del propio del tiempo. – Liturgia de las horas: de la feria. 1as vísperas de la Ascensión del Señor.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (18, 23-28)
Apolo demostraba por medio de las Escrituras que Jesús es el Mesías
23Después de haber permanecido un tiempo allí, partió de nuevo y recorrió sucesivamente la región de Galacia y la Frigia, animando a todos los discípulos. 24Un judío llamado Apolo, originario de Alejandría, había llegado a Éfeso. Era un hombre elocuente y versado en las Escrituras. 25Había sido iniciado en el Camino del Señor y, lleno de fervor, exponía y enseñaba con precisión lo que se refiere a Jesús, aunque no conocía otro bautismo más que el de Juan. 26Comenzó a hablar con decisión en la sinagoga. Después de oírlo, Priscila y Aquila lo llevaron con ellos y le explicaron más exactamente el Camino de Dios. 27Como él pensaba ir a Acaya, los hermanos lo alentaron, y escribieron a los discípulos para que lo recibieran de la mejor manera posible. Desde que llegó a Corinto fue de gran ayuda, por la gracia de Dios, para aquellos que habían abrazado la fe, 28porque refutaba vigorosamente a los judíos en público, demostrando por medio de las Escrituras que Jesús es el Mesías.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 47 (46), 2-3. 8-10 (R.: 8a)
R. ¡Dios es el Rey de toda la tierra!
2Aplaudan, todos los pueblos, aclamen a Dios con gritos de alegría; 3porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.
8Dios es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. 9Dios reina sobre las naciones, Dios se sienta en su trono sagrado. R.
10Los nobles de los pueblos se reúnen con el pueblo del Dios de Abraham: de Dios son los poderosos de la tierra, y él se ha elevado inmensamente. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 16, 28.
“Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 16, 23b-28
El Padre los ama, porque ustedes me aman
23Les aseguro que todo lo que pidan al Padre, él se lo concederá en mi Nombre. 24Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta. 25Les he dicho todo esto por medio de parábolas. Llega la hora en que ya no les hablaré por medio de parábolas, sino que les hablaré claramente del Padre. 26Aquel día ustedes pedirán en mi Nombre; y no será necesario que yo ruegue al Padre por ustedes, 27ya que él mismo los ama, porque ustedes me aman y han creído que yo vengo de Dios. 28Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre".
Palabra del Señor.
Comentario:
Jesús es el único mediador entre Dios Padre y los hombres. En Él tenemos la seguridad que Dios Padre nos escuchará, que nuestras necesidades serán satisfechas. Cuando Jesús dice: “Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta” (v. 24), no solo se refiere a que supliquemos por nuestras necesidades materiales o cotidianas; sobre todo, nos invita a que supliquemos el don del Espíritu Santo, la “alegría” de Dios. El mismo Cristo sabe que sus discípulos necesitan crecer, desarrollarse como verdaderos hombres espirituales, asumir características místicas, experimentar el encuentro personal con Dios y dejarle al Creador que grabe en ellos el sello de Dios. Por eso quiere hablar “claramente” a los suyos del Padre. Para Jesús no hará falta el poder de intercesión: grabados por el “sello” del Espíritu, pedir en el Nombre de Jesús será acreditar que somos cristianos… que hemos sido sellados (en este tiempo de tatuajes corporales, el “tatuaje” del alma es el sello del Espíritu) por ese Espíritu que nos ha sido dado por el amor misericordioso del Hijo divino. El Padre nos ama porque nosotros amamos a su Hijo, al centrarnos en Cristo, el Padre nos identifica como parte suya. Jesús se va al Padre, nos deja “sellados” de su amor, con el que, si lo correspondemos, atraeremos el amor del Padre hacia nosotros.
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Viernes 22 – Feria (o memoria libre: Santa Rita de Cascia, religiosa – Blanco) – Blanco / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección. Día penitencial. Hoy comienza la novena de Pentecostés.
Primera lectura
Lectura de los Hechos de los Apóstoles (18, 9-18)
En esta ciudad hay un pueblo numeroso que me está reservado
9Una noche, el Señor dijo a Pablo en una visión: "No temas. Sigue predicando y no te calles. 10Yo estoy contigo. Nadie pondrá la mano sobre ti para dañarte, porque en esta ciudad hay un pueblo numeroso que me está reservado". 11Pablo se radicó allí un año y medio, enseñando la Palabra de Dios. 12Durante el gobierno del procónsul Galión en Acaya, los judíos se confabularon contra Pablo y lo condujeron ante el tribunal, 13diciendo: "Este hombre induce a la gente a que adore a Dios de una manera contraria a la Ley". 14Pablo estaba por hablar, cuando Galión dijo a los judíos: "Si se tratara de algún crimen o de algún delito grave, sería razonable que los atendiera. 15Pero tratándose de discusiones sobre palabras y nombres, y sobre la Ley judía, el asunto les concierne a ustedes; yo no quiero ser juez en estas cosas". 16Y los hizo salir del tribunal. 17Entonces todos se apoderaron de Sóstenes, el jefe de la sinagoga, y lo golpearon ante el tribunal. Pero a Galión todo esto lo tuvo sin cuidado. 18Pablo permaneció todavía un cierto tiempo en Corinto. Después se despidió de sus hermanos y se embarcó hacia Siria en compañía de Priscila y de Aquila. En Cencreas, a raíz de un voto que había hecho, se hizo cortar el cabello.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 47 (46), 2-7 (R.: 8a)
R. ¡Dios es el Rey de toda la tierra!
2Aplaudan, todos los pueblos, aclamen a Dios con gritos de alegría; 3porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.
4El puso a los pueblos bajo nuestro yugo, y a las naciones bajo nuestros pies; 5él eligió para nosotros una herencia, que es el orgullo de Jacob, su predilecto. R.
6Dios asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas. 7Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey. R.
Versículo antes del Evangelio: Lucas 24, 26.
“¿No será necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (16, 20-23a)
Tendrán una alegría que nadie les podrá quitar
20Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo. 21La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo. 22También ustedes ahora están tristes, pero yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar. 23Aquél día no me harán más preguntas.
Palabra del Señor.
Comentario:
En la búsqueda denodada por la felicidad, el ser humano se olvida de que la felicidad no se encuentra, se construye, se hace, la persona es protagonista principal. Jesús toma un ejemplo de la vida cotidiana para hacer entender a sus discípulos la necesidad de partir a la casa del padre: la mujer que va a dar a luz. Un ejemplo poderoso porque no necesita mucha explicación y porque pertenece al horizonte común de todos los humanos. La vida que se desarrolla en el seno materno puja por salir, por ser dada a luz, ella está incompleta dentro de la madre, es que la madre ya no “debe” tenerlo en su interior. El acto de parir es uno de los hechos más recordados por cualquier mujer que tenga hijos, es un momento sublime, mezcla de esperanza y temor, de alegría y dolor, de sentimientos encontrados. La tristeza de la angustia materna en el momento de dar a luz sirve de comparación para Jesús con la cara triste de sus apóstoles, que ya empiezan a comprender que Jesús se va, que tendrá que morir y resucitar. Lo ven como terrible. Pero las palabras de Cristo resuenan fuertemente: “yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar” (v. 22). La despedida temerosa y llena de angustia se verá superada por la alegría del encuentro para siempre de aquel que eligió a estos hombres y de ellos, que fueron los elegidos.
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Jueves 21 – Feria (o memoria libre: San Cristóbal Magallanes, presbítero, y compañeros mártires – Rojo) – Blanco / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (18, 1-8)
Se alojó en su casa y trabajaba con ellos, todos los sábados Pablo discutía en la sinagoga
1Después de esto, Pablo dejó Atenas y fue a Corinto. 2Allí encontró a un judío llamado Aquila, originario del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer Priscila, a raíz de un edicto de Claudio que obligaba a todos los judíos a salir de Roma. Pablo fue a verlos, 3y como ejercía el mismo oficio, se alojó en su casa y trabajaba con ellos haciendo tiendas de campaña. 4Todos los sábados, Pablo discutía en la sinagoga y trataba de persuadir tanto a los judíos como a los paganos. 5Cuando Silas y Timoteo llegaron a Macedonia, Pablo se dedicó por entero a la predicación de la Palabra, dando testimonio a los judíos de que Jesús es el Mesías. 6Pero como ellos lo contradecían y lo injuriaban, sacudió su manto en señal de protesta, diciendo: "Que la sangre de ustedes caiga sobre sus cabezas. Yo soy inocente de eso; en adelante me dedicaré a los paganos". 7Entonces, alejándose de allí, fue a lo de un tal Ticio Justo, uno de los que adoraban a Dios y cuya casa lindaba con la sinagoga. 8Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia. También muchos habitantes de Corinto, que habían escuchado a Pablo, abrazaron la fe y se hicieron bautizar.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 98 (97), 1-4 (R.: cf. 2b)
R. ¡El Señor reveló su justicia a los ojos de las naciones!
1Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.
2El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: 3se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.
Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios. 4Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 14,18.
“No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (16, 16-20)
Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo
16Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver. 17Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: "¿Qué significa esto que nos dice: "Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver?". 18Decían: "¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir". 19Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: "Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis palabras: "Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver". 20Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo.
Palabra del Señor.
Comentario:
Pareciera como que Jesús jugaba a las escondidas con sus discípulos, pero no es así. Él sabe bien que las cosas van a cambiar, que debe “irse”, la muerte y resurrección lo esperan. Los discípulos, como nosotros, ni más ni menos, no quieren entender; su planteo es sencillo: se niegan a ver la realidad porque esta es demasiado dura de aceptar. La realidad es que ellos quisieran que Cristo se quedara para siempre a su lado, que nada cambiara, que todo fuera igual… pero no lo será, la vida es peregrinación y Jesús tiene que atravesar el largo periodo de dolor y muerte. El llanto y el lamento forman parte de esa peregrinación que los discípulos hacen con Él. Los enemigos se alegran, piensan que han vencido, que destruyeron al enviado de Dios… pero la “tristeza se convertirá en gozo” cuando Jesús salga victorioso del sepulcro. Es difícil entender que, a veces, es necesario pasar por el sufrimiento, por la renuncia, por la aniquilación personal, para poder salir adelante, salir airosos en el intento propuesto, Jesús lo sabe, por eso anticipa lo inevitable.
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Miércoles 20 – Feria (o memoria libre: San Bernardino de Siena, presbítero – Blanco) – Blanco / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (17, 15. 22-18, 1)
Yo vengo a anunciarles eso que ustedes adoran sin conocer
1715Los que acompañaban a Pablo lo condujeron hasta Atenas, y luego volvieron con la orden de que Silas y Timoteo se reunieran con él lo más pronto posible. 22Pablo, de pie, en medio del Areópago, dijo: Atenienses, veo que ustedes son, desde todo punto de vista, los más religiosos de todos los hombres. 23En efecto, mientras me paseaba mirando los monumentos sagrados que ustedes tienen, encontré entre otras cosas un altar con esta inscripción: "Al dios desconocido". Ahora, yo vengo a anunciarles eso que ustedes adoran sin conocer. 24El Dios que ha hecho el mundo y todo lo que hay en él no habita en templos hechos por manos de hombre, porque es el Señor del cielo y de la tierra. 25Tampoco puede ser servido por manos humanas como si tuviera necesidad de algo, ya que él da a todos la vida, el aliento y todas las cosas. 26El hizo salir de un solo principio a todo el género humano para que habite sobre toda la tierra, y señaló de antemano a cada pueblo sus épocas y sus fronteras, 27para que ellos busquen a Dios, aunque sea a tientas, y puedan encontrarlo. Porque en realidad, él no está lejos de cada uno de nosotros. 28En efecto, en él vivimos, nos movemos y existimos, como muy bien lo dijeron algunos poetas de ustedes: "Nosotros somos también de su raza". 29Y si nosotros somos de la raza de Dios, no debemos creer que la divinidad es semejante al oro, la plata o la piedra, trabajados por el arte y el genio del hombre. 30Pero ha llegado el momento en que Dios, pasando por alto el tiempo de la ignorancia, manda a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan. 31Porque él ha establecido un día para juzgar al universo con justicia, por medio de un Hombre que él ha destinado y acreditado delante de todos, haciéndolo resucitar de entre los muertos". 32Al oír las palabras "resurrección de los muertos", unos se burlaban y otros decían: "Otro día te oiremos hablar sobre esto". 33Así fue cómo Pablo se alejó de ellos. 34Sin embargo, algunos lo siguieron y abrazaron la fe. Entre ellos, estaban Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos otros. 181Después de esto, Pablo dejó Atenas y fue a Corinto.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Salmo 148, 1-2. 11-14
R. ¡Llenos están los cielos y la tierra de tu gloria!
1¡Aleluya! Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas; 2alábenlo, todos sus ángeles, alábenlo, todos sus ejércitos. R.
11Los reyes de la tierra y todas las naciones, los príncipes y los gobernantes de la tierra; 12los ancianos, los jóvenes y los niños. R.
13Alaben el nombre del Señor. Porque sólo su Nombre es sublime; su majestad está sobre el cielo y la tierra, 14y él exalta la fuerza de su pueblo. ¡A él, la alabanza de todos sus fieles, y de Israel, el pueblo de sus amigos! ¡Aleluya! R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 14, 16.
“Yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (16, 12-15)
El Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad
12Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. 13Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. 14El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes. 15Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: "Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes".
Palabra del Señor.
Comentario:
El Espíritu Santo viene con fuerza y poder a abrir la inteligencia de los discípulos. Dios cuenta siempre con nosotros, no quiere nuestro asentimiento a cosas, por más sanas y celestiales que sean, si estas no pueden ser comprendidas. ¿Pero cómo entenderemos algo que es inmensamente superior a nuestra inteligencia? Allí viene el Espíritu Santo, a darnos la capacidad definitiva para superar nuestra incapacidad. Jesús remarca que el Espíritu no viene a transmitir realidades distintas a las que enseña el Hijo: “no hablará por sí mismo” (v. 13), mostrará la misma enseñanza de Cristo. Es como un segundo anuncio en el tiempo, como prolongar la escuela de la fe que inauguró Jesucristo. No se trata, entonces, de un nuevo mensaje, es el mismo mensaje que predicó el Señor, pero ahora el Espíritu lo hace con la capacidad de hacernos entender aquello que no supimos ver ni comprender con anterioridad. Este tiempo que vivimos es también un tiempo fuerte del Espíritu, es el momento donde Dios sigue ensanchando los corazones y las mentes de los hombres. Se tratará de dejarle obrar, de ser dóciles a su magnífica presencia que todo lo puede si le dejamos hacer.
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Miércoles 20 – Feria (o memoria libre: San Bernardino de Siena, presbítero – Blanco) – Blanco / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (17, 15. 22-18, 1)
Yo vengo a anunciarles eso que ustedes adoran sin conocer
1715Los que acompañaban a Pablo lo condujeron hasta Atenas, y luego volvieron con la orden de que Silas y Timoteo se reunieran con él lo más pronto posible. 22Pablo, de pie, en medio del Areópago, dijo: Atenienses, veo que ustedes son, desde todo punto de vista, los más religiosos de todos los hombres. 23En efecto, mientras me paseaba mirando los monumentos sagrados que ustedes tienen, encontré entre otras cosas un altar con esta inscripción: "Al dios desconocido". Ahora, yo vengo a anunciarles eso que ustedes adoran sin conocer. 24El Dios que ha hecho el mundo y todo lo que hay en él no habita en templos hechos por manos de hombre, porque es el Señor del cielo y de la tierra. 25Tampoco puede ser servido por manos humanas como si tuviera necesidad de algo, ya que él da a todos la vida, el aliento y todas las cosas. 26El hizo salir de un solo principio a todo el género humano para que habite sobre toda la tierra, y señaló de antemano a cada pueblo sus épocas y sus fronteras, 27para que ellos busquen a Dios, aunque sea a tientas, y puedan encontrarlo. Porque en realidad, él no está lejos de cada uno de nosotros. 28En efecto, en él vivimos, nos movemos y existimos, como muy bien lo dijeron algunos poetas de ustedes: "Nosotros somos también de su raza". 29Y si nosotros somos de la raza de Dios, no debemos creer que la divinidad es semejante al oro, la plata o la piedra, trabajados por el arte y el genio del hombre. 30Pero ha llegado el momento en que Dios, pasando por alto el tiempo de la ignorancia, manda a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan. 31Porque él ha establecido un día para juzgar al universo con justicia, por medio de un Hombre que él ha destinado y acreditado delante de todos, haciéndolo resucitar de entre los muertos". 32Al oír las palabras "resurrección de los muertos", unos se burlaban y otros decían: "Otro día te oiremos hablar sobre esto". 33Así fue cómo Pablo se alejó de ellos. 34Sin embargo, algunos lo siguieron y abrazaron la fe. Entre ellos, estaban Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos otros. 181Después de esto, Pablo dejó Atenas y fue a Corinto.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Salmo 148, 1-2. 11-14
R. ¡Llenos están los cielos y la tierra de tu gloria!
1¡Aleluya! Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas; 2alábenlo, todos sus ángeles, alábenlo, todos sus ejércitos. R.
11Los reyes de la tierra y todas las naciones, los príncipes y los gobernantes de la tierra; 12los ancianos, los jóvenes y los niños. R.
13Alaben el nombre del Señor. Porque sólo su Nombre es sublime; su majestad está sobre el cielo y la tierra, 14y él exalta la fuerza de su pueblo. ¡A él, la alabanza de todos sus fieles, y de Israel, el pueblo de sus amigos! ¡Aleluya! R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 14, 16.
“Yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (16, 12-15)
El Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad
12Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. 13Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. 14El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes. 15Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: "Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes".
Palabra del Señor.
