lunes, 30 de noviembre de 2009

Lunes 30 – Fiesta: San Andrés, Apóstol – Rojo / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma 10, 9–18 

La fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo

Hermanos: 9Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvado. 10Con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con la boca se confiesa para obtener la salvación. 11Así lo afirma la Escritura: "El que cree en él, no quedará confundido". 12Porque no hay distinción entre judíos y los que no lo son: todos tienen el mismo Señor, que colma de bienes a quienes lo invocan. 13Ya que todo el que invoque el nombre del Señor se salvará. 14Pero, ¿cómo invocarlo sin creer en él? ¿Y cómo creer, sin haber oído hablar de él? ¿Y cómo oír hablar de él, si nadie lo predica? 15¿Y quiénes predicarán, si no se los envía? Como dice la Escritura: "¡Qué hermosos son los pasos de los que anuncian buenas noticias!" 16Pero no todos aceptan la Buena Noticia. Así lo dice Isaías: "Señor, ¿quién creyó en nuestra predicación?" 17La fe, por lo tanto, nace de la predicación y la predicación se realiza en virtud de la Palabra de Cristo. 18Yo me pregunto: ¿Acaso no la han oído? Sí, por supuesto: Por toda la tierra se extiende su voz y sus palabras llegan hasta los confines del mundo.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 19 (18), 2–5

R. ¡Resuena su eco por toda la tierra!

2El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos; 3un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia. R.

4Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz, 5resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo. Allí puso una carpa para el sol. R.

Aleluya: Mateo 4, 19

“Aleluya. Aleluya. Dice el Señor: “Síganme, y yo los haré pescadores de hombres”. Aleluya”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 4, 18–22

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron

18Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. 19Entonces les dijo: "Síganme, y yo los haré pescadores de hombres". 20Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron. 21Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca de Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. 22Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.

Palabra del Señor.

Comentario:

SAN ANDRES nació en Betsaida, población de Galilea situada a orillas del lago de Genezaret. Era hijo del pescador Jonás y hermano (le Sinmón Pedro. La Sagrada Escritura no especifica si era mayor o menor que éste. La familia tenía una casa en Cafarnaún y en ella se alojaba Jesús cuando predicaba en esa ciudad.

Discípulo de Juan Bautista

Cuando San Juan Bautista empezó a predicar la penitencia, Andrés se hizo discípulo suyo. Precisamente estaba con su maestro, cuando Juan Bautista, después de haber bautizado a Jesús, le vio pasar y exclamó: "¡He ahí al cordero de Dios!" Andrés recibió luz del cielo para comprender esas palabras misteriosas. Inmediatamente, él y otro discípulo del Bautista siguieron a Jesús, el cual los percibió con los ojos del Espíritu antes de verlos con los del cuerpo. Volviéndose, pues, hacia ellos, les dijo: "¿Qué buscáis?" Ellos respondieron que querían saber dónde vivía y Jesús les pidió que le acompañasen a su morada.

Apóstol de Jesús

Andrés y sus compañeros pasaron con Jesús las dos horas que quedaban del día. Andrés comprendió claramente que Jesús era el Mesías y, desde aquel instante, resolvió seguirle. Así pues, fue el primer discípulo de Jesús. Por ello los griegos le llaman "Proclete" (el primer llamado). Andrés llevó más tarde a su hermano a conocer a Jesús, quien le tomó al punto por discípulo, le dio el nombre de Pedro. Desde entonces, Andrés y Pedro fueron discípulos de Jesús.

Al principio no le seguían constantemente, como habían de hacerlo más tarde, pero iban a escucharle siempre que podían y luego regresaban al lado de su familia a ocuparse de sus negocios. Cuando el Salvador volvió a Galilea, encontró a Pedro y Andrés pescando en el lago y los llamó definitivamente al ministerio apostólico, anunciándoles que haría de ellos pescadores de hombres. Abandonaron inmediatamente sus redes para seguirle y ya no volvieron a separarse de EI.

AI año siguiente, nuestro Señor eligió a los doce Apóstoles; el nombre de Andrés figura entre los cuatro primeros en las listas del Evangelio.

