Viernes 31 – Memoria Obligatoria: San Ignacio de Loyola, presbítero – Blanco / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria. Día penitencial.
Primera lectura
Lectura del libro del Levítico 23, 1. 4-11. 15-16. 27. 34b-37
En las festividades del Señor se reunirán en asamblea litúrgica
1El Señor dijo a Moisés: 4Las fiestas del Señor, las asambleas litúrgicas que ustedes convocarán a su debido tiempo, son las siguientes: 5En el primer mes, el día catorce, al ponerse el sol, se celebrará la Pascua del señor, 6y el quince de ese mismo mes tendrá lugar la fiesta de los Ácimos en honor del Señor. Durante siete días comerán panes sin levadura. 7El primer día tendrán una asamblea litúrgica y no harán ningún trabajo servil. 8Durante siete días ofrecerán una ofrenda que se quema para el Señor. El séptimo día habrá una asamblea litúrgica y ustedes no harán ningún trabajo servil. 9El Señor dijo Moisés: 10Habla en estos términos a los israelitas: Cuando entren en la tierra que yo les doy y cuando recojan la cosecha, entregarán al sacerdote la primera gavilla. 11El día siguiente al sábado, él la ofrecerá al Señor con el gesto de presentación, para que les sea aceptada; 15También contarán siete semanas, a partir del día en que entreguen la gavilla ofrecida con el gesto de presentación, o sea a partir del día siguiente al sábado. Las semanas deberán ser completas. 16Por eso tendrán que contar hasta el día siguiente al séptimo sábado: cincuenta días en total. Entonces ofrecerán al Señor una ofrenda de grano nuevo. 27Además, el décimo día de ese séptimo mes, será el día de la Expiación. Habrá una asamblea litúrgica, observarán el ayuno y presentarán una ofrenda que se quema para el Señor. 34Además, el día quince de este séptimo mes se celebrará la fiesta de las Chozas en honor del Señor, durante siete días. 35El primer día habrá una asamblea litúrgica, y ustedes no harán ningún trabajo servil. 36Durante siete días presentarán una ofrenda que se quema para el Señor. Al octavo día, celebrarán una asamblea litúrgica y presentarán una ofrenda que se quema para el Señor: es una asamblea solemne y ustedes no harán ningún trabajo. 37Estas son las fiestas del Señor, en las que ustedes convocarán las asambleas litúrgicas y presentarán ofrendas que se queman para el Señor -holocaustos, oblaciones, sacrificios y libaciones, según corresponda a cada día-.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo responsorial 81 (80), 3-4. 5 -6ab. 10-11ab
R. ¡Aclamen a Dios, nuestra fuerza!
3Entonen un canto, toquen el tambor, y la cítara armoniosa, junto con el arpa. 4Toquen la trompeta al salir la luna nueva, y el día de luna llena, el día de nuestra fiesta. R.
5Porque esta es una ley para Israel, un precepto del Dios de Jacob: 6él se la impuso como norma a José, cuando salió de la tierra de Egipto. R.
10No tendrás ningún Dios extraño, no adorarás a ningún dios extranjero: 11yo, el Señor, soy tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto. R.
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 13, 54-58
¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?
54Jesús, al llegar a su pueblo, se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados. "¿De dónde le viene, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros? 55¿No es este el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas? 56¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?". 57Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo. Entonces les dijo: "Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia". 58Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente.
Palabra del Señor.
Comentario:
Biografía de San Ignacio: (Íñigo López de Recalde) Fundador de la Compañía de Jesús (Loyola, Guipúzcoa, 1491 - Roma, 1556). Su primera dedicación fueron las armas, siguiendo la tradición familiar. Pero, tras resultar gravemente herido en la defensa de Pamplona contra los franceses (1521), cambió por completo de orientación: la lectura de libros piadosos durante su convalecencia le decidió a consagrarse a la religión.
Se retiró inicialmente a hacer penitencia y oración en Montserrat y Manresa, donde empezó a elaborar el método ascético de los Ejercicios espirituales (1522). Luego peregrinó a los Santos Lugares de Palestina (1523). De regreso a España comenzó a estudiar (ya con 33 años) para poder afrontar mejor su proyecto de apostolado, en las universidades de Alcalá de Henares, Salamanca y París.
Las primeras actividades de San Ignacio de Loyola difundiendo el método de los ejercicios espirituales le hicieron sospechoso de heterodoxia (asimilado a los «alumbrados» o a los seguidores de Erasmo): en Castilla fue procesado, se le prohibió la predicación (1524) y hubo de interrumpir sus estudios.
En cambio en París (1528-34), donde se graduó como maestro en Artes (aunque no terminó los estudios de Teología), San Ignacio de Loyola consiguió reunir un grupo de seis compañeros a los que comunicó sus ideas y con los que sembró el germen de la Compañía de Jesús, haciendo juntos votos de pobreza y apostolado en la Cueva de Montmartre. Ante la imposibilidad de marchar a hacer vida religiosa en Palestina, por la guerra contra los turcos, se ofrecieron al papa Pablo III, quien les ordenó sacerdotes (1537).
En los años siguientes se dedicaron al apostolado, la enseñanza, el cuidado de enfermos y la definición de una nueva orden religiosa, la Compañía de Jesús, cuyos estatutos aprobó el papa en 1540; San Ignacio de Loyola, cuyo fervor y energía inspiraban al grupo, fue elegido por unanimidad su primer general.
La Compañía reproducía la estructura militar en la que Ignacio había sido educado, pero al servicio de la propagación de la fe católica, amenazada en Europa desde las predicaciones de Lutero; las Constituciones que Ignacio le dio en 1547-50 la configuraron como una orden moderna y pragmática, concebida racionalmente, disciplinada y ligada al papa, para el cual resultaría un instrumento de gran eficacia en la «reconquista» de la sociedad por la Iglesia en la época de la Contrarreforma católica.
Aquejado de graves problemas de salud, San Ignacio de Loyola alcanzó a ver, sin embargo, en sus últimos años de vida, la expansión de la Compañía por Europa y América, con una fuerte presencia en la educación de la juventud y en el debate intelectual, en el apostolado y en la actividad misionera (destacando la labor en Asia de Francisco Javier). Muerto Ignacio, le sucedió como general de los jesuitas su más estrecho colaborador, el castellano Laínez. Fue canonizado en 1622 por Clemente XV. Tomado de http://www.biografiasyvidas.com/biografia/i/ignacio.htm.
Meditemos:
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