lunes, 02 de noviembre de 2009

Lunes 02 – CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS – Morado o Negro / Misa:del Propio. Prefacio de difuntos – Liturgia de las horas: Propio.

Primera lectura

Lectura del librodel Apocalipsis 21, 1–5ª. 6b–7 

Ya no habrá muerte

1Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo yla primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más. 2Vi laCiudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios,embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo. 3Y oíuna voz potente que decía desde el trono: "Esta es la morada de Dios entrelos hombres: él habitará con ellos, ellos serán su pueblo, y el mismo Diosestará con ellos. 4El secará todas sus lágrimas, y no habrá másmuerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó". 5Yel que estaba sentado en el trono dijo: "Yo hago nuevas todas lascosas". 6bAl que tiene sed, yo le daré de beber gratuitamentede la fuente del agua de la vida. 7El vencedor heredará estas cosas,y yo seré su Dios y él será mi hijo.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 130 (129), 1–8 

R. ¡Desde lo más profundo te invoco, Señor!

1Desde lo más profundo te invoco, Señor, 2¡Señor,oye mi voz! Estén tus oídos atentos al clamor de mi plegaria. R.

3Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrásubsistir? 4Pero en ti se encuentra el perdón, para que seas temido.R.

5Mi alma espera en el Señor, y yo confío en supalabra. 6Mi alma espera al Señor, más que el centinela la aurora.Como el centinela espera la aurora. R.

7Espere Israel al Señor, porque en él se encuentra lamisericordia y la redención en abundancia: 8él redimirá a Israel detodos sus pecados. R.

Segunda Lectura

Lectura de la primeracarta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 15, 51–57

La muerte ha sidovencida

51Les voy a revelar un misterio: No todos vamos a morir, pero todosseremos transformados. 52En un instante, en un abrir y cerrar deojos, cuando suene la trompeta final -porque esto sucederá- los muertosresucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados. 53Loque es corruptible debe revestirse de la incorruptibilidad y lo que es mortaldebe revestirse de la inmortalidad. 54Cuando lo que es corruptiblese revista de la incorruptibilidad y lo que es mortal se revista de lainmortalidad, entonces se cumplirá la palabra de la Escritura: La muerte hasido vencida. 55¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está tuaguijón? 56Porque lo que provoca la muerte es el pecado y lo que dafuerza al pecado es la ley. 57¡Demos gracias a Dios, que nos ha dadola victoria por nuestro Señor Jesucristo!

Palabra de Dios.

Aleluya: Juan 11, 25

“Aleluya. Aleluya. “Yo soy laResurrección y la Vida. El que cree en mí no morirá jamás”, dice el Señor.Aleluya”

Evangelio

Evangelio denuestro Señor Jesucristo según San Juan 11, 17–27

Yo soy la resurreccióny la vida

17Cuando Jesús llegó, se encontró con que Lázaroestaba sepultado desde hacía cuatro Días. 18Betania distaba deJerusalén sólo unos tres kilómetros. 19Muchos judíos habían ido aconsolar a Marta y a María, por la muerte de su hermano. 20Alenterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras Maríapermanecía en la casa. 21Marta dio a Jesús: "Señor, si hubierasestado aquí, mi hermano no habría muerto. 22Pero yo sé que aunahora, Dios te concederá todo lo que le pidas". 23Jesús ledijo: "Tu hermano resucitará". 24Marta le respondió:"Sé que resucitará en la resurrección del último día". 25Jesúsle dijo: "Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunquemuera, vivirá: 26y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás.¿Crees esto?". 27Ella le respondió: "Sí, Señor, creo quetú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo".

Palabradel Señor.

Comentario:

Con esta celebración, la Iglesia, nos invita a recordar a nuestrosmuertos. El evangelio nos habla de la resurrección de Lázaro, y nos llama atener fe, la fe de Marta y María.

Muchos hoy no creen en la resurrección, no solo les cuesta creer quepodremos vivir “corpóreamente”, sino que algunos no creen ni siquiera en lavida eterna. Se olvida el mensaje final de Jesucristo, no se tiene en cuentaque la llamada a la vida, es una llamada a la Vida Eterna. Por eso, recordar anuestros difuntos, celebrar la vida eterna, es reconocer que Jesús vivió, murióy resucitó para salvarnos.

Meditemos:

  • ¿Qué es la vida eterna para mí?
  • ¿Creo que resucitaré de entre los muertos?

 


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