Martes 16 – Feria – Verde / Misa: a elección –Liturgia de las horas: de la feria.
Primera lectura
Lectura de lasegunda carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 8,1-9
Cristo, por ustedes, se hizo pobre
1Ahora, hermanos, queremos informarles acerca de la gracia que Dios haconcedido a las Iglesias de Macedonia. 2Porque, a pesar de lasgrandes tribulaciones con que fueron probadas, la abundancia de su gozo y suextrema pobreza han desbordado en tesoros de generosidad. 3Puedoasegurarles que ellos estaban dispuestos a dar según sus posibilidades y mástodavía: por propia iniciativa, 4ellos nos pidieron, con vivainsistencia, que les permitiéramos participar de este servicio en favor de loshermanos de Jerusalén. 5Y superando nuestras esperanzas, ellos seentregaron, en primer lugar al Señor, y luego a nosotros, por la voluntad deDios. 6Por eso, hemos rogado a Tito que lleve a feliz término entreustedes esta obra de generosidad, de la misma manera que la había comenzado. 7Yya que ustedes se distinguen en todo: en fe, en elocuencia, en ciencia, en todaclase de solicitud por los demás, y en el amor que nosotros les hemoscomunicado, espero que también se distingan en generosidad. 8Esta noes una orden: solamente quiero que manifiesten la sinceridad de su amor,mediante la solicitud por los demás. 9Ya conocen la generosidad denuestro Señor Jesucristo que, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin deenriquecernos con su pobreza.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo responsorialSal 146 (145), 2. 5-6. 7. 8-9a
R. ¡Alaba, alma mía, al Señor!
2Alabaré al Señor toda mi vida;mientras yo exista, cantaré a mi Dios. R.
5Feliz el que se apoya en el Diosde Jacob y pone su esperanza en el Señor, su Dios: 6él hizo el cieloy la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. El mantiene su fidelidad parasiempre. R.
7Hace justicia a los oprimidos yda pan a los hambrientos. El Señor libera a los cautivos. R.
8Abre los ojos de los ciegos yendereza a los que están encorvados. 9El Señor ama a los justos. elSeñor protege a los extranjeros. R.
Evangelio
Lectura del santoEvangelio según San Mateo 5, 43-48
Amen a sus enemigos
43Ustedes han oído que se dijo: "Amarás atu prójimo" y odiarás a tu enemigo. 44Pero yo les digo: Amen asus enemigos, rueguen por sus perseguidores; 45así serán hijos delPadre que está en el cielo, porque él hace salir el sol sobre malos y buenos yhace caer la lluvia sobre justos e injustos. 46Si ustedes amansolamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo lospublicanos? 47Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen deextraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos? 48Por lo tanto, seanperfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.
Palabra del Señor.
Comentario:
Esta últimaantítesis es la principal de todas. Ella opone al mandamiento antiguo (queadmitía implícitamente el odio al enemigo) la exigencia de amar al enemigo. Deeste modo, los discípulos de Jesús serán semejantes al Padre celestial, quederrama sus dones sobre buenos y malos, sobre justos e injustos.
En el AT nose encuentra el precepto de odiar al enemigo. Por tanto, este añadido ha sidointerpretado como un «comentario limitativo», es decir, que aquí el verbo«odiar», como en otros textos de la Biblia, indicaría simplemente la ausenciade amor (cf. Dt 21, 15-16). En tal caso, odiarás a tu enemigo estaría indicandoque el precepto de amar al prójimo no se aplica al enemigo.
En lainterpretación de Jesús, el mandamiento nuevo del amor al enemigo constituye elcriterio fundamental para discernir la voluntad de Dios en la legislación delAT (cf. 5, 17). Este mandamiento no es un precepto más, sino el centro y elvértice de todos los mandamientos, que introduce un cambio cualitativo en lapráctica de la justicia tal como la entendían los fariseos.
La perfección de los discípulos debe corresponder a la del Padrecelestial, cuya generosidad se extiende indistintamente a buenos y malos (v.45). Este imperativo está en consonancia con el anuncio de Jesús sobre el reinode Dios. El reino es la actuación misericordiosa de Dios y un don puramentegratuito, como son gratuitas la luz del sol que brilla cada día y la lluvia quefecunda los campos. Esto no quiere decir que la actuación humana carezca deimportancia. El discípulo debe imitar la acción misericordiosa del Creador.Pero esa imitación no es un requisito previo que condiciona la acción divina,sino la respuesta al don recibido. Tomado deComentario Bíblico Internacional (Navarra, 2003), Armando J. Levoratti, pág. 309.
Meditemos:
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