Comentario:
El Espíritu Santo viene con fuerza y poder a abrir la inteligencia de los discípulos. Dios cuenta siempre con nosotros, no quiere nuestro asentimiento a cosas, por más sanas y celestiales que sean, si estas no pueden ser comprendidas. ¿Pero cómo entenderemos algo que es inmensamente superior a nuestra inteligencia? Allí viene el Espíritu Santo, a darnos la capacidad definitiva para superar nuestra incapacidad. Jesús remarca que el Espíritu no viene a transmitir realidades distintas a las que enseña el Hijo: “no hablará por sí mismo” (v. 13), mostrará la misma enseñanza de Cristo. Es como un segundo anuncio en el tiempo, como prolongar la escuela de la fe que inauguró Jesucristo. No se trata, entonces, de un nuevo mensaje, es el mismo mensaje que predicó el Señor, pero ahora el Espíritu lo hace con la capacidad de hacernos entender aquello que no supimos ver ni comprender con anterioridad. Este tiempo que vivimos es también un tiempo fuerte del Espíritu, es el momento donde Dios sigue ensanchando los corazones y las mentes de los hombres. Se tratará de dejarle obrar, de ser dóciles a su magnífica presencia que todo lo puede si le dejamos hacer.
Meditemos:
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Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (16, 22-34)
Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y toda tu familia
22La multitud se amotinó en contra de ellos, y los magistrados les hicieron arrancar la ropa y ordenaron que los azotaran. 23Después de haberlos golpeado despiadadamente, los encerraron en la prisión, ordenando al carcelero que los vigilara con mucho cuidado. 24Habiendo recibido esta orden, el carcelero los encerró en una celda interior y les sujetó los pies en el cepo. 25Cerca de la medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban alabanzas de Dios, mientras los otros prisioneros los escuchaban. 26De pronto, la tierra comenzó a temblar tan violentamente que se conmovieron los cimientos de la cárcel, y en un instante, todas las puertas se abrieron y las cadenas de los prisioneros se soltaron. 27El carcelero se despertó sobresaltado y, al ver abiertas las puertas de la prisión, desenvainó su espada con la intención de matarse, creyendo que los prisioneros se habían escapado. 28Pero Pablo le gritó: "No te hagas ningún mal, estamos todos aquí". 29El carcelero pidió unas antorchas, entró precipitadamente en la celda y, temblando, se echó a los pies de Pablo y de Silas. 30Luego los hizo salir y les preguntó: "Señores, ¿qué debo hacer para alcanzar la salvación?". 31Ellos le respondieron: "Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y toda tu familia". 32En seguida le anunciaron la Palabra del Señor, a él y a todos los de su casa. 33A esa misma hora de la noche, el carcelero los atendió y curó sus llagas. Inmediatamente después, fue bautizado junto con toda su familia. 34Luego los hizo subir a su casa y preparó la mesa para festejar con los suyos la alegría de haber creído en Dios.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 138 (137), 1-3. 7c-8 (R.: 7c)
R. ¡Señor, tu derecha me salva!
1Te doy gracias, Señor, de todo corazón, te cantaré en presencia de los ángeles. 2Me postraré ante tu santo Templo. R.
Daré gracias a tu Nombre por tu amor y tu fidelidad, porque tu promesa ha superado tu renombre. 3Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma. R.
7Tu derecha me salva. 8El Señor lo hará todo por mí. Señor, tu amor es eterno, ¡no abandones la obra de tus manos! R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 16, 7. 13.
“Les enviaré el Espíritu de la Verdad y él los introducirá en toda la verdad”
Evangelio
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan (16, 5-11)
Si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes
5Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: "¿A dónde vas?". 6Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. 7Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré. 8Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio. 9El pecado está en no haber creído en mí. 10La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán. 11Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.
Palabra del Señor.
Comentario:
Jesús sabe que vuelve al Padre, antes deberá pasar por la pasión y muerte en cruz para resucitar, capta la tristeza de sus discípulos por este “abandono” y es explica lo que va a suceder. La “conveniencia” de su ir al Padre está marcada por la inminente “venida” del Espíritu Santo, el Paráclito (abogado defensor) viene a los discípulos a darles la luz y la fuerza necesarias para enfrentar la tarea a la que fueron llamados. La “prueba” del Espíritu Santo del pecado (no haber creído), la justicia (Jesús vuelve al Padre) y el juicio (el demonio condenado) muestra el triunfo final del enviado y sus creyentes. Los discípulos, en y con el Espíritu Santo, seguirán mostrando a la humanidad, a través de la historia, esa “prueba” de pecado, justicia y juicio. Es la gran tarea de “denuncia” que la Iglesia asume, como pueblo de Dios, sobre la realidad de pecado y muerte que hay en el mundo. No se trata de, con duros términos, “condenar” a todo el mundo: se trata de “mostrar”, de ahí el término “probará”, la verdadera situación en medio de tanta mentira, y los caminos “reales y válidos” que conducen a la paz y el bienestar de la tierra (humanidad y creación toda). Mientras esto no pase seguiremos en un mundo de mentiras y pecados, de maldad y sufrimiento, de dolor y maltrato.
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Lunes 18 – Feria (o memoria libre: San Juan I, papa y mártir – Rojo) – Blanco / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (16, 11-15)
El Señor le tocó el corazón para que aceptara las palabras de Pablo
11Nos embarcamos en Tróade y fuimos derecho a Samotracia, y al día siguiente a Neápolis. 12De allí fuimos a Filipos, ciudad importante de esta región de Macedonia y colonia romana. Pasamos algunos días en esta ciudad, 13y el sábado nos dirigimos a las afueras de la misma, a un lugar que estaba a orillas del río, donde se acostumbraba a hacer oración. Nos sentamos y dirigimos la palabra a las mujeres que se habían reunido allí. 14Había entre ellas una, llamada Lidia, negociante en púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios. El Señor le tocó el corazón para que aceptara las palabras de Pablo. 15Después de bautizarse, junto con su familia, nos pidió: "Si ustedes consideran que he creído verdaderamente en el Señor, vengan a alojarse en mi casa"; y nos obligó a hacerlo.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 149, 1-6a. 9b (R.: 4a)
R. ¡El Señor tiene predilección por su pueblo!
1Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; 2 que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. R.
3Celebran su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, 4porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes. R.
5Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas. 6Glorifiquen a Dios con sus gargantas: 9esta es la victoria de todos tus fieles. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 15, 26b. 27a
“El Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí. Y ustedes también dan testimonio”
Evangelio
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan (15, 26-16, 4)
El Espíritu de la Verdad dará testimonio de mí
1526Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí. 27Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio". 161"Les he dicho esto para que no se escandalicen. 2Serán echados de las sinagogas, más aún, llegará la hora en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios. 3Y los tratarán así porque no han conocido ni al Padre ni a mí. 4Les he advertido esto para que cuando llegue esa hora, recuerden que ya lo había dicho. No les dije estas cosas desde el principio, porque yo estaba con ustedes.
Palabra del Señor.
Comentario:
Para Jesús el Espíritu Santo es el Espíritu de la “Verdad”, es la manifestación de las cosas como son, el que viene a abrirnos el corazón, el alma, la inteligencia; todo eso para que comprendamos, para que veamos con claridad la realidad tal cual es. Jesús insiste en el “testimonio” del Espíritu Santo sobre su persona. Esto viene en una doble variante: en primer lugar, es necesario que entendamos quien es Él. El “testimonio” del Espíritu Santo y de los discípulos hace que la Palabra de Dios siga siendo predicada, no desaparezca, todos la entiendan y la acepten como Palabra de Vida. En segundo lugar: hay personas, de buena o mala intención, que no comprenden las cosas como Jesús las enseña, que no ve la realidad como el Señor lo plantea; esos se cierran al impulso de la gracia del Espíritu. En el cap. 16 se nos muestra la maldad de algunos de ellos: Serán echados, les darán muerte, no conocieron a Dios. El testimonio cristiano tiene también ese “sino” de persecución, el cristiano es siempre alguien en “riesgo”, en peligro de ser perseguido, asesinado… por desconocimiento ajeno. Pero Jesús asegura que su Espíritu viene a darnos la luz necesaria pare entender las cosas, para ver la vida como la ve Él.
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Domingo 17 – 6° DOMINGODE PASCUA – Blanco / Misa: del Propio. Gloria. Credo – Liturgia de las horas: delPropio. 2ra semana para el Salterio.
Primera Lectura
Lectura del librode los Hechos de los Apóstoles (10, 25-26. 34-36. 43-48)
El Espíritu Santo eraderramado también sobre los paganos
25Cuando Pedro entró, Cornelio fue a suencuentro y se postró a sus pies. 26Pero Pedro lo hizo levantar,diciéndole: "Levántate, porque yo no soy más que un hombre". 34EntoncesPedro, tomando la palabra, dijo: "Verdaderamente, comprendo que Dios nohace acepción de personas, 35y que en cualquier nación, todo el quelo teme y practica la justicia es agradable a él. 36El envió suPalabra al pueblo de Israel, anunciándoles la Buena Noticia de la paz por mediode Jesucristo, que es el Señor de todos. 43Todos los profetas dantestimonio de él, declarando que los que creen en él reciben el perdón de lospecados, en virtud de su Nombre". 44Mientras Pedro estabahablando, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban laPalabra. 45Los fieles de origen judío que habían venido con Pedroquedaron maravillados al ver que el Espíritu Santo era derramado también sobrelos paganos. 46En efecto, los oían hablar diversas lenguas yproclamar la grandeza de Dios. Pedro dijo: 47"¿Acaso se puedenegar el agua del bautismo a los que recibieron el Espíritu Santo comonosotros?". 48Y ordenó que fueran bautizados en el nombre delSeñor Jesucristo. Entonces le rogaron que se quedara con ellos algunos días.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Salmo 98 (97), 1-4(R.: Cf. 2b)
R. El Señor revela sujusticia a los ojos de las naciones.
1Cantenal Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santobrazo le obtuvieron la victoria. R.
2ElSeñor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: 3seacordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.
Los confines de la tierrahan contemplado el triunfo de nuestro Dios. 4Aclame al Señor toda latierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.
Segunda Lectura
Lectura de la primeracarta del apóstol san Juan (4, 7-10)
Dios es Amor
7Queridos míos, amémonos los unos a losotros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conocea Dios. 8El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. 9AsíDios nos manifestó su amor: envió a su Hijo único al mundo, para que tuviéramosVida por medio de él. 10Y este amor no consiste en que nosotroshayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero, y envió a su Hijo comovíctima propiciatoria por nuestros pecados.
Palabra de Dios.
Versículoantes del Evangelio: Juan 14, 23
“El que me ama será fiel a mi palabra,y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él”
Evangelio
Evangelio deNuestro Señor Jesucristo según san Juan (15, 9-17)
No hay amor más grandeque dar la vida por los amigos
9Como elPadre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. 10Sicumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí losmandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11Les he dichoesto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. 12Estees mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado. 13Nohay amor más grande que dar la vida por los amigos. 14Ustedes sonmis amigos si hacen lo que yo les mando. 15Ya no los llamoservidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamoamigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. 16Noson ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, ylos destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo loque pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. 17Lo que yo lesmando es que se amen los unos a los otros.
Palabra del Señor.
Comentario:
V. 9. El tema central de este texto evangélico es el AMOR. El amor como modode fructificación de la vida cristiana. El amor de Dios Padre a Jesucristo estrasladado por él a sus discípulos del mismo modo y en la misma calidad eintensidad. Por eso Jesús dice el “como”, que asume el rol de ser comparaciónentre el amor del Padre y el amor de Jesús para sus apóstoles. La insistenciafinal es “permanezcan en mi amor”, Jesús no nos pide devolución, solo quedarnosa su lado, en él, “en su amor”.
V. 10. ¿Cómo hace un cristiano para permanecer en el amor? ¿De qué modo selogra? Jesús responde: “cumplan mis mandamientos”. Para permanecer en el amores necesario no abandonar el camino de la obediencia a los mandatos de Jesucristo.Veamos Mt 22, 37-40: “37Jesús le respondió: "Amarás al Señor,tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. 38Estees el más grande y el primer mandamiento. 39El segundo es semejanteal primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40De estos dosmandamientos dependen toda la Ley y los Profetas"”. Los mandamientos deJesús se resumen en “amar”. Entonces, quien no esté dispuesto a amar… no puedepermanecer en el amor de Jesús y, por lo tanto, no es, ni será cristiano.
V. 11. El gozo es tener una alegría perfecta, completa. También en 17, 13 y1Jn 1, 4 se habla de ello. Es el gozo de aquellos que vuelven a su tierra, comoen Is 51, 11; es el gozo de el cielo nuevo y la tierra nueva de Is 65, 18; elgozo del salmista que espera ver cara a cara a Dios, en Sal 16, 11; es el gozodel que experimenta el auxilio de Dios, Sal 31, 8; es el gozo de los querespetan a Dios, Ecli 1, 11-12; el gozo de los que buscan la sabiduría divina,Ecli 4, 12; es el gozo de María en Lc 1, 47; es el gozo después de latribulación Jn 16, 20; es el gozo de nosotros, los que creemos sin haberlovisto, 1Pe 1, 8.
V. 12. Jesús invita a que el amor a Dios y el amor al prójimo se resuelvan enla cercanía del amor de unos con otros. Muchas veces decimos: ¡Primero encasa!, con toda razón Jesús insiste en lo mismo… su mandamiento a losdiscípulos radica en el amor entre ellos. No se puede amar a los otros si nonos amamos entre nos-otros.
V. 13. Jesús muestra como el amor es una entrega. La entrega más grande es la dedar la vida, darlo todo, por aquellos a quienes amo. Ya decía él que la vida esel don y el bien supremo, cuando en Mc 8, 36 razona: “¿De qué le servirá alhombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?”. La vida es el bien que no sepuede perder, sin ella no existo, no estoy. Con vida puedo estar, bien o mal,pero estoy. Sin vida ya no soy. ¿Cuánto amor tiene que haber en alguien paraque entregue su vida por el amado? No “mucho”, sino “demasiado”… sin dudasupera lo “mucho”, lo “sin medida”, se vuelve “inconmensurable”.
V. 14. Jesús no es un niño malcriado, como ese que dice “juguemos a la pelota,pero si voy perdiendo me la llevo que es mía”. Muchas personas son de esas quesi no les gusta lo que sus amigos dicen –o hacen– les quitan el saludo, o losmaltratan. No es en este sentido en el que habla Jesús: no va a dejar de seramigo si no hacen lo que dice. El sentido pleno es que busca que también ellosmuestren su amistad entregando su vida por él y los demás. Si mi amigo me amahasta el extremo de dar la vida por mí: ¿Yo cómo muestro mi amistad hacia él?El amor es recíproco y si digo amarlo, mínimamente haré lo mismo que él hacepor mí.
V. 15. Dos cosas dice el Señor: 1.- No son sus servidores, son sus amigos. Losdiscípulos dieron un salto cualitativo. Ahora son “hermanos” de Jesús… son elcentro de su vida afectiva. Con ellos se siente –el maestro– en casa. 2.- elsalto de servidores a amigos se da porque Jesús ya no oculta nada. Les haenseñado toda su intimidad con el Padre, toda su tarea en la tierra, y haciadonde él se dirige. Tengamos en cuenta que “conocer”, en la Biblia, no es soloalgo intelectual, sino que apunta a tener intimidad con lo conocido y tambiénejercer poder de posesión sobre ello. Quién conoce sabe cómo aprovechar todaslas cosas de las que está al tanto.
V. 16. Aquí marca Jesús lo que en cristiano llamamos “vocación”. La llamada esla de Jesús hacia nosotros, él nos invita a estar a su lado. La elección lahace Jesús, ante ella puedo decir sí o no. Por eso yo no “elegí” ser cristiano,como no elegí vivir, lo único que hice fue aceptar la llamada divina a la viday vida cristiana. Mi libertad de elección comienza cuando termina la libertadde elegirme que tiene Dios. Cuando él dijo –“te amo”, yo puedo empezar a decir –“yotambién te amo a vos”. Dios nos elige porque quiere (Mc 3, 13), sin razón (porlo menos que nosotros conozcamos). Pero aunque no hay razón para la elección,hay razón por la tarea: “los destiné para que vayan y den fruto, y ese frutosea duradero”. Tenemos una misión: dar frutos de amor para siempre. Laasistencia divina, desde nuestra súplica confiada, está asegurada: si pedimosen Nombre de Jesús, el Padre nos concederá lo solicitado.
V. 17. Aquí termina todo, a la vez comienza todo. La enseñanza ha terminado,comienza la práctica. Así como un estudiante que se recibe termina de“estudiar”, para empezar a “ejercer” el oficio que “estudió”; así losdiscípulos se recibieron de “Cristos enamorados” que deben ejercer su “oficio”de amar hasta el extremo. Nosotros también tenemos esa tarea, si no larealizamos podemos tener muy buenas notas en los exámenes, pero siempreculpables de “mala praxis” en la vida de comunidad.
Meditemos:
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Sábado 16 – Feria – Blanco / Misa: del propio del tiempo. – Liturgia de las horas: del propio del tiempo. 1as vísperas del 6er domingo de Pascua.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (16, 1-10)
Ven hasta Macedonia y ayúdanos
1Pablo llegó luego a Derbe y más tarde a Listra, donde había un discípulo llamado Timoteo, hijo de una judía convertida a la fe y de padre pagano. 2Timoteo gozaba de buena fama entre los hermanos de Listra y de Iconio. 3Pablo quería llevarlo consigo, y por eso lo hizo circuncidar en consideración a los judíos que había allí, ya que todo el mundo sabía que su padre era pagano. 4Por las ciudades donde pasaban, transmitían las decisiones tomadas en Jerusalén por los Apóstoles y los presbíteros, recomendando que las observaran. 5Así, las Iglesias se consolidaban en la fe, y su número crecía día tras día. 6Como el Espíritu Santo les había impedido anunciar la Palabra en la provincia de Asia, atravesaron Frigia y la región de Galacia. 7Cuando llegaron a los límites de Misia, trataron de entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. 8Pasaron entonces por Misia y descendieron a Tróade. 9Durante la noche, Pablo tuvo una visión. Vio a un macedonio de pie, que le rogaba: "Ven hasta Macedonia y ayúdanos". 10Apenas tuvo esa visión, tratamos de partir para Macedonia, convencidos de que Dios nos llamaba para que la evangelizáramos.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 100 (99), 1b-3. 5 (R.: 1)
R. ¡Aclame al Señor toda la tierra!
1Aclame al Señor toda la tierra, 2sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos. R.