También se le menciona a propósito de la multiplicación de los panes (Juan, 6, 8-9) y de los gentiles que querían ver a Jesús (Juan, 12, 20-22)

Después de Pentecostés

Aparte de unas cuantas palabras de Eusebio, quien dice que San Andrés predicó en Scitia, y de que ciertas "actas" apócrifas que llevan el nombre del apóstol fueron empleadas por los herejes, todo lo que sabemos sobre el santo procede de escritos apócrifos. Sin embargo, hay una curiosa mención de San Andrés en el documento conocido con el nombre de "Fragmento de Muratori", que data de principios del siglo III: "El cuarto Evangelio (fue escrito) por Juan, uno de los discípulos. Cuando los otros discípulos y obispos le urgieron (a que escribiese), les dijo: "Ayunad conmigo a partir de hoy durante tres días, y después hablaremos unos con otros sobre la revelación que hayamos tenido, ya sea en pro o en contra. Esa misma noche, fue revelado a Andrés, uno de los Apóstoles, que Juan debía escribir y que todos debían revisar lo que escribiese".

Teodoreto cuenta que Andrés estuvo en Grecia; San Gregorio Nazianceno especifica que estuvo en Epiro, y San Jerónimo añade que estuvo también en Acaya. San Filastrio dice que del Ponto pasó a Grecia, y que en su época (siglo IV) los habitantes de Sínope afirmaban que poseían un retrato auténtico del santo y que conservaban el ambón desde el cual había predicado en dicha ciudad. Aunque todos estos autores concuerdan en la afirmación de que San Andrés predicó en Grecia, la cosa no es absolutamente cierta.

En la Edad Media era creencia general que San Andrés había estado en Bizancio, donde dejó como obispo a su discípulo Staquis (Rom. 14,9). El origen de esa tradición es un documento falso, en una época en que convenía a Constantinopla atribuirse un origen apostólico para no ser menos que Roma, Alejandría y Antioquía. (El primer obispo de Bizancio del que consta por la historia, fue San Metrófanes, en el siglo IV).

Martirio

El género de muerte de San Andrés y el sitio en que murió son también inciertos. La "pasión" apócrifa dice que fue crucificado en Patras de Acaya. Como no fue clavado a la cruz, sino simplemente atado, pudo predicar al pueblo durante dos días antes de morir. Según parece, la tradición de que murió en una cruz en forma de "X" no circuló antes del siglo IV.

En tiempos del emperador Constancio II (+361), las presuntas reliquias de San Andrés fueron trasladadas de Patras a la iglesia de los Apóstoles, en Constantinopla. Los cruzados tomaron Constantinopla en 1204, y, poco después las reliquias fueron robadas y trasladadas a la catedral de Amalfi, en Italia.

San Andrés es el patrono de Rusia y de Escocia.

Según una tradición que carece de valor, el santo fue a misionar basta Kiev. Nadie afirma que haya ido también a Escocia, y la leyenda que se conserva en el Breviario de Aberdeen y en los escritos de Juan de Fordun, no merece crédito alguno. Según dicha leyenda, un tal San Régulo, que era originario de Patras y se encargó de trasladar las reliquias del apóstol en el siglo IV, recibió en sueños aviso de un ángel de que debía trasportar una parte de las mismas al sitio que se le indicaría más tarde. De acuerdo con las instrucciones, Régulo se dirigió hacia el noroeste, "hacia el extremo de la tierra"". El ángel le mandó detenerse donde se encuentra actualmente Saint Andrews, Régulo construyó ahí una Iglesia para las reliquias, fue elegido primer obispo del lugar y evangelizó al pueblo durante treinta años. Probablemente esta leyenda data del siglo VIII. El 9 de mayo se celebra en la diócesis de Saint Andrews la fiesta de la traslación de las reliquias.

El nombre de San Andrés figura en el canon de la misa, junto con los de otros Apóstoles. También figura, con los nombres de la Virgen Santísima y de San Pedro y San Pablo, en la intercalación que sigue al Padrenuestro. Esta mención suele atribuirse a la devoción que el Papa San Gregorio Magno profesaba al santo, aunque tal vez data de fecha anterior. en www.corazones.org.

Meditemos:

  • ¿A qué me invita la vida de San Andrés?
  • ¿Qué estoy haciendo para ser un verdadero apóstol de Jesucristo?

Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 8:26
Comentarios (0)  | Enviar
sábado, 28 de noviembre de 2009

Domingo 29 – DOMINGO 1° DE ADVIENTO – Morado / Misa: del Propio. Se omite el Gloria. Credo. Prefacio de Adviento – comienza el ciclo “C” – Liturgia de las horas: del Propio. 1ra semana para el Salterio. 1ra semana del Adviento.

Primera Lectura

Lectura del libro del profeta Jeremías 33, 14–16

Suscitaré a David un vástago legítimo

14Llegarán los días -oráculo del Señor- en que yo cumpliré la promesa que pronuncié acerca de la casa de Israel y la casa de Judá: 15En aquellos días y en aquel tiempo, haré brotar para David un germen justo, y él practicará la justicia y el derecho en el país. 16En aquellos días, estará a salvo Judá y Jerusalén habitará segura. Y la llamarán así: "El Señor es nuestra justicia".

