Jueves 24 – Memoria Obligatoria: Nuestra Señora de la Merced – Blanco / Misa: de la memoria. Prefacio de Santa María Virgen – Liturgia de las horas: de la memoria.
Primera lectura
Lectura del libro del profeta Ageo 1, 1–8
Reconstruyan la casa; yo la aceptaré gustoso
1En el segundo año del rey Darío, el primer día del sexto mes, la palabra del Señor fue dirigida, por medio del profeta Ageo, a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judá y a Josué, hijo de Iehosadac, el Sumo Sacerdote, en estos términos: 2Así habla el Señor de los ejércitos: Este pueblo dice: Todavía no ha llegado el momento de reconstruir la Casa del Señor. 3Y la palabra del Señor llego, por medio del profeta Ageo, en estos términos: 4¿Es este acaso el momento de que ustedes vivan en sus casas revestidas de madera, mientras esta Casa está en ruinas? 5Ahora bien, así habla el Señor de los ejércitos: ¡Consideren la situación en que se encuentran! 6Ustedes han sembrado mucho, pero han cosechado poco; han comido, pero no se han saciado; han bebido, pero no han apagado su sed; se han vestido, pero no se han abrigado; y el asalariado ha puesto su jornal en saco roto. 7aAsí habla el Señor de los ejércitos: 8Suban a la montaña, traigan madera y reconstruyan la Casa; yo la aceptaré gustoso y manifestaré mi gloria, dice el Señor. 7b¡Consideren la situación en que se encuentran!
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo Responsorial 149, 1–6ª. 9b
R. ¡En Señor tiene predilección por su pueblo!
1Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; 2que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. R.
3Celebran su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, 4porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes. R.
5Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas. 6Glorifiquen a Dios con sus gargantas. 9Esta es la victoria de todos tus fieles. R.
Aleluya: Juan 14, 6
“Aleluya. Aleluya. Dice el Señor: Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Aleluya.”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 9, 7–9
A Juan lo hice decapitar. Entonces, ¿quién es este del que oigo decir semejantes cosas?
7El tetrarca Herodes se enteró de todo lo que pasaba, y estaba muy desconcertado porque algunos decían: "Es Juan, que ha resucitado". 8Otros decían: "Es Elías, que se ha aparecido", y otros: "Es uno de los antiguos profetas que ha resucitado". 9Pero Herodes decía: "A Juan lo hice decapitar. Entonces, ¿quién es este del que oigo decir semejantes cosas?". Y trataba de verlo.
Palabra del Señor.
Comentario:
Este breve texto presentado por la liturgia nos muestra la admiración que los contemporáneos de Jesús tenían por los profetas de Israel y, al mismo tiempo, como no tenían reparos en asesinarlos si su mensaje no les gustaba. La sorpresa de Herodes es grande, ha eliminado al último profeta de Israel y aparece este oscuro galileo, de quién nadie sabe mucho. La confusión sobre de quién es Jesús es típica de toda la tradición sinóptica. Los evangelios nos quieren presentar “verdaderamente” quién es Jesús, por lo tanto, no sorprende que demoren su tiempo en hacernos ver las opiniones equivocadas de aquellos que ven a Jesús según sus propios propósitos.
Lucas hace una radiografía de los que pueden ser eventuales discípulos. Aquí lo importante será, no tanto la “condición” moral del personaje, sino su apertura a la fe. En este caso, Herodes, no la tiene, ni por asomo, pero otros muchos (como Zaqueo [Lucas 19, 2-10]), querrán ver a Jesús y encontrarán en Él la conversión de sus corazones. Por eso será necesario, y para eso están los evangelios, ir despejando las dudas, los presupuestos, los desconocimientos, sobre ese “predicador” galileo, que se descubrirá es el Hijo de Dios.
Meditemos: