Miércoles 07 – Memoria Obligatoria: Nuestra Señora del Rosario – Blanco/ Misa: de la memoria. Prefacio de la Santísima Virgen María – Liturgia de lashoras: de la memoria.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 1, 12–14
Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañíade María, la madre de Jesús
12Los Apóstoles regresaron entonces del monte de los Olivos a Jerusalén:la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en díasábado. 13Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala dondesolían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé,Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. 14Todosellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunasmujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Lucas 1, 46–55
R. ¡El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre essanto!
46María dijo entonces: "Mi alma canta la grandezadel Señor, 47y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, misalvador, 48porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. R.
En adelante todas lasgeneraciones me llamarán feliz, 49porque el Todopoderoso he hecho enmí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! 50Su misericordia se extiendede generación en generación sobre aquellos que lo temen. R.
51Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a lossoberbios de corazón. 52Derribó a los poderosos de su trono y elevóa los humildes. 53Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a losricos con las manos vacías. R.
54Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de sumisericordia, 55como lo había prometido a nuestros padres, en favorde Abraham y de su descendencia para siempre". R.
Aleluya:
“Aleluya. Aleluya. Dios te salve,María, llena de gracia, el Señor esté contigo, bendita tú entre las mujeres. Aleluya.”
Evangelio
Evangelio denuestro Señor Jesucristo según San Lucas 1, 26–38
Concebirás y darás a luz un hijo
26En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado porDios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27a una virgen queestaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamadoJosé. El nombre de la virgen era María. 28El Ángel entró en su casay la saludó, diciendo: "¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor estácontigo". 29Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada yse preguntaba qué podía significar ese saludo. 30Pero el Ángel ledijo: "No temas, María, porque Dios te ha favorecido. 31Concebirásy darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; 32él serágrande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono deDavid, su padre, 33reinará sobre la casa de Jacob para siempre y sureino no tendrá fin". 34María dijo al Ángel: "¿Cómo puedeser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?". 35ElÁngel le respondió: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder delAltísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamadoHijo de Dios. 36También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesarde su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes,37porque no hay nada imposible para Dios". 38Maríadijo entonces: "Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo quehas dicho". Y el Ángel se alejó.
Palabra del Señor.
Comentario:
Laadvocación mariana que hoy celebramos nace del relato–leyenda que nos cuentaque, en 1208, la Virgen María se le apareció a Santo Domingo de Guzmán en lacapilla del monasterio de Proiulhe, en Francia, esta aparición tenía un rosarioentre sus manos y enseñó a rezarlo a Santo Domingo. Los dominicos fueron losdivulgadores de esta oración entre los cristianos.
En elsiglo XVI, san Pío V, instauró el día 7 de octubre, como día de la Virgen bajola advocación de Nuestra Señora de las Victorias (aniversario de la batalla de Lepanto: batalla naval, 7 deoctubre de 1571, en Grecia, frente a la ciudad de Naupacto –mal llamadaLepanto–. Se enfrentaron los turcos otomanos, que se expandían por elmediterráneo occidental, contra los europeos, aliados en la “Santa Liga”. Conel triunfo de los europeos, se frenó el expansionismo otomano, y Europa estuvoa salvo de la invasión. En esta batalla participó Miguel de Cervantes, quiénresultó herido y perdió el movimiento de su mano izquierda, desde ahí lollamarán “el manco de Lepanto”- La victoria se atribuyó a la ayuda de la virgenMaría) y agregó la letanía: Auxilio de los cristianos.
GregorioXIII le cambió el nombre a Nuestra Señora del Rosario. León XIII consagró elmes de octubre al rosario e incluye una nueva letanía: Reina del SantísimoRosario.
En ellibro de los Hechos de los Apóstoles (1, 12–14) se nos señala que María estabaen oración con los discípulos. El salmo nos invita a orar con las palabras deMaría, que “canta la grandeza del Señor”, porque “ha hecho en mí grandescosas”. El evangelio de Lucas nos invita a ver como Dios llama a María a latarea más grande a la que puede aspirar una mujer: ser la madre del Salvador.Como persona, María recibe primero a Jesús en su corazón, y, como mujer, lorecibe después en su vientre.
En el contexto de esta Memoria,conviene que nos animemos a orar más, a recibir los tiernos llamados de Dioscon un corazón atento, que aceptemos su voluntad con alegría y que nosalegremos porque Dios hace grandes obras en nosotros cada día de nuestra vida.María, la virgen del rosario, auxilio de los cristianos, nos acompaña y ora connosotros en cada Avemaría que decimos al desgranar el rosario.
Meditemos:
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