miércoles, 25 de noviembre de 2009

Miércoles 25 – Feria (o Memoria Libre: Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir – Rojo) – Verde / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.

Primera lectura

Lectura del libro del profeta Daniel 5, 1–6. 13–14. 16–17. 23–28

Aparecieron unos dedos de mano humana, que escribían sobre el estuco del muro del palacio real

1El rey Baltasar ofreció un gran banquete a mil de sus dignatarios, y bebió vino en la presencia de esos mil. 2Estimulado por el vino, Baltasar mandó traer los vasos de oro y plata que Nabucodonosor, su padre, había sacado del Templo de Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y sus dignatarios, sus mujeres y sus concubinas. 3Entonces trajeron los vasos de oro que habían sido sacados del Templo, de la Casa de Dios en Jerusalén, y bebieron en ellos el rey y sus dignatarios, sus mujeres y sus concubinas. 4Mientras bebían vino, glorificaban a los dioses de oro y plata, de bronce, hierro, madera y piedra. 5De pronto, aparecieron unos dedos de mano humana, que escribían sobre el estuco del muro del palacio real, frente al candelabro, y el rey veía el extremo de esa mano que escribía. 6Entonces el rey cambió de color y sus pensamientos lo llenaron de espanto; se le aflojaron todos los miembros y se entrechocaban sus rodillas. 13Daniel fue introducido en la presencia del rey, y este, tomando la palabra, le dijo: “¿Así que tú eres Daniel, uno de los deportados judíos que el rey, mi padre, hizo venir de Judá? 14Yo he oído decir que en ti reside el espíritu de los dioses, y que se han hallado en ti clarividencia, perspicacia y una sabiduría superior. 16Yo he oído de ti que puedes dar interpretaciones y resolver problemas. Si tú ahora puedes leer la inscripción y me haces conocer su interpretación, te vestirás de púrpura, llevarás un collar de oro en tu cuello y ocuparás el tercer puesto en el reino”. 17Daniel tomó la palabra y dijo en presencia del rey: “Puedes guardar para ti tus dones y dar a otros tus regalos; de todas maneras, yo leeré al rey la inscripción y le haré conocer su interpretación. 23Te has exaltado contra el Señor del cielo: han traído a tu presencia los vasos de su Casa, y han bebido vino en ellos, tú y tus dignatarios, tus mujeres y tus concubinas; has glorificado a los dioses de plata y oro, de bronce, hierro, madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni entienden, pero no has celebrado al Dios que tiene en su mano tu aliento y a quién pertenecen todos tus caminos. 24Por eso ha sido enviada esta mano de parte de él, y ha sido trazada esta inscripción. 25Esta es la inscripción que ha sido trazada: Mené, Tequel, Parsín. 26Y esta es la interpretación de las palabras: Mené: Dios ha contado los días de tu reinado y les ha puesto fin; 27Tequel: tú has sido pesado en la balanza y hallado falto de peso; 28Parsín: tu reino ha sido dividido y entregado a los medos y a los persas”.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Daniel 3, 62–67

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

62Sol y luna, bendigan al Señor. R.

63Astros del cielo, bendigan al Señor. R.

64Lluvias y rocíos, bendigan al Señor. R.

65Todos los vientos, bendigan al Señor. R.

66Fuego y calor, bendigan al Señor. R.

67Frío y heladas, bendigan al Señor. R.

Aleluya: Apocalipsis 2, 10c

“Aleluya. Aleluya. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 21, 10–19

Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza

10Después les dijo: “Se levantará nación contra nación y reino contra reino. 11Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en cielo. 12Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, 13y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. 14Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, 15porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. 16Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. 17Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. 18Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. 19Gracias a la constancia salvarán sus vidas.

Palabra del Señor.

Comentario:

Esta visión escatológica, con grandes ribetes apocalípticos, de proporciones catastróficas, manifiestan la mirada, muy propia de la época, del final del mundo. El resalte que se hace sobre las detenciones y persecuciones a los discípulos de Jesús expresa que, cuando se puso por escritos estas palabras, el mundo de los discípulos distaba de ser tranquilo. Ya no eran la comunidad amada de Hechos 2, ahora eran los herejes perseguidos por las autoridades judías. Pero la esencia del mensaje está expresada en una sola palabra: “constancia”. La fe, fuerte y serena, se prolonga en el tiempo, se hace firme y fiel a lo largo de las innumerables luchas, el creyente atesora su fe cuando la prueba en los momentos de dolor, de contradicción, de confrontación. Es allí donde la fe se vuelve fuerte y segura, porque está probada, porque es constante. Las palabras de Jesús, que llaman a saber que Dios ayuda y sostiene, nos invita a coronar todo nuestro existir en la fe en la CONSTANCIA. No son solo palabras, lo saben bien quienes pasaron por dificultades y “pruebas”, se trata de estar haciendo las cosas bien y esperando de Aquel que nos llamó la ayuda necesaria. En este mundo inconsistente y antojadizo, ser constante es ya un gran mérito para cualquier persona.

Meditemos:

  • ¿En qué cosas siento o experimento que mi fe es probada diariamente?
  • ¿Soy CONSTANTE a la hora de vivir y mostrar mi fe?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por Desconocido @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios