martes, 07 de julio de 2009

 Martes 30 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria.

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis 32, 22-32

Te llamarás Israel, porque has luchado con dioses y has podido

22Así, pues, mandó el regalo por delante, y él pasó aquella noche en el campamento. 23Aquella noche se levantó, tomó a sus dos mujeres con sus dos siervas y a sus once hijos y cruzó el vado del Yaboc. 24Los tomó y les hizo pasar el río, e hizo pasar también todo lo que tenía. 25Y habiéndose quedado Jacob solo, estuvo luchando alguien con él hasta rayar el alba. 26Pero viendo que no le podía, le tocó en la articulación femoral, y se dislocó el fémur de Jacob mientras luchaba con aquél. 27Éste le dijo: "Suéltame, que ha rayado el alba." Jacob respondió: "No te suelto hasta que no me hayas bendecido." 28Dijo el otro: "¿Cuál es tu nombre?" -"Jacob"-. 29"En adelante no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has sido fuerte contra Dios y contra los hombres, y le has vencido". 30Jacob le preguntó: "Dime por favor tu nombre." -"¿Para qué preguntas por mi nombre?" Y le bendijo allí mismo. 31Jacob llamó a aquel lugar Penuel, pues (se dijo): "He visto a Dios cara a cara, y tengo la vida salva". 32El sol salió así que hubo pasado Penuel, pero él cojeaba del muslo.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 17 (16), 1. 2-3. 6-7. 8 y 15

R¡Con mi apelación, Señor, vengo a tu presencia!

1Escucha, Yahvé, mi causa, hazme caso cuando grito, presta oído a mi plegaria, que no hay doblez en mis labios. R.

2De ti saldrá mi sentencia, pues tus ojos ven lo recto. 3Si sondeas mi corazón y de noche me examinas, si me pruebas al crisol, no hallarás en mí malicia; mi boca no claudica. R.

6Te invoco, oh Dios, pues tú me respondes, inclina a mí tu oído, escucha mis palabras, 7Haz gala de tu amor, tú salvas de los prepotentes al que se acoge a tu diestra. R.

8Guárdame como a la niña de tus ojos, protégeme a la sombra de tus alas. 15Pero yo, rehabilitado, veré tu rostro, al despertar te contemplaré hasta que quiera. R.

 

Evangelio

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 32-38

La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos

32En cuanto se fueron los ciegos, le presentaron a un mudo que estaba endemoniado. 33El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: "Jamás se vio nada igual en Israel". 34Pero los fariseos decían: "El expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios". 35Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. 36Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. 37Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. 38Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.

Palabra del Señor.

Comentario:

Las acciones de Jesús, liberadoras y sanadoras, son identificadas por sus adversarios como malas, provenientes del poder del maligno. No es raro que ellos piensen así… les quita “clientes”. Cuando la fe se ve como una cuestión de “poseer”, el “agente de pastoral” se vuelve mísero, cuida su “rebaño” no con amor, sino con mentiras y engaños. Por eso Jesús hace su solicitud de oración al Padre Dios por más “Trabajadores” para la cosecha. Se trata de buscar personas que trabajen para Dios y el bien de la “ovejas que no tienen pastor” y no para su propia ganancia de dinero o fama.

Meditemos:

  1. ¿Ponemos nuestros brazos al servicio de la Evangelización?
  2. ¿De qué tiempos disponemos para servir a los hermanos predicando el Evangelio?

 

 

Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por Desconocido @ 14:27
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