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Salmo 25 (24), 4–5. 8–10. 14.

R¡A ti, Señor; elevo mi alma!

4Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos. 5Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador. R.

8El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados; 9él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres. R.

10Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que observan los preceptos de su alianza. 14El Señor da su amistad a los que lo temen y les hace conocer su alianza. R.

Segunda Lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica 3, 12 – 4, 2

Que el Señor los fortalezca interiormente, para cuando Jesús vuelva

312Que el Señor los haga crecer cada vez más en el amor mutuo y hacia todos los demás, semejante al que nosotros tenemos por ustedes. 13Que él fortalezca sus corazones en la santidad y los haga irreprochables delante de Dios, nuestro Padre, el día de la Venida del Señor Jesús con todos sus santos. Amén. 41Por lo demás, hermanos, los rogamos y les exhortamos en el Señor Jesús, que vivan conforme a lo que han aprendido de nosotros sobre la manera de comportarse para agradar a Dios. De hecho, ustedes ya viven así: hagan mayores progresos todavía. 2Ya conocen las instrucciones que les he dado en nombre del Señor Jesús.

Palabra de Dios.

Aleluya: Salmo 85 (84), 8

“Aleluya. Aleluya. ¡Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación! Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 21, 25–28. 34–36   

Se acerca la liberación de ustedes

25Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. 26Los hombres desfallecerán de miedo porque sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. 27Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria. 28Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación". 34Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes 35como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. 36Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante del Hijo del hombre".

Palabra del Señor.

Comentario:

Señales que anuncian el fin.

El Señor nos plantea en su palabra la presencia de señales anunciadoras del fin del mundo. Sin embargo, de más importancia a nuestra actitud frente a ese fin ineludible para cada uno de nosotros, de modo que, avistadas las señales, el corazón esté preparado.

Tengan ánimo, levanten la cabeza, porque se acerca la liberación.

La rutina suele generar en nosotros un cansancio de la vida, una especie de aburrimiento que desanima y quita la capacidad de asombro necesaria para el buen ánimo y la esperanza. Jesús parece decir: "nada de miedos que paralizan, nada de dejarse vencer por el desaliento. Aunque todo parezca perdido, más aun, cuando todo parezca perdido, tengan ánimo, levanten la cabeza, se acerca la liberación"

Que sus corazones no estén endurecidos

Hay una advertencia con relación a nosotros que encuadra dentro del anuncio de las señales: podemos advertirlas...o no como signo de la presencia cercana del Señor.

Puede que nuestro corazón se encuentre duro, pesado, anquilosado y, a pesar de las señales, no se conviertan nuestras vidas.

Y lo que puede endurecer el corazón es el libertinaje, es decir, el mal uso de nuestra libertad. ese permitirnos hacer las cosas sin medir las consecuencias; ese dejar librado a nuestro antojo todo lo que hacemos; ese hacernos centro que, en definitiva, nos hace errar el camino, perder la mirada de lo que viene después, olvidar que Jesús, que es Camino, Verdad y Vida, señala con su ejemplo la única y auténtica manera de ser plenamente feliz.

También endurece el corazón la embriaguez, ese llenarnos de cosas hasta el hartazgo, hasta la enfermedad; esa búsqueda enfermiza de sentirnos satisfechos; ese embotamiento reducido a lo material que impide contemplar las cosas de Dios; ese evadirnos de la realidad huyendo de ella con alternativas que nos hacen perder la dignidad.

Las preocupaciones de la vida también nos distraen de la vivencia del Evangelio ¡Cuántas veces postergamos el ejercicio de la caridad por el cumplimiento de un deber que nos hemos impuesto nosotros mismos. Vamos así, lentamente, acostumbrándonos a confiar más en nosotros que en el Señor. Preferimos lavar y planchar a participar de la misa dominical, mirar televisión o leer un libro a escuchar a nuestros hijos, concurrir a un partido de fútbol a visitar a nuestros padres, salir a tomar un café antes que estar un rato escuchando los problemas de un amigo...Preferimos la competencia desleal con tal de ganar un puesto de trabajo; competimos tontamente para ver quién es mejor porque tiene más: más nuevo, más útil... más extravagante. Buscamos para nuestros hijos academias, institutos, clubes y no les enseñamos ni con las palabras ni con el ejemplo a ser buenas personas.

