Martes 18 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria.
Primera lectura
Lectura del libro de los jueces 6, 11-24a
¡Gedeón, con tu fuerza salvarás a Israel! Soy Yo el que te envió
6Israel quedó muy debilitado a causa de Madián, y los israelitas clamaron al Señor. 7Cuando los israelitas clamaron al Señor a causa de Madián, 8el Señor les envió un profeta, que les habló en estos términos: “Así habla el Señor, el Dios de Israel: Yo los hice subir de Egipto y los saqué de un lugar de esclavitud; 9los libré del poder de los egipcios y de las manos de sus opresores. Los expulsé a ellos para entregarles a ustedes su territorio. 10Y también les dije: “Yo soy el Señor, su Dios. No adoren a los dioses de los amorreos, en cuyo territorio habitan!”. Pero ustedes no escucharon mi voz”. 11El Ángel del Señor fue a sentarse bajo la encina de Ofrá, que pertenecía a Joás de Abiézer. Su hijo Gedeón estaba moliendo trigo en el lagar, para ocultárselo a los madianitas.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 85 (84), 9. 11-14
R. El Señor promete la paz para su pueblo.
9Voy a proclamar lo que dice el Señor: el Señor promete la paz, la paz para su pueblo y sus amigos, y para los que se convierten de corazón. R.
11El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán; 12la Verdad brotará de la tierra y la Justicia mirará desde el cielo. R.
13El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. 14La Justicia irá delante de él, y la Paz, sobre la huella de sus pasos. R.
Aleluya 2ª Corintios 8, 9
“Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 19, 23-30
Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos
23Jesús dijo entonces a sus discípulos: “Les aseguro que difícilmente un rico entrará en el Reino de los Cielos. 24Sí, les repito, es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos”. 25Los discípulos quedaron muy sorprendidos al oír esto y dijeron: “Entonces, ¿quién podrá salvarse?”. 26Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: “Para los hombres esto es imposible, pero para dios todo es posible”. 27Pedro, tomando la palabra, dijo: “Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué nos tocará a nosotros?”. 28Jesús les respondió: «Les aseguro que en la regeneración del mundo, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, que me han seguido, también se sentarán en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. 29Y el que a causa de mi Nombre deje casa, hermanos o hermanas, padre, madre, hijos o campos, recibirá cien veces más y obtendrá como herencia la Vida eterna. 30 Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros.
Palabra del Señor.
Comentario:
Las palabras de Jesús están revolucionando el orden establecido en la sociedad patriarcal en la que vive. Para el Señor las riquezas no son señal válida, como lo era para algunos sectores del pueblo, de que se está bendecido por Dios. Al revés, para el Señor, ser rico implica una lejanía casi infinita con el Reino de los Cielos. La “imposibilidad” de la salvación por el propio mérito es algo que el Señor ve como obvio: la Vida es un regalo, y la Vida Eterna es un regalo que no se puede comprar con nada, solo recibirlo del amor de Dios. Pero aquel que acepte el verdadero Amor, a Dios en la tierra, recibirá en sobreabundancia la Vida Eterna: cien veces más aquí en la tierra… y la Vida eterna junto a Dios. Dios trastoca las apariencias, los últimos (los de abajo, los pobres) serán los primeros para Dios, los más cercanos a Él.
Meditemos:
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