viernes, 18 de septiembre de 2009

Viernes 18 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria. Día Penitencial.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo 6, 3–12

En lo que a ti concierne, hombre Dios, practica la justicia

3Si alguien enseña otra cosa y no se atienen a los preceptos saludables de nuestro Señor Jesucristo, ni a la doctrina que es conforme a la piedad, 4es un ignorante y un orgulloso, ávido de discusiones y de vanas polémicas. De allí nacen la envidia, la discordia, los insultos, las sospechas malignas 5y los conflictos interminables, propios de hombres mentalmente corrompidos y apartados de la verdad, que pretenden hacer de la piedad una fuente de ganancias. 6Sí, es verdad que la piedad reporta grandes ganancias, pero solamente si va unida al desinterés. 7Porque nada trajimos cuando vinimos al mundo, y al irnos, nada podremos llevar. 8Contentémonos con el alimento y el abrigo. 9Los que desean ser ricos se exponen a la tentación, caen en la trampa de innumerables ambiciones, y cometen desatinos funestos que los precipitan a la ruina y a la perdición. 10Porque la avaricia es la raíz de todos los males, y al dejarse llevar por ella, algunos perdieron la fe y se ocasionaron innumerables sufrimientos. 11En lo que a ti concierne, hombre Dios, huye de todo esto. Practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad. 12Pelea el buen combate de la fe, conquista la Vida eterna, a la que has sido llamado y en vista de la cual hiciste una magnífica profesión de fe, en presencia de numerosos testigos.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 49 (48), 6–10. 17–20  

R. ¡Felices los que tienen alma de pobres!

6¿Por qué voy a temer en los momentos de peligro, cuando me rodea la maldad de mis opresores, 7de esos que confían en sus riquezas y se jactan de su gran fortuna? R.

8No, nadie puede rescatarse a sí mismo ni pagar a Dios el precio de su liberación, 10para poder seguir viviendo eternamente sin llegar a ver el sepulcro: 9el precio de su rescate es demasiado caro, y todos desaparecerán para siempre. R.

17No te preocupes cuando un hombre se enriquece o aumenta el esplendor de su casa: 18cuando muera, no podrá llevarse nada, su esplendor no bajará con él. R.

19Aunque en vida se congratulaba, diciendo: "Te alabarán porque lo pasas bien", 20igual irá a reunirse con sus antepasados, con esos que nunca verán la luz. R.

Aleluya: Ver Mateo 11, 25

“Aleluya. Aleluya. Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 8, 1–3

Lo acompañaban algunas mujeres que lo ayudaban con sus bienes

1Después, Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce 2y también algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; 3Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes.

Palabra del Señor.

Comentario:

Este pequeño relato es como un resumen de la vida cotidiana de Jesús y las personas que iban con él. Cuenta que Jesús “recorría la ciudades y los pueblos” (v. 1), es decir, no “esperaba” que vinieran a buscarlo, iba él a buscar a las ovejas perdidas. “predicando y anunciando la Buena Noticia” (v. 1), la tarea de Jesús es predicar, anunciar, evangelizar… una observación poco profunda de la realidad de los católicos –en general- de Latinoamérica muestra que el católico promedio poco y nada sabe de su fe. ¡No estamos evangelizados! No se trata de saber abundante teología, es solamente entender, eso sí, con claridad meridiana, quien es Jesús y qué quiere de nosotros. Gracias a Dios se está trabajando en “evangelizar a los bautizados”, pero faltan obreros, faltan quienes asuman la tarea de ser “ministros” (laicos o consagrados) del evangelio. Lo mismo le pasó al Señor, le faltaban brazos, y los buscó en los Doce. Ellos, sus apóstoles, lo acompañaron por donde iba, le precedían en las ciudades, como otro Juan el Bautista, allanando los caminos del Señor. Eran sus predicadores.

En el versículo 2 y 3, Lucas nos cuenta que en el grupo de Jesús también había mujeres, todas ellas le debían un “milagro” a Jesús, “habían sido curadas”. María Magdalena; Juana, esposa de Cusa; Susana y muchas otras… Lucas las divide en tres “grupos” podríamos decir. María Magdalena, se puede opinar, representa la FE, ella ha sido curada por su fe en el Señor, tendrá un rol importante en la Iglesia primitiva, y será elegida por Jesús para ser la primera que predica que Él ha resucitado glorioso. Juana, representa la ESPERANZA, ella está casada con Cusa (algunos opinan que era el funcionario real de Juan 4, 46-53: lo que hace entendible que sirviera y siguiera así a Jesús), el funcionario real de Herodes. Hay que tener claro lo que se quiere y espera para jugarse así frente al poder del soberano que, justamente, busca a Jesús para matarlo, que gozará torturando al Señor. Es una señora rica y bien acomodada que, desde la Esperanza en el Reino venidero, se juega por entero para servir al Señor. Susana y “equipo”, son el AMOR puesto en práctica, sirven con sus bienes. Su dinero, su tiempo, sus talentos, son puestos al servicio de la evangelización. Dejan su propio bienestar de lado, acompañando a Jesús en sus caminos apostólicos, se juegan por el Reino de Dios amando desde el servicio.

Estas mujeres no tienen roles protagónicos en la historia de salvación (salvo María Magdalena), pero eso marca el valor del servicio, por más pequeño que este sea, al cual estamos llamados a prestar. No hace falta estar en primera línea para ser seguidor de Jesús, hace falta realizar la tarea con humildad y dando lo mejor de nosotros. La Iglesia de Lucas quiso guardar este recuerdo de los nombres de estas mujeres servidoras, como un homenaje a tantas mujeres anónimas que sirvieron –y sirven- dieron –y dan- su vida por Jesús y el Reino de Dios.

Meditemos:

  • ¿Con cuál de las tres mujeres me identifico? ¿Por qué?
  • ¿Qué servicios estoy prestando a la evangelización? ¿En qué se nota?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

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