Si así nos encuentra el que viene en una nube con gran poder y gloria ¿podrá decirnos “vengan benditos de mi Padre”? ¿Nos alegraremos de que venga? ¿Tendremos buen ánimo, buen humor?¿nos sostendremos de pie?

El camino es la oración

En su misericordia, el mismo Jesús nos regala un camino seguro para estar dispuesto a su encuentro: la oración.

La oración es: Ese diálogo continuo con Dios, nuestro Padre en la búsqueda de su voluntad. Esa fuerza misteriosa que obra en nosotros más de lo que pedimos o pensamos. Ese sabernos amados por nuestro Creador y Redentor que siempre cumple sus promesas y no nos niega su Espíritu Santo cuando se lo pedimos.

Comentario realizado por la Hermana María Teresa Del Carmen Sánchez

Calchaquí – Santa Fe

Meditemos:

  • ¿Jesús revela la victoria del Hijo del hombre: ¿Qué actitudes debemos tomar para esperar su venida que nos trae la victoria?
  • Levantar la cabeza no es una actitud pasiva sino activa: ¿Ante qué situaciones tenemos que levantar la cabeza?
  • Si en el Día del Señor tenemos que comparecer seguros ante Él: ¿De qué manera trabajo para progresar en el camino hacia la santidad? ¿Cómo ayudo a mis hermanos a crecer en la fe y el amor??

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 16:04
Comentarios (0)  | Enviar

Sábado 28 – Feria (o Memoria Libre: Santa María en sábado – Blanco) – Verde / Misa: a elección. Liturgia de las horas: a elección. 1as vísperas del domingo de Adviento.

Primera lectura

Lectura del libro del profeta Daniel 7, 15–27  

La realeza y el dominio serán entregados al pueblo de los Santos del Altísimo

15Yo, Daniel, quedé profundamente turbado en mi espíritu, y las visiones de mi imaginación me llenaron de espanto. 16Me acerqué a uno de los que estaban de pie y le pregunté la verdad acerca de todo aquello. El me habló y me hizo conocer la interpretación de las cosas. 17“Esos cuatro animales enormes son cuatro reyes que se alzarán de la tierra; 18y los Santos del Altísimo recibirán la realeza, y la poseerán para siempre, por los siglos de los siglos”. 19Entonces quise saber la verdad acerca del cuarto animal, que era diferente de todos los demás, extremadamente horrible, y que tenía dientes de hierro y garras de bronce: el que devoraba, trituraba y pisoteaba el resto con las patas; 20y también acerca de los diez cuernos de su cabeza, y del otro cuerno que se había elevado y ante el cual habían caído tres; es decir, el cuerno que tenía ojos y una boca que hablaba con insolencia, y que parecía más grande que los otros. 21Yo miraba, y este cuerno hacía la guerra a los Santos del Altísimo y prevalecía sobre ellos, 22hasta que vino el Anciano, se hizo justicia a los Santos del Altísimo y llegó el momento en que los Santos entraron en posesión de la realeza. 23El habló así: “En lo que respecta al cuarto animal, habrá sobre la tierra un cuarto reino, diferente de todos los reinos: él devorará toda la tierra, la pisoteará y la triturará. 24En cuanto a los diez cuernos, de este reino surgirán diez reyes, y otro surgirá después de ellos: será diferente de los anteriores y abatirá a tres reyes. 25Hablará contra el Altísimo y maltratará a los Santos del Altísimo. Tratará de cambiar los tiempos festivos y la Ley, y los Santos serán puestos en sus manos por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo. 26Pero luego se sentará el tribunal, y a ese rey se le quitará el dominio, para que sea destruido y aniquilado definitivamente. 27Y la realeza, el dominio y la grandeza de todos los reinos bajo el cielo serán entregados al pueblo de los Santos del Altísimo. Su reino es un reino eterno, y todos los imperios lo servirán y le obedecerán”.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Daniel 3, 82–87

82Todos los hombres, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

83Israel, bendice al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

84Sacerdotes del Señor, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

85Servidores del Señor, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

86Espíritus y almas de los justos, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

87Santos y humildes de corazón, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Aleluya: Lucas 21, 36

“Aleluya. Aleluya. Estén prevenidos y oren incesantemente. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 21, 34–36

Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir

34Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes 35como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. 36Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante del Hijo del hombre.

Palabra del Señor.

Comentario:

Hay un refrán que dice: “a rio revuelto, ganancia de pescadores”, con lo cual se nos quiere decir que, cuando más se enturbie el medio ambiente de una persona, cuanto más se le complique la “situación” a alguien, más complicado para esa persona será poder decidir con certeza y claridad lo que quiere para sí. Los pescadores terminan con la vida de los peces, cuando, por el rio revuelto, estos no pueden verlos y huir de ellos.