3Reconozcan que el Señor es Dios: él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.
5¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.
Versículo antes del Evangelio: Colosenses 3, 1.
“Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 15, 18-21
No son del mundo, yo los elegí y los saqué de él
18Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí. 19Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los elegí y los saqué de él, él mundo los odia. 20Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes. 21Pero los tratarán así a causa de mi Nombre, porque no conocen al que me envió.
Palabra del Señor.
Comentario:
La comunidad cristiana de Juan, el Discípulo Amado, lo pasa mal: sufre la gran persecución, promovida por los Emperadores Romanos Nerón y Domiciano. Y como comunidad apostólica:
¾ intenta erigirse como ejemplo en medio de la persecución. Para recuperar fuerzas:
¾ recurre al recuerdo del Maestro Jesús para encontrar alivio y fuerza, con los que poder resistir.
Como respuesta a aquella angustia atroz nace este texto de Juan, que les servirá de testimonio y de lección teológica para futuras generaciones.
El desprecio, que los poderosos de su tiempo y sus paisanos sintieron por Jesús, hasta llevarle a la muerte de cruz, llegará a extremos imprevistos. Sus seguidores correrán un tiempo después la misma surte. Y así fue cosechando gran cantidad de mártires por confesar su fe cristiana.
Jesús ya se lo había profetizado: "que les pasaría a cuantos abrieran sus brazos a los demás para servirles". Es así como daban muerte al egoísmo y al ser violento, que todos llevamos dentro. Se iba dando, desde luego, entre Jesús y sus discípulos, una maravillosa empatía, armonía sin aristas, amor repleto de fervor. Y lo aceptan como amigo, compañero, hermano hasta llegar a la identificación plena con El.
Por eso reciben de buen grado de Él: sus correcciones, regaños, misiones que les encomienda, cuanto tengan que cumplir y todo lo que el Maestro les diga.
Y todo esto, siempre llevados por el amor, que profesan a Jesús.
Está claro: el amor del mundo es signo de ser del mundo; el odio del mundo es signo de ser del Señor. Se da, entonces, odio a los que permanecen unidos a Jesús y sus frutos son: derecho, justicia y amor.
Autor: Padre Juan José Palomino del Alamo. Tomado de: http://www.homiletica.org/juanjosepalominodelalamo275.htm, vista el 9-5-2009.
Meditemos:
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Viernes 15 – Feria (o memoria libre: San Isidro Labrador – Blanco) – Blanco / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección. Día penitencial.
Primera lectura
Lectura de los Hechos de los Apóstoles (15, 22-31)
El Espíritu Santo, y nosotros mismos, hemos decidido no imponerles ninguna carga más que las indispensables
22Entonces los Apóstoles, los presbíteros y la Iglesia entera, decidieron elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres eminentes entre los hermanos 23y les encomendaron llevar la siguiente carta: "Los Apóstoles y los presbíteros saludamos fraternalmente a los hermanos de origen pagano, que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia. 24Habiéndonos enterado de que algunos de los nuestros, sin mandato de nuestra parte, han sembrado entre ustedes la inquietud y provocado el desconcierto, 25hemos decidido de común acuerdo elegir a unos delegados y enviárselos junto con nuestros queridos Bernabé y Pablo, 26los cuales han consagrado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. 27Por eso les enviamos a Judas y a Silas, quienes les transmitirán de viva voz este mismo mensaje. 28El Espíritu Santo, y nosotros mismos, hemos decidido no imponerles ninguna carga más que las indispensables, a saber: 29que se abstengan de la carne inmolada a los ídolos, de la sangre, de la carne de animales muertos sin desangrar y de las uniones ilegales. Harán bien en cumplir todo esto. Adiós". 30Los delegados, después de ser despedidos, descendieron a Antioquía donde convocaron a la asamblea y le entregaron la carta. 31Esta fue leída y todos se alegraron por el aliento que les daba.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 57 (56), 8-12 (R.: 10a)
R. ¡Te alabaré en medio de los pueblos, Señor!
8Mi corazón está firme. Dios mío, mi corazón está firme. Voy a cantar al son de instrumentos: 9¡despierta, alma mía! ¡Despierten, arpa y cítara, para que yo despierte a la aurora! R.
10Te alabaré en medio de los pueblos, Señor, te cantaré entre las naciones, 11porque tu misericordia se eleva hasta el cielo, y tu fidelidad hasta las nubes. 12¡Levántate, Dios, por encima del cielo, y que tu gloria cubra toda la tierra! R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 15, 15b.
“Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (15, 12-17)
Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros
12Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado. 13No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. 14Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. 15Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. 16No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. 17Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros.
Palabra del Señor.
Comentario:
Queridos amigos, paz y bien.
Ayer san Matías, y hoy san Isidro Labrador. Santos hay y ha habido de todos los colores y clases sociales. Trabajadores y reyes, filósofos y guerreros, pobres y ricos, lejanos en el tiempo y muy cercanos a nosotros. Santos oficiales, y otros, en camino, santos anónimos y santos reconocidos. Casados, solteros y viudos. Tenemos santos para todas las devociones. Gracias a dios.
Para ser santo, lo principal es ponerse y creérselo. El p. Mariano Avellana, C.M.F. decía: “O santo o muerto”. Y así fue. Se dedicó a ello, se esforzó cada día en ser santo. Así se puede. Porque en esta vida, todo es ponerse.
El caso es que, si lo miramos fríamente, es fácil ser santo. Basta cumplir el mandamiento que nos dejó Cristo, es decir, eso de “amaos los unos a los otros…” Y es que no hay que ponerse más cargas que las indispensables. Como dijeron los “padres conciliares” de Jerusalén. No llegamos a los extremos de los judíos, con sus seiscientas y pico normas rituales, pero a veces los árboles no nos dejan ver el bosque. Los santos nos desbrozan el camino y muestran lo que es de verdad importante. Ser buenos cristianos es relativamente sencillo.
Con la decisión del Concilio, todas las partes salieron ganando. Nadie se sintió derrotado, y eso, me parece, es muy buena enseñanza para nosotros. Ojalá pudiéramos también nosotros salir de las reuniones y discusiones en casa, en el trabajo, en el Consejo Parroquial, en la Comunidad, con la sensación de que el Espíritu Santo y nosotros hemos tomado la decisión correcta.
Una pregunta para hoy: ¿estás dispuesto a mirar a lo que te parece EVIDENTE desde otro punto de vista? Es el primer paso para que el Espíritu tenga sitio en nuestra vida. Si dices que sí, estás en el camino del amor de Dios. Según como nos relacionemos con los demás, así será la toma de decisiones. Pidamos a Dios la gracia de poder entender a los demás, sobre todo, a aquellos con los que tenemos más dificultades. Así seremos más santos.
Vuestro hermano en la fe, Alejandro, CMF.
Tomado de: http://www.ciudadredonda.org/subsecc_mb.php?scd=3&sscd=82&nuevo_mes=05&nuevo_ano=2009&dia=15. Vista el 9-5-2009.
Tags: lectura diaria
Jueves 14 – Fiesta – San Matías, Apóstol – Rojo / Misa: del Propio. Gloria – Liturgia de las horas: del Propio
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (1, 15-17. 20-26)
La elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once Apóstoles
15Uno de esos días, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos -los que estaban reunidos eran alrededor de ciento veinte personas- y dijo: 16"Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, habla de Judas, que fue el jefe de los que apresaron a Jesús. 17El era uno de los nuestros y había recibido su parte en nuestro ministerio. 20En el libro de los Salmos está escrito: Que su casa quede desierta y nadie la habite. Y más adelante: Que otro ocupe su cargo. 21Es necesario que uno de los que han estado en nuestra compañía durante todo el tiempo que el Señor Jesús permaneció con nosotros, 22desde el bautismo de Juan hasta el día de la ascensión, sea constituido junto con nosotros testigo de su resurrección". 23Se propusieron dos: José, llamado Barsabás, de sobrenombre el Justo, y Matías. 24Y oraron así: "Señor, tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos elegiste 25para desempeñar el ministerio del apostolado, dejado por Judas al irse al lugar que le correspondía". 26Echaron suertes, y la elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once Apóstoles.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 113 (112), 1-8 (R.: cf. 7)
R. ¡El Señor lo sentará con los nobles de su pueblo!
1¡Aleluya! Alaben, servidores del Señor, alaben el nombre del Señor. 2Bendito sea el nombre del Señor, desde ahora y para siempre. R.
3Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el nombre del Señor. 4El Señor está sobre todas las naciones, su gloria se eleva sobre el cielo. R.
5¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas, 6y se inclina para contemplar el cielo y la tierra? R.
7El levanta del polvo al desvalido, alza al pobre de su miseria, 8para hacerlo sentar entre los nobles, entre los nobles y su pueblo. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 15, 16.
“Los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (15, 9-17)
Ya no los llamo servidores, los llamo amigos
9Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. 10Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor. Como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. 12Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado. 13No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. 14Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. 15Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. 16No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. 17Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros.
Palabra del Señor.
Comentario:
Matías significa: "Regalo de Dios". Este es el apóstol No. 13 (El 14 es San Pablo). Es un apóstol "póstumo" (Se llama póstumo al que aparece después de la muerte de otro). Matías fue elegido "apóstol" por los otros 11, después de la muerte y Ascensión de Jesús, para reemplazar a Judas Iscariote que se ahorcó. La S. Biblia narra de la siguiente manera su elección: "Después de la Ascensión de Jesús, Pedro dijo a los demás discípulos: Hermanos, en Judas se cumplió lo que de él se había anunciado en la Sagrada Escritura: con el precio de su maldad se compró un campo. Se ahorcó, cayó de cabeza, se reventó por medio y se derramaron todas sus entrañas. El campo comprado con sus 30 monedas se llamó Haceldama, que significa: "Campo de sangre". El salmo 69 dice: "su puesto queda sin quién lo ocupe, y su habitación queda sin quién la habite", y el salmo 109 ordena: "Que otro reciba su cargo". "Conviene entonces que elijamos a uno que reemplace a Judas. Y el elegido debe ser de los que estuvieron con nosotros todo el tiempo en que el Señor convivió con nosotros, desde que fue bautizado por Juan Bautista hasta que resucitó y subió a los cielos". Los discípulos presentaron dos candidatos: José, hijo de Sabas y Matías. Entonces oraron diciendo: "Señor, tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de estos dos eliges como apóstol, en reemplazo de Judas". Echaron suertes y la suerte cayó en Matías y fue admitido desde ese día en el número de los doce apóstoles (Hechos de los Apóstoles, capítulo 1). San Matías se puede llamar un "apóstol gris", que no brilló de manera especial, sino que fue como tantos de nosotros, un discípulo del montón, como una hormiga en un hormiguero. Y a muchos nos anima que haya santos así porque esa va a ser nuestra santidad: la santidad de la gentecita común y corriente. Y de estos santos está lleno el cielo: San Chofer de camión y Santa Costurera. San Cargador de bultos y Santa Lavandera de ropa. San Colocador de ladrillos y Santa Vendedora de Almacén, San Empleado y Santa Secretaria, etc. Esto democratiza mucho la santidad, porque ella ya no es para personajes brillantes solamente, sino para nosotros los del montón, con tal de que cumplamos bien cada día nuestros propios deberes y siempre por amor de Dios y con mucho amor a Dios.
San Clemente y San Jerónimo dicen que San Matías había sido uno de los 72 discípulos que Jesús mandó una vez a misionar, de dos en dos. Una antigua tradición cuenta que murió crucificado. Lo pintan con una cruz de madera en su mano y los carpinteros le tienen especial devoción. Tomado de http://www.mercaba.org/SANTORAL/Vida/05/05-14_MATIAS_APOSTOL.htm, vista el 9-5-2009.
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Miércoles 13 – Feria (o memoria libre: Nuestra Señora de Fátima – Blanco) – Blanco / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (15, 1-6)
Se decidió que subieran a Jerusalén para tratar esta cuestión con los Apóstoles
1Algunas personas venidas de Judea enseñaban a los hermanos que si no se hacían circuncidar según el rito establecido por Moisés, no podían salvarse. 2A raíz de esto, se produjo una agitación: Pablo y Bernabé discutieron vivamente con ellos, y por fin, se decidió que ambos, junto con algunos otros, subieran a Jerusalén para tratar esta cuestión con los Apóstoles y los presbíteros. 3Los que habían sido enviados por la Iglesia partieron y atravesaron Fenicia y Samaría, contando detalladamente la conversión de los paganos. Esto causó una gran alegría a todos los hermanos. 4Cuando llegaron a Jerusalén, fueron bien recibidos por la Iglesia, por los Apóstoles y los presbíteros, y relataron todo lo que Dios había hecho con ellos. 5Pero se levantaron algunos miembros de la secta de los fariseos que habían abrazado la fe, y dijeron que era necesario circuncidar a los paganos convertidos y obligarlos a observar la Ley de Moisés. 6Los Apóstoles y los presbíteros se reunieron para deliberar sobre este asunto.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Salmo 122 (121), 1-2. 4-5 (R.: 1)
R. ¡Qué alegría cuando me dijeron: "Vamos a la Casa del Señor"!
1¡Qué alegría cuando me dijeron: "Vamos a la Casa del Señor"! 2Nuestros pies ya están pisando tus umbrales, Jerusalén. R.
4Allí suben las tribus, las tribus del Señor –según es norma en Israel– para celebrar el nombre del Señor. 5Porque allí está el trono de la justicia, el trono de la casa de David. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 15, 4ª. 5b.
“Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (15, 1-8)
El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto
1"Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. 2El corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía. 3Ustedes ya están limpios por la palabra que yo les anuncié. 4Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí. 5Yo soy la vid, ustedes los sarmientos El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer. 6Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde. 7Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán. 8La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.
Palabra del Señor.
Comentario:
Esta es una de las páginas más bellas del evangelio de san Juan, donde se pone de relieve la indisoluble unidad que el cristiano debe de tener con Jesús y la necesidad de ser podados, es decir de renunciar a lo aparente, a lo accesorio, a lo egocéntrico, para centrarnos en lo único verdaderamente necesario: dar fruto.
Jesús manifiesta, en la parábola de la vid, que el Padre Dios es el “viñador”, el que cuida y decide qué hacer con la viña. La viña es el mismo Cristo y nosotros somos los sarmientos, es decir somos “parte” de Cristo. San Pablo decía, en una imagen típica de su época: somos cuerpo de Cristo; queriendo mostrar la misma convicción esencial: somos en el Señor, por el Señor, con el Señor. Sin Él nada podemos hacer, sin Él no existiríamos, no viviríamos.
El imperativo moral del pasaje bíblico es a renunciar a toda cosa (la poda) que no sea dar fruto, y aceptar, aunque duela, esa poda benéfica… la misión del cristiano es dejar que la gracia divina de Cristo pase por sus “venas” y que esta le lleve a dar fruto, y este en abundancia. El otro imperativo es permanecer en Él: este imperativo, este mandato, puede estar impulsado por dos acciones: la oración permanente, que centra en Jesucristo, que liga a Jesús; la recta doctrina, como búsqueda no de un pasado, por más glorioso que este sea, sino de un futuro cierto y seguro, asentado en los cimientos sólidos de la verdadera doctrina o entendimiento correcto de quién es Jesús. Le queda tiempo al Señor para hacernos dar cuenta que sin Él nada somos, que solo nos queda el “fuego”, que es para lo único que sirve una rama muerta y seca. El versículo 8 terminará haciéndonos ver la realidad más fuerte y evidente, que hoy no aparece tan magníficamente expresada en la Iglesia, como sociedad: “La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos”. ¡Manos a la obra!
Meditemos:
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Martes 12 – Feria (o memoria libre: Santos Nereo y Aquiles, mártires – Rojo / San Pancracio, mártir – Rojo) – Blanco / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (14, 19-28)
Contaron a la Iglesia lo que Dios había hecho por medio de ellos
19Vinieron de Antioquía y de Iconio algunos judíos que lograron convencer a la multitud. Entonces apedrearon a Pablo y, creyéndolo muerto, lo arrastraron fuera de la ciudad. 20Pero él se levantó y, rodeado de sus discípulos, regresó a la ciudad. Al día siguiente, partió con Bernabé rumbo a Derbe. 21Después de haber evangelizado esta ciudad y haber hechos numerosos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía de Pisidia. 22Confortaron a sus discípulos y los exhortaron a perseverar en la fe, recordándoles que es necesario pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. 23En cada comunidad establecieron presbíteros, y con oración y ayuno, los encomendaron al Señor en el que habían creído. 24Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. 25Luego anunciaron la Palabra en Perge y descendieron a Atalía. 26Allí se embarcaron para Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para realizar la misión que acababa de cumplir. 27A su llegada, convocaron a los miembros de la Iglesia y les contaron todo lo que Dios había hecho con ellos y cómo había abierto la puerta de la fe a los paganos. 28Después permanecieron largo tiempo con los discípulos.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 145 (144), 10-13ab. 21 (R.: Cfr. 11)
R. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tú reinado.
10Que todas tus obras te den gracias, Señor, y tus fieles te bendigan; 11que anuncien la gloria de tu reino y proclamen tu poder. R.
12Así manifestarán a los hombres tu fuerza y el glorioso esplendor de tu reino: 13Tu reino es un reino eterno, y tu dominio permanece para siempre. R.
21Mi boca proclamará la alabanza del Señor: que todos los vivientes bendigan su santo Nombre, desde ahora y para siempre. R.
Versículo antes del Evangelio: Lucas 24, 26.
“¿No será necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?”
Evangelio
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan (14, 27-31a)
Les dejo la paz, les doy mi paz
27Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman! 28Me han oído decir: "Me voy y volveré a ustedes". Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo. 29Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean. 30Ya no hablaré mucho más con ustedes, porque está por llegar el Príncipe de este mundo: él nada puede hacer contra mí, 31pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado.
Palabra del Señor.
Comentario:
Las palabras clave que Jesús presenta: PAZ, AMOR, FE. De hecho de eso se trata la vida cristiana: la fe en Jesús nos trae el amor de Dios, el cual se enraíza en nuestros corazones y llenándonos de paz. Podríamos preguntarnos por qué el mundo de hoy vive sin paz, por qué hay tanta gente con trastornos de ansiedad, con depresión, al borde de una continua crisis de nervios. Más allá de los motivos psicológicos, o psiquiátricos, que haya, la razón fundamental es que falta fe. Falta aferrarnos al “principio” divino, falta equilibrar en nuestro ser la presencia espiritual del hacedor de todo. Eso nos lleva a vivir sin amor, porque no canalizamos nuestras capacidades, nuestra “energía” (el término hoy se entiende de modo distinto según la orientación de cada uno, por eso las comillas), nuestra fuerza vital, hacia un objetivo que nos trascienda… amar es darse, aunque hoy se entienda como satisfacción personal o intento burdo de “poseer” el afecto de los demás. Quién vive dando, entregando con fe renovada su propio ser, vive en PAZ. Esa paz nace del darse con sencillez, y del recibir con humildad lo que los demás nos dan, esa paz es armonía total, no es ausencia de problemas (como la del mundo) es serenidad en medio de los problemas, es “tenerla clara” y actuar en consecuencia. La imagen de paz que Jesús presenta es muy distinta a la que nosotros imaginamos en este mundo febril: no significa “no hacer”, significa “hacer” tranquilamente, con seguridad, sabiendo el principio y el final, en armonía con Dios, conmigo mismo, con los demás, con la creación. Paz es “amar al Padre y obrar como él ha ordenado” (ver vers. 31).
Meditemos:
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Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (14, 5-18)
Hemos venido a anunciarles que deben abandonar esos ídolos para convertirse al Dios viviente
5Pero como los paganos y los judíos, dirigidos por sus jefes, intentaron maltratar y apedrear a los Apóstoles, 6estos, al enterarse, huyeron a Listra y a Derbe, ciudades de Licaonia, y a sus alrededores; 7y allí anunciaron la Buena Noticia. 8Había en Listra un hombre que tenía las piernas paralizadas. Como era tullido de nacimiento, nunca había podido caminar, 9y sentado, escuchaba hablar a Pablo. Este mirándolo fijamente, vio que tenía la fe necesaria para ser curado, 10y le dijo en voz alta: "Levántate, y permanece erguido sobre tus pies". El se levantó de un salto y comenzó a caminar. 11Al ver lo que Pablo acababa de hacer, la multitud comenzó a gritar en dialecto licaonio: "Los dioses han descendido hasta nosotros en forma humana, 12y daban a Bernabé el nombre de Júpiter, y a Pablo el de Mercurio porque era el que llevaba la palabra. 13El sacerdote del templo de Júpiter que estaba a la entrada de la ciudad, trajo al atrio unos toros adornados de guirnaldas y, junto con la multitud, se disponía a sacrificarlos. 14Cuando Pablo y Bernabé se enteraron de esto, rasgaron sus vestiduras y se precipitaron en medio de la muchedumbre, gritando: 15"Amigos, ¿qué están haciendo? Nosotros somos seres humanos como ustedes, y hemos venido a anunciarles que deben abandonar esos ídolos para convertirse al Dios viviente que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. 16En los tiempos pasados, él permitió que las naciones siguieran sus propios caminos. 17Sin embargo, nunca dejó de dar testimonio de sí mismo, prodigando sus beneficios, enviando desde el cielo lluvias y estaciones fecundas, dando el alimento y llenando de alegría los corazones". 18Pero a pesar de todo lo que dijeron, les costó mucho impedir que la multitud les ofreciera un sacrificio.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 115 (113B), 1-4. 15-16 (R.: )
R. No nos glorifiques a nosotros, Señor: glorifica solamente a tu Nombre.
1No nos glorifiques a nosotros, Señor: glorifica solamente a tu Nombre, por tu amor y tu fidelidad. 2¿Por qué han de decir las naciones: "¿Dónde está su dios"? R.
3Nuestro Dios está en el cielo y en la tierra, él hace todo lo que quiere. 4Los ídolos, en cambio, son plata y oro, obra de las manos de los hombres. R.
15Y sean bendecidos por el Señor, que hizo el cielo y la tierra. 16El cielo pertenece al Señor, y la tierra la entregó a los hombres. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 14, 26
“Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho”
Evangelio
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan (14, 21-26)
El Paráclito, el Espíritu Santo, les enseñará todo
21El que recibe mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él". 22Judas -no el Iscariote- le dijo: "Señor, ¿por qué te vas a manifestar a nosotros y no al mundo?". 23Jesús le respondió: "El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él. 24El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió. 25Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes. 26Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho.
Palabra del Señor.
Comentario:
Sigue sorprendiéndonos el evangelio según san Juan. Recibir y cumplir los mandamientos es amar a Jesús. Lejos de cualquier devocionalismo, de cualquier sentimentalismo barato, para Jesús es evidente que el amor no solo es un gran sentimiento, es, y sobre todo, parece, una gran acción. Amar significa servir, hacer el bien, y quien recibe los mandamientos y los cumple ese sirve de verdad y hace el bien con mayúsculas: es decir, ama plenamente. La pregunta orienta al interrogante fundamental: ¿Por qué Dios no se manifiesta plenamente a todo el mundo? La respuesta jesuánica es concreta y directa: porque no me aman. Lo cual viene a significar algo como: no me creerían, no verían lo que quiero mostrarles. La verdad sea dicha: lo crucificaron cuando se reveló plenamente… Hoy volveríamos a hacerlo. La promesa del Espíritu Santo marca la seguridad que para el que cree y ama a Dios todo le será revelado y lo tendrá escrito en su corazón.
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Domingo 10 – 5° DOMINGO DE PASCUA – Blanco / Misa: del Propio. Gloria. Credo – Liturgia de las horas: del Propio. 1ra semana para el Salterio.
Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (9, 26-31)
Les contó cómo había visto al Señor en el camino
26Cuando llegó a Jerusalén, trato de unirse a los discípulos, pero todos le tenían desconfianza porque no creían que también él fuera un verdadero discípulo. 27Entonces Bernabé, haciéndose cargo de él, lo llevó hasta donde se encontraban los Apóstoles, y les contó en qué forma Saulo había visto al Señor en el camino, cómo le había hablado, y con cuánta valentía había predicado en Damasco en el nombre de Jesús. 28Desde ese momento, empezó a convivir con los discípulos en Jerusalén y predicaba decididamente en el nombre del Señor. 29Hablaba también con los judíos de lengua griega y discutía con ellos, pero estos tramaban su muerte. 30Sus hermanos, al enterarse, lo condujeron a Cesarea y de allí lo enviaron a Tarso. 31La Iglesia, entre tanto, gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Se iba consolidando, vivía en el temor del Señor y crecía en número, asistida por el Espíritu Santo.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Salmo 22 (21), 26b-28. 30-32 (R.: 26a)
R. Señor, te alabaré en la gran asamblea.
26Cumpliré mis votos delante de los fieles: 27los pobres comerán hasta saciarse y los que buscan al Señor lo alabarán. ¡Que sus corazones vivan para siempre! R.
28Todos los confines de la tierra se acordarán y volverán al Señor; todas las familias de los pueblos se postrarán en su presencia. 30Todos los que duermen en el sepulcro se postrarán en su presencia; todos los que bajaron a la tierra doblarán la rodilla ante él, y los que no tienen vida. R.
31Glorificarán su poder. Hablarán del Señor a la generación futura, 32anunciarán su justicia a los que nacerán después, porque esta es la obra del Señor. R.
Segunda Lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (3, 18-24)
Éste es su mandamiento: que creamos y que amemos
18Hijitos míos, no amemos solamente con la lengua y de palabra, sino con obras y de verdad. 19En esto conoceremos que somos de la verdad, y estaremos tranquilos delante de Dios 20aunque nuestra conciencia nos reproche algo, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y conoce todas las cosas. 21Queridos míos, si nuestro corazón no nos hace ningún reproche, podemos acercarnos a Dios con plena confianza, 22y él nos concederá todo cuanto le pidamos, porque cumplimos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. 23Su mandamiento es este: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos los unos a los otros como él nos ordenó. 24El que cumple sus mandamientos permanece en Dios, y Dios permanece en él; y sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
Palabra de Dios.
