lunes, 06 de julio de 2009

 Lunes 06 – Feria (Memoria libre: Santa María Goretti, virgen y mártir – Rojo) – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis 28, 10-22

Vio una escalinata y ángeles de Dios que subían y bajaban y a Dios que hablaba

10Jacob salió de Berseba y fue a Jarán. 11Llegando a cierto lugar, se dispuso a hacer noche allí, porque ya se había puesto el sol. Tomó una de las piedras del lugar, se la puso por cabezal y se acostó en aquel lugar. 12Y tuvo un sueño. Soñó con una escalera apoyada en tierra, cuya cima tocaba los cielos, y vio que los ángeles de Dios subían y bajaban por ella. 13Vio también que Yahvé estaba sobre ella y que le decía: "Yo soy Yahvé, el Dios de tu padre Abrahán y el Dios de Isaac. La tierra en que estás acostado te la doy para ti y tu descendencia. 14Tu descendencia será como el polvo de la tierra y te extenderás al poniente y al oriente, al norte y al mediodía; y por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra, y por tu descendencia. 15Yo estoy contigo; te guardaré por donde vayas y te devolveré a este solar. No, no te abandonaré hasta haber cumplido lo que te he dicho." 16Despertó Jacob de su sueño y se dijo: "¡Así pues, está Yahvé en este lugar y yo no lo sabía!" 17Y, asustado, pensó: "¡Qué temible es este lugar! ¡Esto no es otra cosa sino la casa de Dios y la puerta del cielo!" 18Jacob se levantó de madrugada y, tomando la piedra que se había puesto por cabezal, la erigió como estela y derramó aceite sobre ella. 19Y llamó a aquel lugar Betel, aunque el nombre primitivo de la ciudad era Luz. 20Jacob hizo un voto, diciendo: "Si Dios me asiste y me guarda en este camino que recorro, y me da pan que comer y ropa con que vestirme, 21y vuelvo sano y salvo a casa de mi padre, entonces Yahvé será mi Dios; 22y esta piedra que he erigido como estela será Casa de Dios; y de todo lo que me dieres, te pagaré el diezmo".

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 91 (90), 1-2. 3-4. 14-15ab

R. ¡Dios mío, confío en ti! 

1El que habita al amparo de Elyón y mora a la sombra de Shaddai, 2diga a Yahvé: "Refugio, baluarte mío, mi Dios, en quien confío". R.

3Pues él te libra de la red del cazador, de la peste funesta; 4con sus plumas te protege, bajo sus alas hallas refugio: escudo y armadura es su fidelidad. R.

14Puesto que me ama, lo salvaré, lo protegeré, pues me reconoce. 15Me llamará y le responderé, estaré a su lado en la desgracia. R.

 

otará. Aleluya”

Evangelio

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 18-26

Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, y vivirá

18Así les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postraba ante él diciendo: "Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá." 19Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos. 20En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. 21Pues se decía para sí: "Con sólo tocar su manto, me salvaré." 22Jesús se volvió, y al verla le dijo: "¡Ánimo!, hija, tu fe te ha salvado." Y se salvó la mujer desde aquel momento. 23Al llegar Jesús a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando, 24decía: "¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida." Y se burlaban de él. 25Mas, echada fuera la gente, entró él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó. 26Y esta noticia se divulgó por toda aquella comarca.

Palabra del Señor.

Comentario:

La Biblia Latinoamericana nos comenta sobre este pasaje: “Comparando con la versión que Marcos y Lucas dan de los hechos que siguen, se notará que Mateo, una vez más, no se interesó por los detalles concretos. Tampoco se interesó por el drama personal de la mujer que tocó el mando de Jesús. Y no le gustó que fuera sanada antes de que Jesús le dirigiera alguna palabra liberadora. Pues, con Mateo, Jesús siempre es el que interroga, que toma la iniciativa. Y en la resurrección de la niña, solamente quiso recalcar el poder soberano de Jesús”. De todos modos, llama poderosamente la atención, el drama humano presentado por Mateo: el padre de la niña sabe que esta ha muerto. Pero lo mismo confía en el poder de Jesús más allá del poder de la muerte. Jesús puede traer “de la otra orilla” a una persona muerte, Jesús tiene poder sobre las “garras” de la muerte. Esa imagen, bien definida de Cristo, es la que marca Mateo… La gente que rodea a Jesús sabe bien que él puede aún contra la muerte. No hay poder en el mundo que pueda contra Jesús, todos los poderes obedecen al Hijo de Dios.

 

Meditemos:

  1. ¿En qué situaciones le hemos pedido cosas “imposibles” a Jesucristo?
  2. ¿Tenemos la fe del padre de la niña como para pedir, con seguridad, cosas que creemos imposibles de ser satisfechas?

 


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Publicado por Desconocido @ 1:00
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