Jesús pareciera hablar de lo mismo. Muchas personas huyen de la vida, se evaden, con excesos, embriaguez, o con “preocupaciones”, las cuales, a veces, suplantan a las “ocupaciones”. Queda esa sensación, después, de no haber vivido, de no haber hecho nada, de que la vida pasó “rápido” y sin sentido. Es que, en el rio revuelto, nos dejamos confundir, permitimos a los demás que tomen nuestras decisiones, que hagan lo que ellos quieren con nosotros y de nosotros. La vida se nos escapa, llenos de preocupaciones, pero sin ninguna ocupación. Vivimos detrás de las cosas de otros, pero nunca haciendo las nuestras.

Para “quedar a salvo”, los remedios jesuánicos, son la “prevención”, remedio humano, que implica habilidades adquiridas, como virtudes, de la astucia, constancia, perseverancia, perspectiva; el otro remedio es “oren incesantemente”, que actúa como bálsamo espiritual, creando en el cristiano, una disposición, al principio elemental, luego profunda y prolongada, al encuentro con lo sagrado, a la apertura hacia lo divino. Jesús sabe que estos dos elementos, como remedios, no son suficientes si están solos, pero forman parte insustituible del “paquete” que se debe llevar en la mochila para afrontar la travesía de la vida.

 

Meditemos:

  • ¿En qué cosas vivo “preocupado”? ¿De cuáles me ocupo?
  • ¿Soy una persona “prevenida” y de “oración constante”?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
viernes, 27 de noviembre de 2009

Viernes 27 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria. Día Penitencial.

Primera lectura

Lectura del libro del profeta Daniel 7, 2–14   

Vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre

2Yo miraba en mis visiones nocturnas, y vi los cuatro vientos del cielo que agitaban el gran mar. 3Y cuatro animales enormes, diferentes entre sí, emergieron del mar. 4El primero era como un león y tenía alas de águila. Yo estuve mirando hasta que fueron arrancadas sus alas; él fue levantado de la tierra y puesto de pie sobre dos patas como un hombre, y le fue dado un corazón de hombre. 5Luego vi otro animal, el segundo, semejante a un oso; él estaba medio erguido y tenía tres costillas en su boca, entre sus dientes. Y le hablaban así: "¡Levántate, devora carne en abundancia!". 6Después de esto, yo estaba mirando y vi otro animal como un leopardo; tenía cuatro alas de pájaro sobre el dorso y también cuatro cabezas, y le fue dado el dominio. 7Después de esto, yo estaba mirando en las visiones nocturnas y vi un cuarto animal, terrible, espantoso y extremadamente fuerte; tenía enormes dientes de hierro, comía, trituraba y el resto lo pisoteaba con las patas. Era diferente de todos los animales que lo habían precedido, y tenía diez cuernos. 8Yo observaba los cuernos, y vi otro cuerno, pequeño, que se elevaba entre ellos. Tres de los cuernos anteriores fueron arrancados delante de él, y sobre este cuerno había unos ojos como de hombre y una boca que hablaba con insolencia. 9Yo estuve mirando hasta que fueron colocados unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve y los cabellos de su cabeza como la lana pura; su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente. 10Un río de fuego brotaba y corría delante de él. Miles de millares lo servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y fueron abiertos unos libros 11Yo miraba a causa de las insolencias que decía el cuerno: estuve mirando hasta que el animal fue muerto, y su cuerpo destrozado y entregado al ardor del fuego. 12También a los otros animales les fue retirado el dominio, pero se les permitió seguir viviendo por un momento y un tiempo. 13Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron acercar hasta él. 14Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Daniel 3, 75–78. 80–81

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

75Montañas y colinas, bendigan al Señor. R.

76Todo lo que brota sobre la tierra, bendiga al Señor. R.

77Manantiales, bendigan al Señor. R.

78Mares y ríos, bendigan al Señor. R.

80Todas las aves del cielo, bendigan al Señor. R.

81Todas las fieras y animales, bendigan al Señor. R.

Aleluya: Lucas 21, 28

“Aleluya. Aleluya. Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 21, 29–33

Cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca

29Y Jesús les hizo esta comparación: "Miren lo que sucede con la higuera o con cualquier otro árbol. 30Cuando comienza a echar brotes, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. 31Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca. 32Les aseguro que no pasará esta generación hasta que se cumpla todo esto. 33El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Palabra del Señor.

Comentario:

La comparación es sencilla, como una verdad de Perogrullo se nos presenta como evidente a los ojos. Pero, ¿por qué las cosas de Dios no son tan evidentes para nosotros? ¿Por qué vemos con claridad las cosas del mundo, somos, por así decirlo tan astutos para ellas, y no lo somos con las de Dios? Tal vez nos suceda que nos falta entrenamiento, que nos falta convicción, o, por qué no, que nos falta fe. Quien mira las cosas de Dios, para estar preparados a lo que viene, debe verlas como Dios las mira. Para ello, hay que recurrir a la oración constante, a situarnos desde la mirada divina siempre y a cada instante.

Jesús nos hace un llamado fuerte a mirar con atención la “señales” divinas, a ver con profundidad lo que otros miran casi indolentemente. Por eso es necesario ese entrenamiento, esa actitud precisa y constante, de estar alerta, de estar preparados, de saber que lo que se anunció como futuro, se hará real como presente.

Meditemos:

  • ¿Miro la vida como la ve Dios?
  • ¿En qué cosas mi mirada tiene profundidad? ¿En cuáles es superficial?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
jueves, 26 de noviembre de 2009

Jueves 26 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria. Día universal de acción de gracias.

Primera lectura

Lectura del libro del profeta Daniel 6, 12–28

Dios ha enviado a su Ángel y ha cerrado las fauces de los leones

12Unos hombres acudieron precipitadamente y encontraron a Daniel orando y suplicando a su Dios. 13Entonces de presentaron ante el rey y, refiriéndose a la prohibición real, le dijeron: “¿Acaso no has escrito una prohibición según la cual todo el que dirija una oración dentro de los próximos treinta días, a cualquier dios u hombre que no seas tú, rey, debe ser arrojado al foso de los leones?”. El rey tomó la palabra y dijo: “Así es, en efecto, según la ley de los medos y de los persas, que es irrevocable”. 14Entonces ellos tomaron la palabra y dijeron en presencia del rey: “Daniel, uno de los deportados de Judá, no te ha hecho caso, rey, ni a ti ni a la prohibición que tú has escrito, y tres veces al día hace su oración”. 15Al oír esto, el rey se apenó profundamente y puso todo su empeño por salvar a Daniel: hasta el atardecer se esforzó por librarlo. 16Pero esos hombres acudieron precipitadamente al rey y le dijeron: “Tienes que saber, rey, que según la ley de los medos y de los persas, ninguna prohibición o edicto promulgado por el rey puede ser modificado”. 17Entonces el rey mandó traer a Daniel y arrojarlo al foso de los leones. El rey tomó la palabra y dijo a Daniel: “Tu Dios, al que sirves con tanta constancia, te salvará”. 18Luego trajeron una piedra y la pusieron sobre la abertura del foso; el rey la selló con su anillo y con el anillo de sus dignatarios, para que no se cambiara nada en lo concerniente a Daniel. 19El rey se retiró a su palacio; ayunó toda la noche, no hizo venir a sus concubinas y se le fue el sueño. 20Al amanecer, apenas despuntado el día, el rey se levantó y fue rápidamente al foso de los leones. 21Cuando se acercó a él, llamó a Daniel con voz angustiosa. El rey tomó la palabra y dijo a Daniel: “Daniel, servir del Dios viviente, ¿ha podido tu Dios, al que sirves con tanta constancia, salvarte de los leones?”. 22Daniel dijo al rey: “¡Viva el rey eternamente! 23Mi Dios ha enviado a su Ángel y ha cerrado las fauces de los leones, y ellos no me han hecho ningún mal, porque yo he sido hallado inocente en su presencia; tampoco ante ti, rey, había cometido ningún mal”. 24El rey sintió una gran alegría a causa de Daniel, y ordenó que lo sacaran del foso. Daniel fue sacado del foso, y no se le encontró ni un rasguño, porque había confiado en su Dios. 25Luego el rey mandó traer a los hombres que habían acusado a Daniel y los hizo arrojar al foso de los leones, con sus hijos y sus mujeres. Y no habían llegado aún al fondo del foso, cuando ya los leones se apoderaron de ellos y les trituraron todos los huesos. 26Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan sobre la tierra: “¡Tengan ustedes paz en abundancia! 27Yo ordeno que en todo el dominio de mi reino se tiemble y se sienta temor ante el Dios de Daniel, porque él es el Dios viviente y subsiste para siempre; su reino no será destruido y su dominio durará hasta el fin. 28El salva y libera, realiza signos y prodigios en el cielo y sobre la tierra. El ha salvado a Daniel del poder de los leones”.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Daniel 3, 68–74

