sábado, 08 de agosto de 2009

 Domingo09 – 19° DURANTE EL AÑO – Verde / Misa: del Propio. Gloria. Credo – Liturgia delas horas: del Propio. 3da semana para el Salterio. 19vasemana.

Primera Lectura

Lectura del primerlibro de los Reyes  19, 4-8

Con la fuerza de aquelalimento, caminó hasta el monte de Dios

4Luego caminó un día entero por el desierto, y al final se sentó bajo unaretama. Entonces se deseó la muerte y exclamó: "¡Basta ya, Señor! ¡Quítamela vida, porque yo no valgo más que mis padres!". 5Se acostó yse quedó dormido bajo la retama. Pero un ángel lo tocó y le dijo:"¡Levántate, come!". 6El miró y vio que había a sucabecera una galleta cocida sobre piedras calientes y un jarro de agua. Comió,bebió y se acostó de nuevo. 7Pero el Ángel del Señor volvió otra vez,lo tocó y le dijo: "¡Levántate, come, porque todavía te queda mucho porcaminar!". 8Elías se levantó, comió y bebió, y fortalecido porese alimento caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta la montaña de Dios,el Horeb.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Salmo 34 (33), 2-3.4-5. 6-7. 8-9 (R.: 9 a)

RGusten y vean qué bueno es el Señor.

2Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanzaestará siempre en mis labios. 3Mi alma se gloría en el Señor; que looigan los humildes y se alegren. R.

4Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombretodos juntos. 5Busqué al Señor: él me respondió y me libró de todosmis temores. R.

6Miren hacia él y quedarán resplandecientes, y susrostros no se avergonzarán. 7Este pobre hombre invocó al Señor: éllo escuchó y los salvó de sus angustias. R.

8El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, ylos libra. 9¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los queen él se refugian! R.

 

Segunda Lectura

Lectura de la cartadel apóstol san Pablo a los Efesios 4, 30-5, 2

Vivan en el amor comoCristo

430No entristezcan alEspíritu Santo de Dios, que los ha marcado con un sello para el día de laredención. 31Eviten la amargura, los arrebatos, la ira, los gritos,los insultos y toda clase de maldad. 32Por el contrario, seanmutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios losha perdonado en Cristo. 51Tratende imitar a Dios, como hijos suyos muy queridos. 2Practiquen elamor, a ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenday sacrificio agradable a Dios.

Palabra de Dios.

AleluyaJuan 6, 51

“Yo soy el pan vivo que ha bajadodel cielo –dice el Señor–; el que coma de este pan vivirá para siempre”

Evangelio

Evangelio denuestro Señor Jesucristo según san Juan 6, 41-51

Yo soy el pan vivo queha bajado del cielo

41Los judíos murmuraban de él, porque había dicho:"Yo soy el pan bajado del cielo". 42Y decían: "¿Acasoeste no es Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madre.¿Cómo puede decir ahora: "Yo he bajado del cielo"? 43Jesústomó la palabra y les dijo: "No murmuren entre ustedes. 44Nadiepuede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré enel último día. 45Está escrito en el libro de los Profetas:"Todos serán instruidos por Dios". Todo el que oyó al Padre y recibesu enseñanza, viene a mí. 46Nadie ha visto nunca al Padre, sino elque viene de Dios: sólo él ha visto al Padre. 47Les aseguro que elque cree, tiene Vida eterna. 48Yo soy el pan de Vida. 49Suspadres, en el desierto, comieron el maná y murieron. 50Pero este esel pan que desciende del cielo, para que aquel que lo coma no muera. 51Yosoy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, yel pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo".

Palabradel Señor.

Comentario:

La presencia de Jesús, Dios hecho hombre entre los hombres de su tiempo,nos sorprende por su realismo. Es tan enteramente uno de los nuestros que losque lo ven no siempre reconocen la fuerza de su divinidad. Los que tienen elcorazón bien dispuesto, es decir, son atraídos por el Padre, descubren en lasobras que Él realiza una fuerza superior, un mensaje nuevo, transformador. Losque sólo son capaces de mirar la realidad desde sus mezquinos intereses, losque no encuentran en los acontecimientos de su propia vida y la de todos loshombres una fuerza transformadora que cuida del hombre, que lo eleva, que lolleva por caminos nuevos a un mundo nuevo en el que todos son hijos de Dios y,por lo tanto, capaces de hacer la obra de Dios, es decir, los que se quedan enlos límites de la propia humanidad, esos murmuran.

En verdad, los que murmuran son aquellos que no se animan a decir lascosas en voz alta, los que no pueden fundamentar su postura con verdadesobjetivas, aquellos a los que sólo les queda el recurso de sembrar disconformismoentre los demás o bien lo hacen con intención de sembrar la desconfianza y asíganar terreno. Jesús reprocha esta actitud e invita a los que lo hacen areconocer su límite. Él pone de manifiesto una verdad superior, trascendente,que es más grande que cualquier capacidad humana, que viene de Dios, el serinfinitamente perfecto, el Padre que sólo Jesús ha visto. Sólo Jesús tieneautoridad para enseñar quién es Dios, pues solamente Él conoce los misterios dela divinidad. Él es Dios. 

Dios se manifiesta a nosotros en su misericordia, en su condescendencia,en su abajarse por amor, en su desarmarse por amor. Él, que todo lo ve, podríahaberse mostrado con una superioridad sin límites, pero eligió asumir nuestrapropia naturaleza, hacerse hombre, cargar nuestro dolor, nuestro pecado, pasarcomo un hombre cualquiera. Él se hizo camino. Éste es el camino: vivir locotidiano descubriendo la presencia maravillosa de Dios que no se cansa dehacer milagros por nosotros, aunque muchas veces no entendamos, no aceptemos yaún más, protestemos y murmuremos contra Él.

La misericordia de Dios es infinita. Su amor es creativo. Él obramilagros por nosotros, para atraernos a Él. En su inmensa capacidad de generarrecursos para acercarnos a su amor, entre todos sus regalos, hay un milagronuevo, superior a todos los otros: el milagro de la presencia de Dios que sehace carne. Carne que es Palabra para acercarnos al misterio insondable de unDios que nos ama. Carne que se hace Pan y que se ofrece para que los que creentengan vida y la tengan en abundancia.

Aceptar la humanidad de Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, aceptar supresencia entre nosotros hecho Palabra y hecho Pan, es responder a la infinitaternura de Dios Padre que no se cansa de llamarnos a su Reino, de darnos losmedios para acercarnos a Él y de descubrirnos su proyecto de salvación paracada uno de nosotros.

Meditemos:

  1. La Palabra de Dios nos instruye: ¿La leo con frecuencia? ¿Saco de ella mi alimento cotidiano?
  2. ¿Qué es la Eucaristía para mí? ¿Por qué?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por Desconocido @ 12:00
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios