martes, 22 de septiembre de 2009

 Martes 22 – Feria – Verde / Misa: a elección  – Liturgia de las horas: de la feria.

Primera lectura

Lectura del libro de Esdras 6, 7–8. 12b. 14–20

Terminaron la casa del Señor y celebraron la Pascua

7Dejen trabajar en esa Casa de Dios al comisionado de Judea y a los ancianos de los judíos. Que se reconstruya esa Casa de Dios en el mismo sitio. 8Estas son mis órdenes acerca de la conducta que ustedes deben observar frente a los ancianos de los judíos, para la reconstrucción de esa Casa de Dios: los gastos que ellos hagan serán pagados totalmente y sin interrupción de los fondos reales, utilizando los impuestos percibidos en la región del otro lado del Eufrates. 12bYo, Darío, he promulgado este decreto. Que sea cumplido estrictamente. 14Los ancianos de los judíos llevaron adelante la obra, bajo el impulso del profeta Ageo y de Zacarías, hijo de Idó. Así terminaron la construcción, conforme a la orden del Dios de Israel y a los decretos de Ciro y Darío. 15La Casa fue concluida el día veintitrés del mes de Adar, en el sexto año del reinado de Darío. 16Todos los israelitas -los sacerdotes, los levitas, y el resto de los repatriados- celebraron alegremente la Dedicación de esta Casa de Dios. 17Para su Dedicación, ofrecieron cien novillos, doscientos carneros y cuatrocientos corderos. Además, ofrecieron doce chivos, según el número de tribus de Israel, como sacrificio por el pecado de todo el pueblo. 18Después establecieron a los sacerdotes según sus categorías y a los levitas según sus clases, para el servicio de Dios en Jerusalén, como está escrito en el libro de Moisés. 19Los repatriados celebraron la Pascua el día catorce del primer mes. 20Como todos los levitas se habían purificado, estaban puros e inmolaron la víctima pascual para todos los que habían vuelto del destierro, para sus hermanos los sacerdotes y para ellos mismos.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 122 (121), 1–5

R. ¡Vamos con alegría a la casa del Señor!

1¡Qué alegría cuando me dijeron: "Vamos a la Casa del Señor"! 2Nuestros pies ya están pisando tus umbrales, Jerusalén. R.

3Jerusalén, que fuiste construida como ciudad bien compacta y armoniosa. 4Allí suben las tribus, las tribus del Señor. R.

Según es norma en Israel, para celebrar el nombre del Señor. 5Porque allí está el trono de la justicia, el trono de la casa de David. R.

Aleluya: Lucas 11, 28

“Aleluya. Aleluya. Felices los que escuchan la Palabra de Dios y la practican. Aleluya”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 8, 19–21  

Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican

19Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud. 20Entonces le anunciaron a Jesús: "Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte". 21Pero él les respondió: "Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican".

Palabra del Señor.

Comentario:

Mucho puede hablarse de este relato, breve, por cierto, en la pluma de san Lucas. Mucho, porque involucra a la madre del Salvador. Mucho, porque se habla de los hermanos de Jesús. Mucho, por la respuesta que Jesús da a esta visita.

María busca ver a Jesús, Lucas dice: no pudieron acercarse a causa de la multitud” (v. 19). Es decir, la fama de Jesús hace que mucha gente lo siga, impidiendo a los más cercanos a él, su madre y sus hermanos, poder contactarlo. La Iglesia católica siempre ha remarcado que María fue virgen, y que Jesús es su único hijo. Pero ¿no es contrario a la Biblia decir que María es virgen, si la Palabra dice que Jesús tiene “hermanos”? Una cuestión difícil. Primero: los “hermanos” de Jesús ¿son hermanos o parientes? La palabra griega utilizada, en este texto, es ἀδελφός (adelphos), que significa: hermano. Viene de A (alfa: primera letra del alfabeto griego) –como partícula de conexión– y δελφύς delfús (vientre); hermano (lit. o fig.) cercano o remoto [muy parecido al hebreo אָב ab; palabra prim.; padre en aplicación lit. e inmed., o fig., y remota:-abuelo, antepasado, descendencia, padre, paterno, por patrimonio, principal. Comp. nombres en «Abi».]: -hermano. Esto lo dice el manual STRONG, en el programa e-sword. Es así entonces que los “hermanos de Jesús” pueden ser cercanos o remotos, o sea “hermanos de vientre” (entiéndase por hermanos de sangre) o parientes (“hermanos” por ser de la misma familia). Supongamos que fuesen parientes, esa postura es la que la Iglesia ha mantenido durante toda la historia (el mismo Lutero, padre de la reforma protestante, estaba convencido que María era virgen, recién en el siglo 19 la opinión protestante viró hacia el pensamiento de que los “hermanos” de Jesús eran hijos de María). Pero supongamos que eran “hermanos” de Jesús, y hermanos de sangre. ¿Cómo queda la imagen de María? Bueno, hay que ver las variantes: ¿eran hijos suyos? Porque si eran hijos suyos, María no era virgen. ¿Pero si no eran hijos suyos? ¿Pueden no ser hijos de María? Y, sí. Pueden ser hermanos de Jesús, y no ser hijos de María. ¿Cómo puede ser esto? Hay autores que opinan que, si Jesús tuvo hermanos de sangre, estos serían hijos de José, opinión que deja ver que podría haber un matrimonio anterior de José con “hijos-hermanos de Jesús”. Estos autores se basan en que Mateo habla de José como un hombre “justo” (Mateo 1, 19), lo cual implicaría algunos años encima (comparemos con Lucas 2, 25, que dice: “Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él”, y Simeón, por sus palabras en Lucas 2, 29, era un hombre viejo). Si fuera así, es perfectamente compatible que los “hermanos” de Jesús fueran realmente sus hermanos de sangre, hijos de José. Como vemos, tenemos tres claras posturas: los hermanos son “parientes, son “hijos” de José de un matrimonio anterior, son “hijos” de María. Para la postura de la Iglesia Católica las dos primeras serían las únicas admisibles.

"Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican": Estas palabras pueden provocar escozor, ya que la que está parada afuera es su madre. ¿La está despreciando? ¿La quita de en medio? ¡Creo que no! Al contrario, decir que su “Madre y hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”, es afirmar, justamente, que María es su madre. Recordemos que Lucas 1, 38 la presenta como “la servidora del Señor”, la que escuchó la Palabra de Dios y la puso en práctica, tanto, que al final de la vida de Jesús, era una de las pocas personas al pie de la cruz (ver Juan 19, 25-30). La opinión generalizada es que Jesús quiere resaltar que el valor fundamental del creyente no es el vínculo de sangre, sino el vínculo de fe. Utilizar la ocasión para predicar la Palabra es un recurso muy utilizado por el Salvador. Aprovecha la ocasión para proponer algo sustancioso.

Meditemos:

  • ¿soy parte de la familia espiritual de Jesús, porque escucho la Palabra de Dios y la practico?

 


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