Martes 30 – Feria (o Memoria Libre: Los primeros mártires de la iglesia de Roma – Rojo) – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria.
Primera lectura
Lectura del libro del Génesis 19, 15-29
El Señor hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego
15Al despuntar el alba, los ángeles instaron a Lot, diciéndole: "¡Vamos! Saca a tu mujer y a tus dos hijas que están aquí, para que no seas aniquilado cuando la ciudad reciba su castigo". 16Como él no salía de su asombro, los hombres lo tomaron de la mano, lo mismo que a su esposa y a sus dos hijas, y lo sacaron de la ciudad para ponerlo fuera de peligro, porque el Señor tuvo compasión de él. 17Después que lo sacaron, uno de ellos dijo: "Huye, si quieres salvar la vida. No mires hacia atrás, ni te detengan en ningún lugar de la región baja. Escapa a las montañas, para no ser aniquilado". 18Lot respondió: "No, por favor, Señor mío. 19Tú has sido bondadoso con tu servidor y me has demostrado tu gran misericordia, salvándome la vida. Pero yo no podré huir a las montañas, sin que antes caigan sobre mí la destrucción y la muerte. 20Aquí cerca hay una ciudad -es una población insignificante- donde podré refugiarme. Deja que me quede en ella, ya que es tan pequeña, y así estaré a salvo". 21Entonces él le respondió: "Voy a complacerte una vez más: no destruiré la ciudad de la que hablas. 22Pero apúrate; refúgiate en ella, porque no podré hacer nada hasta que llegues allí". Por eso la ciudad recibió el nombre de Soár, que significa "pequeño poblado". 23Cuando el sol comenzó a brillar sobre la tierra, Lot entró en Soár. 24Entonces el Señor hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego que descendían del cielo. 25Así destruyó esas ciudades y toda la extensión de la región baja, junto con los habitantes de las ciudades y la vegetación del suelo. 26Y como la mujer de Lot miró hacia atrás, quedó convertida en una columna de sal. 27A la madrugada del día siguiente, Abraham regresó al lugar donde había estado en la presencia del Señor. 28Cuando dirigió su mirada hacia Sodoma, Gomorra y toda la extensión de la región baja, vio un humo que subía de la tierra, como el humo de un horno. 29Así, cuando Dios destruyó las ciudades de la región baja, se acordó de Abraham, librando a Lot de la catástrofe con que arrasó las ciudades donde él había vivido.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 26 (25), 2-3. 9-10. 11-12
R. ¡Tengo ante mis ojos, Señor, tu bondad!
2Examíname, Señor, y pruébame, sondea hasta lo más íntimo de mi ser; 3porque tu amor está siempre ante mis ojos, y yo camino en tu verdad. R.
9No me incluyas entre los pecadores ni entre los hombres sanguinarios: 10ellos tienen las manos llenas de infamia, y su derecha está repleta de sobornos. R.
11Yo, en cambio, procedo íntegramente: líbrame y concédeme tu gracia. 12Mis pies están firmes sobre el camino llano, y en la asamblea bendeciré al Señor. R.
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 8, 23-27
Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago y vino una gran calma
23Después Jesús subió a la barca y sus discípulos lo siguieron. 24De pronto se desató en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubrían la barca. Mientras tanto, Jesús dormía. 25Acercándose a él, sus discípulos lo despertaron, diciéndole: "¡Sálvanos, Señor, nos hundimos!". 26El les respondió: "¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?". Y levantándose, increpó al viento y al mar, y sobrevino una gran calma. 27Los hombres se decían entonces, llenos de admiración: "¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?".
Palabra del Señor.
Comentario:
Comparar con el relato de Marcos que recuerda el hecho como Pedro pudo contarlo, con detalles típicos, sin amenizar las palabras de Jesús ni las de sus apóstoles en el peligro. Mateo solemniza la actitud de Jesús, pone en boca de los apóstoles la súplica cristiana típica. Gente de poca fe: como en 14,31; 16,8; 17,20; palabras que se dirigen a los futuros creyentes a los que asalta el miedo cada vez que se dejan ganar por la incredulidad. Aquellos hombres: en Mateo este término se usa habitualmente para designar a los que no conocen a Dios o que miran a Jesús desde afuera: 5,13; 6,1; 16,13. Todavía eran hombres estos que Jesús llamaba a ser apóstoles. (Comentario de la Biblia Latinoamericana)
Meditemos:
1. ¿En qué situaciones de nuestra vida nos sentimos más atemorizados?
2. ¿Pensamos como “hombre” o como “discípulo”? ¿En qué se nota?
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