68Rocíos y escarchas, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

69Hielos y fríos, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

70Heladas y nieves, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

71Noches y días, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

72Luz y tinieblas, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

73Rayos y nubes, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

74Que la tierra bendiga al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Aleluya: Lucas 21, 28

“Aleluya. Aleluya. Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 21, 20–28

Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: 20Cuando vean a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sepan que su ruina está próxima. 21Los que estén en Judea, que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad, que se alejen; y los que estén en los campos, que no vuelvan a ella. 22Porque serán días de escarmiento, en que todo lo que está escrito deberá cumplirse. 23¡Ay de las que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días! Será grande la desgracia de este país y la ira de Dios pesará sobre este pueblo. 24Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento. 25Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. 26Los hombres desfallecerán de miedo porque sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. 27Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria. 28Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación.

Palabra del Señor.

Comentario:

Todo el anuncio de la Palabra de Dios en este tiempo se centra en el fin de los tiempos. La ruina de Jerusalén es el primer paso de la destrucción final. Los paganos serán los responsables de tal cosa, Tito, en el año 70, lleva a cabo dicho desastre para el pueblo elegido. Pero, al ser pisoteada por los paganos, Jerusalén se convierte en signo de que empieza el otro final, el de los paganos. Las destrucciones son provocadas por los “ejércitos” y también por la actividad cósmica desordenada. El miedo, el sufrimiento, son los condimentos del cambio que se avecina. En ese momento llegará el Hijo del hombre, Jesús, pleno de poder y majestad, sobre una nube. La llamada de Jesús es al ánimo, a mostrarse altivos y llenos de vida, muy en contra de la actitud miedosa de los demás que no tienen en quien esperar. Todo esto sucede para que les llegue la liberación a los cautivos, a los maltratados por creer en el Señor.

Hoy, después de casi dos milenios, todo esto no se ha cumplido por entero. ¿Vale la pena esperar que suceda así? Tal vez no suceda de este modo, no es que Jesús nos mintiera, sino que el lenguaje en que está escrita está página de la biblia es, así llamado, apocalíptico, es decir, pinta con pinceladas de dolor y muerte, el final, en este caso estertórico, del mundo. De que todo va a terminar, lo sabemos; de que se viene el final, aunque no sabemos cuándo, todos lo tenemos por seguro. Es importante reconocer que así como no importan el día ni la hora, tampoco importa si es de este modo o de otro. Lo importante es que, los peregrinos cristianos, estamos de paso hacia el cielo.

 

Meditemos:

  • ¿Qué cosas me producen miedo? ¿Por qué?
  • ¿Soy de los que tienen la cabeza levantada y el espíritu lleno de ánimo por ser cristiano?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
miércoles, 25 de noviembre de 2009

Miércoles 25 – Feria (o Memoria Libre: Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir – Rojo) – Verde / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.

Primera lectura

Lectura del libro del profeta Daniel 5, 1–6. 13–14. 16–17. 23–28

Aparecieron unos dedos de mano humana, que escribían sobre el estuco del muro del palacio real

1El rey Baltasar ofreció un gran banquete a mil de sus dignatarios, y bebió vino en la presencia de esos mil. 2Estimulado por el vino, Baltasar mandó traer los vasos de oro y plata que Nabucodonosor, su padre, había sacado del Templo de Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y sus dignatarios, sus mujeres y sus concubinas. 3Entonces trajeron los vasos de oro que habían sido sacados del Templo, de la Casa de Dios en Jerusalén, y bebieron en ellos el rey y sus dignatarios, sus mujeres y sus concubinas. 4Mientras bebían vino, glorificaban a los dioses de oro y plata, de bronce, hierro, madera y piedra. 5De pronto, aparecieron unos dedos de mano humana, que escribían sobre el estuco del muro del palacio real, frente al candelabro, y el rey veía el extremo de esa mano que escribía. 6Entonces el rey cambió de color y sus pensamientos lo llenaron de espanto; se le aflojaron todos los miembros y se entrechocaban sus rodillas. 13Daniel fue introducido en la presencia del rey, y este, tomando la palabra, le dijo: “¿Así que tú eres Daniel, uno de los deportados judíos que el rey, mi padre, hizo venir de Judá? 14Yo he oído decir que en ti reside el espíritu de los dioses, y que se han hallado en ti clarividencia, perspicacia y una sabiduría superior. 16Yo he oído de ti que puedes dar interpretaciones y resolver problemas. Si tú ahora puedes leer la inscripción y me haces conocer su interpretación, te vestirás de púrpura, llevarás un collar de oro en tu cuello y ocuparás el tercer puesto en el reino”. 17Daniel tomó la palabra y dijo en presencia del rey: “Puedes guardar para ti tus dones y dar a otros tus regalos; de todas maneras, yo leeré al rey la inscripción y le haré conocer su interpretación. 23Te has exaltado contra el Señor del cielo: han traído a tu presencia los vasos de su Casa, y han bebido vino en ellos, tú y tus dignatarios, tus mujeres y tus concubinas; has glorificado a los dioses de plata y oro, de bronce, hierro, madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni entienden, pero no has celebrado al Dios que tiene en su mano tu aliento y a quién pertenecen todos tus caminos. 24Por eso ha sido enviada esta mano de parte de él, y ha sido trazada esta inscripción. 25Esta es la inscripción que ha sido trazada: Mené, Tequel, Parsín. 26Y esta es la interpretación de las palabras: Mené: Dios ha contado los días de tu reinado y les ha puesto fin; 27Tequel: tú has sido pesado en la balanza y hallado falto de peso; 28Parsín: tu reino ha sido dividido y entregado a los medos y a los persas”.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Daniel 3, 62–67