Versículo antes del Evangelio: Juan 15, 4. 5b
“Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto”
Evangelio
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan (15, 1-8)
El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto
1"Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. 2El corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía. 3Ustedes ya están limpios por la palabra que yo les anuncié. 4Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí. 5Yo soy la vid, ustedes los sarmientos El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer. 6Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde. 7Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán. 8La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.
Palabra del Señor.
Comentario:
Esta es una de las páginas más bellas del evangelio de san Juan, donde se pone de relieve la indisoluble unidad que el cristiano debe de tener con Jesús y la necesidad de ser podados, es decir de renunciar a lo aparente, a lo accesorio, a lo egocéntrico, para centrarnos en lo único verdaderamente necesario: dar fruto.
Jesús manifiesta, en la parábola de la vid, que el Padre Dios es el “viñador”, el que cuida y decide qué hacer con la viña. La viña es el mismo Cristo y nosotros somos los sarmientos, es decir somos “parte” de Cristo. San Pablo decía, en una imagen típica de su época: somos cuerpo de Cristo; queriendo mostrar la misma convicción esencial: somos en el Señor, por el Señor, con el Señor. Sin Él nada podemos hacer, sin Él no existiríamos, no viviríamos.
El imperativo moral del pasaje bíblico es a renunciar a toda cosa (la poda) que no sea dar fruto, y aceptar, aunque duela, esa poda benéfica… la misión del cristiano es dejar que la gracia divina de Cristo pase por sus “venas” y que esta le lleve a dar fruto, y este en abundancia. El otro imperativo es permanecer en Él: este imperativo, este mandato, puede estar impulsado por dos acciones: la oración permanente, que centra en Jesucristo, que liga a Jesús; la recta doctrina, como búsqueda no de un pasado, por más glorioso que este sea, sino de un futuro cierto y seguro, asentado en los cimientos sólidos de la verdadera doctrina o entendimiento correcto de quién es Jesús. Le queda tiempo al Señor para hacernos dar cuenta que sin Él nada somos, que solo nos queda el “fuego”, que es para lo único que sirve una rama muerta y seca. El versículo 8 terminará haciéndonos ver la realidad más fuerte y evidente, que hoy no aparece tan magníficamente expresada en la Iglesia, como sociedad: “La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos”. ¡Manos a la obra!
Meditemos:
Tags: lectura diaria
Sábado 09 – Feria – Blanco / Misa: del propio del tiempo. – Liturgia de las horas: del propio del tiempo. 1as vísperas del 5er domingo de Pascua.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (13, 44-52)
Nos dirigimos ahora a los paganos
44Casi toda la ciudad se reunió el sábado siguiente para escuchar la Palabra de Dios. 45Al ver esa multitud, los judíos se llenaron de envidia y con injurias contradecían las palabras de Pablo. 46Entonces Pablo y Bernabé, con gran firmeza, dijeron: "A ustedes debíamos anunciar en primer lugar la Palabra de Dios, pero ya que la rechazan y no se consideran dignos de la Vida eterna, nos dirigimos ahora a los paganos. 47Así nos ha ordenado el Señor: "Yo te he establecido para ser la luz de las naciones, para llevar la salvación hasta los confines de la tierra"". 48Al oír esto, los paganos, llenos de alegría, alabaron la Palabra de Dios, y todos los que estaban destinados a la vida eterna abrazaron la fe. 49Así la Palabra del Señor se iba extendiendo por toda la región. 50Pero los judíos instigaron a unas mujeres piadosas que pertenecían a la aristocracia y a los principales de la ciudad, provocando una persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de su territorio. 51Estos, sacudiendo el polvo de sus pies en señal de protesta contra ellos, se dirigieron a Iconio. 52Los discípulos, por su parte, quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 98 (97), 1-4 (R.: 3cd)
R. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
1Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.
2El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: 3se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.
Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios. 4Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.
Versículo antes del Evangelio: Juan 8, 31b-32.
“Si ustedes permanecen fieles a mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos: conocerán la verdad y la verdad los hará libres”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 14, 7-14
Quien me ha visto a mí ha visto al Padre
7Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto". 8Felipe le dijo: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". 9Jesús le respondió: "Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?. El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: "Muéstranos al Padre"? 10¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras. 11Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras. 12Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre. 13Y yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Hombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo haré.
Palabra del Señor.
Comentario:
- Hch 13, 44-52: Nos dedicamos a los gentiles. En vista de la oposición suscitada por los judíos de Antioquía de Pisidia, Pablo declara que, puesto que ellos lo rechazan, se dedicará a los gentiles. Ante esto, los judíos declaran una persecución: Pablo y Bernabé son expulsados y parten a Iconio. Aceptar con sencillez, humildad y generosidad la Palabra de Dios, así quedaremos llenos de la alegría del Espíritu Santo, camino hacia la vida eterna, no obstante las dificultades y la misma persecución, pues, como dice San Agustín:
"El vendaval que sopla es el demonio, quien se opone con todos sus recursos a que nos refugiemos en el puerto. Pero es más poderoso el que intercede por nosotros, el que nos conforta para que no temamos y nos arrojemos fuera del navío. Por muy sacudido que parezca, sin embargo en él navegan no sólo los discípulos, sino el mismo Cristo. Por esto, no te apartes de la nave y ruega a Dios. Cuando fallen todos los medios, cuando el timón no funcione y las velas rotas se conviertan en mayor peligro, cuando se haya perdido la esperanza en la ayuda humana, piensa que sólo te resta rezar a Dios " (Sermón 63).
Y San Juan Crisóstomo anima también:
"No desmayéis, pues, aunque se haya dicho que os rodearán grandes peligros, porque no se extinguirá vuestro fervor, antes al contrario, venceréis todas las dificultades " (Homilía sobre San Mateo, 46).
- La persecución hace que el Evangelio se extienda por otras partes y así, al anuncio de la resurrección de Jesús, se difunde por doquier y todas las naciones conocen la revelación de la victoria del Señor. Esto es lo que motiva que la Iglesia cante y proclame la misericordia y la fidelidad del Señor y lo hace ahora con el Salmo 97: " Cantaré al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia; se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel -la Iglesia, el alma cristiana-. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera, gritad, vitoread, tocad ".
- Jn 14, 7-14: Quien me ha visto a Mí ha visto a mi Padre. Una pregunta del Apóstol Felipe ofrece a Jesús la ocasión propicia para dar cuenta de su íntima unidad con el Padre: Quien ve a Cristo, ve al Padre y el Padre habla y actúa en Cristo y los discípulos de Éste actuarán por Él, resucitado, y su oración será escuchada. No quedan desamparados. Esta es la fe y confianza de la Iglesia en medio de todas sus dificultades y persecuciones. San Agustín comenta esta materia en sus Tratados 70 y 71 sobre el Evangelio de San Juan. He aquí un párrafo:
"Así, pues, prometió que Él mismo haría aquellas obras mayores. No se alce el siervo sobre su Señor, ni el discípulo sobre su Maestro. Dice que ellos harán obras mayores que las suyas, pero haciéndolas Él en ellos y por ellos, y no ellos por sí mismos. A Él se dirige la alabanza...Y ¿cuáles son esas obras mayores? ¿Acaso que su sombra, al pasar, sanaba los enfermos? Pues es mayor milagro sanar con la sombra que con el contacto de la fimbria de su vestido. Esto lo hizo Él mismo; aquello por ellos, pero ambas cosas las hizo Él, pues es el gran Mediador " (Tratado 71, 3).
Tomado de www.almudi.org.
Meditemos:
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Viernes 08 – Solemnidad: NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN (Patrona de la Argentina) – Blanco / Misa: del propio. Gloria. Lecturas propias. Credo. Prefacio propio. Bendición solemne facultativa – Liturgia de las horas: del propio. Hoy no es día penitencial (por la solemnidad).
Primera lectura
Lectura del libro del profeta Isaías (35, 1-6ª. 10) [Ó Hechos 1, 12-14; 2, 1-4]
Dios mismo viene a salvarnos
1¡Regocíjese el desierto y la tierra reseca, alégrese y florezca la estepa! 2¡Sí, florezca como el narciso, que se alegre y prorrumpa en cantos de júbilo! Le ha sido dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón. Ellos verán la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. 3Fortalezcan los brazos débiles, robustezcan las rodillas vacilantes; 4digan a los que están desalentados: "¡Sean fuertes, no teman: ahí está su Dios! Llega la venganza, la represalia de Dios: él mismo viene a salvarlos!". 5Entonces se abrirán los ojos de los ciegos y se destaparán los oídos de los sordos; 6entonces el tullido saltará como un ciervo y la lengua de los mudos gritará de júbilo: 10volverán los rescatados por el Señor; y entrarán en Sión con gritos de júbilo, coronados de una alegría perpetua: los acompañarán el gozo y la alegría, la tristeza y los gemidos se alejarán.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
San Lucas 1, 46-55 (R.: Cf. 49)
R. El Señor hizo en mí maravillas: ¡gloria al Señor!
46Mi alma canta la grandeza del Señor, 47y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador, 48porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz. R.
49Porque el Todopoderoso he hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! 50Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. R.
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