miércoles, 08 de julio de 2009

 Miércoles 08 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria.

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis 41, 55-57; 42, 5-7. 17-24a

Estamos pagando el delito contra nuestro hermano

4155Cuando también los egipcios y el pueblo sintieron hambre, y el pueblo pidió a gritos al Faraón que le diera de comer, este respondió: "Vayan a ver a José y hagan lo que él les diga". 56Como el hambre se había extendido por todo el país, José abrió los graneros y distribuyó raciones a los egipcios, ya que el hambre se hacía cada vez más intensa. 57Y de todas partes iban a Egipto a comprar cereales a José, porque el hambre asolaba toda la tierra. 425Así llegaron los hijos de Israel en medio de otra gente que también iba a procurarse víveres, porque en Canaán se pasaba hambre. 6José tenía plenos poderes sobre el país y distribuía raciones a toda la población. Sus hermanos se presentaron ante él y se postraron con el rostro en tierra. 7Al verlos, él los reconoció en seguida, pero los trató como si fueran extraños y les habló duramente. "¿De dónde vienen?", les preguntó. Ellos respondieron: "Venimos de Canaán para abastecernos de víveres". 17E inmediatamente, los puso bajo custodia durante tres días. 18Al tercer día, José les dijo: "Si quieren salvar la vida, hagan lo que les digo, porque yo soy un hombre temeroso de Dios. 19Para probar que ustedes son sinceros, uno de sus hermanos quedará como rehén en la prisión donde están bajo custodia, mientras el resto llevará los víveres, para aliviar el hambre de sus familias. 20Después me traerán a su hermano menor. Así se pondrá de manifiesto que ustedes han dicho la verdad y no morirán". Ellos estuvieron de acuerdo. 21Pero en seguida comenzaron a decirse unos a otros: "¡Verdaderamente estamos expiando lo que hicimos contra nuestro hermano! Porque nosotros vimos su angustia cuando nos pedía que tuviéramos compasión, y no quisimos escucharlo. Por eso nos sucede esta desgracia". 22Rubén les respondió: "¿Acaso no les advertí que no cometieran ese delito contra el muchacho? Pero ustedes no quisieron hacer caso, y ahora se nos pide cuenta de su sangre". 23Ellos ignoraban que José los entendía, porque antes habían hablado por medio de un intérprete. 24José se alejó de ellos para llorar.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Salmo 33 (32), 2-3.10-11, 18-19

R. ¡Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti!

2Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas; 3entonen para él un canto nuevo, toquen con arte, profiriendo aclamaciones. R.

10El Señor frustra el designio de las naciones y deshace los planes de los pueblos, 11pero el designio del Señor permanece para siempre, y sus planes, a lo largo de las generaciones. R.

18Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, 19para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia. R.

Evangelio

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 10, 1-7

Vayan a las ovejas descarriadas de Israel

1Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. 2Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; 3Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; 4Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. 5A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: "No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. 6Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. 7Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. 8Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente. 9No lleven encima oro ni plata, ni monedas, 10ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.

Palabra del Señor.

Comentario:

La llamada a los discípulos es muy importante para nosotros desde dos puntos de vista: primero: Jesús quiere involucrar fuertemente a los humanos en la tarea de redención. Como decía San Agustín: “El Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti”. Dios “necesita”, por decirlo de algún modo, de los “salvados” para salvar. Segundo: Desde está línea Jesús elige, llama, vocaciona. Cada uno de nosotros tendrá un rol diferente al resto, una tarea específica… pero la vida cristiana se convierte en un encuentro vocacional a cada instante de la existencia del creyente.

Meditemos:

  1. ¿Escucho la llamada vocacional de Dios? ¿A qué me está llamando Jesús?
  2. ¿De qué manera estoy respondiendo a esa llamada vocacional? ¿Hago mi mejor esfuerzo?

 


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