Sábado 28 – Feria (o Memoria Libre: Santa María en sábado – Blanco) – Verde / Misa: a elección. Liturgia de las horas: a elección. 1as vísperas del domingo de Adviento.
Primera lectura
Lectura del libro del profeta Daniel 7, 15–27
La realeza y el dominio serán entregados al pueblo de los Santos del Altísimo
15Yo, Daniel, quedé profundamente turbado en mi espíritu, y las visiones de mi imaginación me llenaron de espanto. 16Me acerqué a uno de los que estaban de pie y le pregunté la verdad acerca de todo aquello. El me habló y me hizo conocer la interpretación de las cosas. 17“Esos cuatro animales enormes son cuatro reyes que se alzarán de la tierra; 18y los Santos del Altísimo recibirán la realeza, y la poseerán para siempre, por los siglos de los siglos”. 19Entonces quise saber la verdad acerca del cuarto animal, que era diferente de todos los demás, extremadamente horrible, y que tenía dientes de hierro y garras de bronce: el que devoraba, trituraba y pisoteaba el resto con las patas; 20y también acerca de los diez cuernos de su cabeza, y del otro cuerno que se había elevado y ante el cual habían caído tres; es decir, el cuerno que tenía ojos y una boca que hablaba con insolencia, y que parecía más grande que los otros. 21Yo miraba, y este cuerno hacía la guerra a los Santos del Altísimo y prevalecía sobre ellos, 22hasta que vino el Anciano, se hizo justicia a los Santos del Altísimo y llegó el momento en que los Santos entraron en posesión de la realeza. 23El habló así: “En lo que respecta al cuarto animal, habrá sobre la tierra un cuarto reino, diferente de todos los reinos: él devorará toda la tierra, la pisoteará y la triturará. 24En cuanto a los diez cuernos, de este reino surgirán diez reyes, y otro surgirá después de ellos: será diferente de los anteriores y abatirá a tres reyes. 25Hablará contra el Altísimo y maltratará a los Santos del Altísimo. Tratará de cambiar los tiempos festivos y la Ley, y los Santos serán puestos en sus manos por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo. 26Pero luego se sentará el tribunal, y a ese rey se le quitará el dominio, para que sea destruido y aniquilado definitivamente. 27Y la realeza, el dominio y la grandeza de todos los reinos bajo el cielo serán entregados al pueblo de los Santos del Altísimo. Su reino es un reino eterno, y todos los imperios lo servirán y le obedecerán”.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Daniel 3, 82–87
82Todos los hombres, bendigan al Señor.
R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!
83Israel, bendice al Señor.
R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!
84Sacerdotes del Señor, bendigan al Señor.
R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!
85Servidores del Señor, bendigan al Señor.
R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!
86Espíritus y almas de los justos, bendigan al Señor.
R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!
87Santos y humildes de corazón, bendigan al Señor.
R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!
Aleluya: Lucas 21, 36
“Aleluya. Aleluya. Estén prevenidos y oren incesantemente. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Aleluya.”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 21, 34–36
Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir
34Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes 35como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. 36Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante del Hijo del hombre.
Palabra del Señor.
Comentario:
Hay un refrán que dice: “a rio revuelto, ganancia de pescadores”, con lo cual se nos quiere decir que, cuando más se enturbie el medio ambiente de una persona, cuanto más se le complique la “situación” a alguien, más complicado para esa persona será poder decidir con certeza y claridad lo que quiere para sí. Los pescadores terminan con la vida de los peces, cuando, por el rio revuelto, estos no pueden verlos y huir de ellos.
Jesús pareciera hablar de lo mismo. Muchas personas huyen de la vida, se evaden, con excesos, embriaguez, o con “preocupaciones”, las cuales, a veces, suplantan a las “ocupaciones”. Queda esa sensación, después, de no haber vivido, de no haber hecho nada, de que la vida pasó “rápido” y sin sentido. Es que, en el rio revuelto, nos dejamos confundir, permitimos a los demás que tomen nuestras decisiones, que hagan lo que ellos quieren con nosotros y de nosotros. La vida se nos escapa, llenos de preocupaciones, pero sin ninguna ocupación. Vivimos detrás de las cosas de otros, pero nunca haciendo las nuestras.
Para “quedar a salvo”, los remedios jesuánicos, son la “prevención”, remedio humano, que implica habilidades adquiridas, como virtudes, de la astucia, constancia, perseverancia, perspectiva; el otro remedio es “oren incesantemente”, que actúa como bálsamo espiritual, creando en el cristiano, una disposición, al principio elemental, luego profunda y prolongada, al encuentro con lo sagrado, a la apertura hacia lo divino. Jesús sabe que estos dos elementos, como remedios, no son suficientes si están solos, pero forman parte insustituible del “paquete” que se debe llevar en la mochila para afrontar la travesía de la vida.
Meditemos:
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