Sábado 08 – Memoria Obligatoria: Santo Domingo, Presbítero – Blanco / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria. 1as vísperas del 19° domingo durante el año.
Primera lectura
Lectura del libro del Deuteronomio 6, 4-13
Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón
4Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor. 5Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. 6Graba en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy. 7Incúlcalas a tus hijos, y háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas de viaje, al acostarte y al levantarte. 8Átalas a tu mano como un signo, y que estén como una marca sobre tu frente. 9Escríbelas en las puertas de tu casa y en sus postes. 10Cuando el Señor, tu Dios te introduzca en la tierra que él te dará, porque así lo juró a tus padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob en ciudades grandes y prósperas que tú no levantaste; 11en casas colmadas de toda clase de bienes, que tú no acumulaste; en pozos que tú no cavaste; en viñedos y olivares que tú no plantaste y cuando comas hasta saciarte, 12ten cuidado de no olvidar al Señor que te hizo salir de Egipto, de un lugar de esclavitud. 13Teme al Señor tu Dios, sírvelo y jura por su Nombre.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 18 (17), 2-4. 47 y 51ab
R. Yo te amo, Señor, mi fuerza.
2Yo te amo, Señor, mi fuerza, 3Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador. R.
Mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte. 4Invoqué al Señor, que es digno de alabanza y quedé a salvo de mis enemigos. R.
47¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca! ¡Glorificado sea el Dios de mi salvación, 51El concede grandes victorias a su rey y trata con fidelidad a su Ungido. R.
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 17, 14-19
Les aseguro que si tuvieran fe nada sería imposible para ustedes
14Cuando se reunieron con la multitud se le acercó un hombre y, cayendo de rodillas, 15le dijo: "Señor, ten piedad de mí hijo, que es epiléptico y está muy mal: frecuentemente cae en el fuego y también en el agua. 16Yo lo llevé a tus discípulos, pero no lo pudieron curar". 17Jesús respondió: "¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo aquí". 18Jesús increpó al demonio, y este salió del niño, que desde aquel momento, quedó curado. 19Los discípulos se acercaron entonces a Jesús y le preguntaron en privado: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?". 20"Porque ustedes tienen poca fe, les dijo. Les aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: "Trasládate de aquí a allá", y la montaña se trasladaría; y nada sería imposible para ustedes".
Palabra del Señor.
Comentario:
Jesús se queja de la poca fe de sus discípulos. De la poca fe de sus seguidores. Allí está la clave de la vida del creyente: la fe. Cuando la vida se vive desde la fe las cosas se hacen con plenitud, con entrega, con ganas. Así vienen los milagros, aún en casos desesperados, en casos donde solo la mano de Dios puede salvar. La fe es la capacidad de dejar de ser mediocres, y aspirar a ser personas extraordinarias, que se animan a más, que se dan por entero a Dios y a la humanidad necesitada. Pidamos que la fe crezca en nuestros corazones y así seremos los hombres y mujeres que iluminen a la creación con la luz del Jesús.
Meditemos:
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