sábado, 19 de septiembre de 2009

Sábado 19 – Feria (o Memoria Libre: SanJenaro, obispo y mártir – Rojo / Santa María en Sábado – Blanco) – Verde /Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección. 1asvísperas del 25° domingo durante el año.

Primera lectura

Lectura de laprimera carta del apóstol san Pablo a Timoteo 6, 13–16

Observa lo que está prescrito, manteniéndote sin mancha e irreprensible,hasta la Manifestación de nuestro Señor Jesucristo

13Yo te ordeno delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y delantede Cristo Jesús, que dio buen testimonio ante Poncio Pilato: 14observalo que está prescrito, manteniéndote sin mancha e irreprensible hasta laManifestación de nuestro Señor Jesucristo, 15Manifestación que haráaparecer a su debido tiempo el bienaventurado y único Soberano, el Rey de losreyes y Señor de los señores, 16el único que posee la inmortalidad yhabita en una luz inaccesible, a quien ningún hombre vio ni puede ver. ¡A élsea el honor y el poder para siempre! Amén.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo100 (99), 1–5

R. ¡Lleguemos hasta el Señor cantando himnos de gozo!

1Aclame al Señor toda la tierra, 2sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos. R.

3Reconozcan que el Señor es Dios: él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

4Entren por sus puertas dando gracias, entrenen sus atrios con himnos de alabanza, alaben al Señor y bendigan su Nombre. R.

5¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.

Aleluya: Ver Lucas 8,15

“Aleluya. Aleluya. Felices los que retienen la palabra de Dios con un corazón bien dispuesto y dan fruto gracias a su constancia. Aleluya”

Evangelio

Evangelio denuestro Señor Jesucristo según San Lucas 8, 4–15

Los de la tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazónbien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a su constancia

4Como se reunía una gran multitud y acudía aJesús gente de todas las ciudades, él les dijo, valiéndose de una parábola: 5"El sembrador salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayó al borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros del cielo. 6Otra parte cayó sobre las piedras y, al brotar, se secó por falta de humedad. 7Otra cayó entre las espinas, y estas, brotando al mismo tiempo, la ahogaron. 8Otra parte cayó en tierra fértil, brotó y produjo fruto al ciento por uno". Y una vez que dijo esto, exclamó:"¡El que tenga oídos para oír, que oiga!". 9Sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola, 10y Jesús les dijo:"A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás, en cambio, se les habla en parábolas, para que miren sin ver y oigan sin comprender. 11La parábola quiere decir esto: La semilla es la Palabra de Dios. 12Los que están al borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el demonio y arrebata la Palabra de sus corazones,para que no crean y se salven. 13Los que están sobre las piedras son los que reciben la Palabra con alegría, apenas la oyen; pero no tienen raíces:creen por un tiempo, y en el momento de la tentación se vuelven atrás. 14Lo que cayó entre espinas son los que escuchan, pero con las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, se van dejando ahogar poco a poco, y no llegan a madurar. 15Lo que cayó en tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a su constancia.

Palabra del Señor.

Comentario:

Esta parábola del Sembrador tiene dos tiempos: el tiempo del sembrador y el tiempo de la tierra. Como podrá observarse, la parábola explora, en primera instancia, las inclemencias que sufre el sembrador, que ve como su esfuerzo de sembrar se pierde por los pájaros, por las piedras y las espinas. La alegría le vendrá en el v. 8 cuando vea que la que cae en tierra fértil produce fruto al cien por uno. Así es la tarea de predicar: es sembrar y ver como los esfuerzos son desaprovechados, como tanto tiempo, dinero y talento se tiran por la borda porlos destinatarios que no aciertan a prestar atención a lo que se les enseña. Noes difícil darnos cuenta el sufrimiento de Jesús al ver que sus esfuerzos nofueron valorados por sus paisanos (puede verse Lucas 13, 34: Jerusalén, ¡Cuántasveces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne bajo sus alas a lospollitos, y tú no quisiste!). Pero la parábola también puede ser explicadadesde el punto de vista del auditorio: los versículos 12-15 son una muestra deello. Jesús se esmera en mostrar que también es parte nuestra el crecimientodel Reino en nuestros corazones.  SanAgustín decía: “el Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti”, una buenamanera de expresar nuestra tarea en la obra de salvación. ¡Cuántos vemosreflejados en esta comparación! ¡Cuántos viven hoy entre “espinas” ahogando laPalabra en preocupaciones, riquezas y placeres de la vida! ¡Cuántos,inconsistentes e inmaduros, creen en la Palabra, pero no la dejan madurar,echar raíces! Nuestra tarea es doble: predicar incansablemente, ya que el quesiembra no ve los frutos (todavía) (Salmo 126, 6: “El sembrador va llorandocuando esparce la semilla, pero vuelve cantando cuando trae las gavillas”); ¡peroal mismo tiempo preparando la “tierra” de nuestros corazones para que lasemilla sembrada en nosotros de fruto al ciento por uno!

Meditemos:

  • ¿Me entusiasma “sembrar” la semilla del Reino? ¿De qué manera lo estoy haciendo en la actualidad?
  • ¿Dejo crecer esa “semilla” en mi interior? ¿Qué dificultades encuentra la “siembra” de Dios en mí?

 

Sábado 19 – Feria (o Memoria Libre: SanJenaro, obispo y mártir – Rojo / Santa María en Sábado – Blanco) – Verde /Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección. 1asvísperas del 25° domingo durante el año.

Primera lectura

Lectura de laprimera carta del apóstol san Pablo a Timoteo 6, 13–16

Observa lo que está prescrito, manteniéndote sin mancha e irreprensible,hasta la Manifestación de nuestro Señor Jesucristo

13Yo te ordeno delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y delantede Cristo Jesús, que dio buen testimonio ante Poncio Pilato: 14observalo que está prescrito, manteniéndote sin mancha e irreprensible hasta laManifestación de nuestro Señor Jesucristo, 15Manifestación que haráaparecer a su debido tiempo el bienaventurado y único Soberano, el Rey de losreyes y Señor de los señores, 16el único que posee la inmortalidad yhabita en una luz inaccesible, a quien ningún hombre vio ni puede ver. ¡A élsea el honor y el poder para siempre! Amén.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo100 (99), 1–5

R. ¡Lleguemoshasta el Señor cantando himnos de gozo!

1Aclame al Señor toda la tierra, 2sirvanal Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos.

Sal 100:3  Reconozcan que el Señor es Dios: él nos hizoy a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño.

Sal 100:4  Entren por sus puertas dando gracias, entrenen sus atrios con himnos de alabanza, alaben al Señor y bendigan su Nombre.

Sal 100:5  ¡Qué bueno es el Señor! Su misericordiapermanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.

Aleluya: Ver Lucas 8,15

“Aleluya. Aleluya. Felices losque retienen la palabra de Dios con un corazón bien dispuesto y dan frutogracias a su constancia. Aleluya”

Evangelio

Evangelio denuestro Señor Jesucristo según San Lucas 8, 4–15

Los de la tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazónbien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a su constancia

4Como se reunía una gran multitud y acudía aJesús gente de todas las ciudades, él les dijo, valiéndose de una parábola: 5"Elsembrador salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayóal borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros delcielo. 6Otra parte cayó sobre las piedras y, al brotar, se secó porfalta de humedad. 7Otra cayó entre las espinas, y estas, brotando almismo tiempo, la ahogaron. 8Otra parte cayó en tierra fértil, brotóy produjo fruto al ciento por uno". Y una vez que dijo esto, exclamó:"¡El que tenga oídos para oír, que oiga!". 9Sus discípulosle preguntaron qué significaba esta parábola, 10y Jesús les dijo:"A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de Dios; alos demás, en cambio, se les habla en parábolas, para que miren sin ver y oigansin comprender. 11La parábola quiere decir esto: La semilla es laPalabra de Dios. 12Los que están al borde del camino son los queescuchan, pero luego viene el demonio y arrebata la Palabra de sus corazones,para que no crean y se salven. 13Los que están sobre las piedras sonlos que reciben la Palabra con alegría, apenas la oyen; pero no tienen raíces:creen por un tiempo, y en el momento de la tentación se vuelven atrás. 14Loque cayó entre espinas son los que escuchan, pero con las preocupaciones, lasriquezas y los placeres de la vida, se van dejando ahogar poco a poco, y nollegan a madurar. 15Lo que cayó en tierra fértil son los queescuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen, y dan frutogracias a su constancia.

Palabra del Señor.

Comentario:

Estaparábola del Sembrador tiene dos tiempos: el tiempo del sembrador y el tiempode la tierra. Como podrá observarse, la parábola explora, en primera instancia,las inclemencias que sufre el sembrador, que ve como su esfuerzo de sembrar sepierde por los pájaros, por las piedras y las espinas. La alegría le vendrá enel v. 8 cuando vea que la que cae en tierra fértil produce fruto al cien poruno. Así es la tarea de predicar: es sembrar y ver como los esfuerzos sondesaprovechados, como tanto tiempo, dinero y talento se tiran por la borda porlos destinatarios que no aciertan a prestar atención a lo que se les enseña. Noes difícil darnos cuenta el sufrimiento de Jesús al ver que sus esfuerzos nofueron valorados por sus paisanos (puede verse Lucas 13, 34: Jerusalén, ¡Cuántasveces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne bajo sus alas a lospollitos, y tú no quisiste!). Pero la parábola también puede ser explicadadesde el punto de vista del auditorio: los versículos 12-15 son una muestra deello. Jesús se esmera en mostrar que también es parte nuestra el crecimientodel Reino en nuestros corazones.  SanAgustín decía: “el Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti”, una buenamanera de expresar nuestra tarea en la obra de salvación. ¡Cuántos vemosreflejados en esta comparación! ¡Cuántos viven hoy entre “espinas” ahogando laPalabra en preocupaciones, riquezas y placeres de la vida! ¡Cuántos,inconsistentes e inmaduros, creen en la Palabra, pero no la dejan madurar,echar raíces! Nuestra tarea es doble: predicar incansablemente, ya que el quesiembra no ve los frutos (todavía) (Salmo 126, 6: “El sembrador va llorandocuando esparce la semilla, pero vuelve cantando cuando trae las gavillas”); ¡peroal mismo tiempo preparando la “tierra” de nuestros corazones para que lasemilla sembrada en nosotros de fruto al ciento por uno!

Meditemos:

  • ¿Me entusiasma “sembrar” la semilla del Reino? ¿De qué manera lo estoy haciendo en la actualidad?
  • ¿Dejo crecer esa “semilla” en mi interior? ¿Qué dificultades encuentra la “siembra” de Dios en mí?

 


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