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

62Sol y luna, bendigan al Señor. R.

63Astros del cielo, bendigan al Señor. R.

64Lluvias y rocíos, bendigan al Señor. R.

65Todos los vientos, bendigan al Señor. R.

66Fuego y calor, bendigan al Señor. R.

67Frío y heladas, bendigan al Señor. R.

Aleluya: Apocalipsis 2, 10c

“Aleluya. Aleluya. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 21, 10–19

Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza

10Después les dijo: “Se levantará nación contra nación y reino contra reino. 11Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en cielo. 12Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, 13y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. 14Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, 15porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. 16Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. 17Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. 18Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. 19Gracias a la constancia salvarán sus vidas.

Palabra del Señor.

Comentario:

Esta visión escatológica, con grandes ribetes apocalípticos, de proporciones catastróficas, manifiestan la mirada, muy propia de la época, del final del mundo. El resalte que se hace sobre las detenciones y persecuciones a los discípulos de Jesús expresa que, cuando se puso por escritos estas palabras, el mundo de los discípulos distaba de ser tranquilo. Ya no eran la comunidad amada de Hechos 2, ahora eran los herejes perseguidos por las autoridades judías. Pero la esencia del mensaje está expresada en una sola palabra: “constancia”. La fe, fuerte y serena, se prolonga en el tiempo, se hace firme y fiel a lo largo de las innumerables luchas, el creyente atesora su fe cuando la prueba en los momentos de dolor, de contradicción, de confrontación. Es allí donde la fe se vuelve fuerte y segura, porque está probada, porque es constante. Las palabras de Jesús, que llaman a saber que Dios ayuda y sostiene, nos invita a coronar todo nuestro existir en la fe en la CONSTANCIA. No son solo palabras, lo saben bien quienes pasaron por dificultades y “pruebas”, se trata de estar haciendo las cosas bien y esperando de Aquel que nos llamó la ayuda necesaria. En este mundo inconsistente y antojadizo, ser constante es ya un gran mérito para cualquier persona.

Meditemos:

  • ¿En qué cosas siento o experimento que mi fe es probada diariamente?
  • ¿Soy CONSTANTE a la hora de vivir y mostrar mi fe?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
martes, 24 de noviembre de 2009

Martes 24 – Memoria Obligatoria: San Andrés Dung–Lac, presbítero, y compañeros, mártires – Rojo / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.

Primera lectura

Lectura del libro del profeta Daniel 2, 31–45

Dios suscitará un reino que nunca será destruido y él aniquilará a todos esos reinos

31Daniel dijo al rey Nabucodonosor: Tú, rey, estabas mirando, y viste una gran estatua. Esa estatua, enorme y de un brillo extraordinario, se alzaba delante de ti, y su aspecto era impresionante. 32Su cabeza era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus caderas, de bronce; 33sus piernas, de hierro, y sus pies, parte de hierro y parte de arcilla. 34Tú estabas mirando, y de pronto se desprendió una piedra, sin que interviniera ninguna mano: ella golpeó la estatua sobre sus pies de hierro y de arcilla, y los pulverizó. 35Entonces fueron pulverizados al mismo tiempo el hierro, la arcilla, el bronce, la plata y el oro; fueron como la paja en la era durante el verano: el viento se los llevó y no quedó ningún rastro. En cuanto a la piedra que había golpeado la estatua, se convirtió en una gran montaña, y llenó toda la tierra. 36Este fue el sueño; ahora diremos su interpretación en presencia del rey. 37Tú, rey, eres el rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha conferido la realeza, el poder, la fuerza y la gloria; 38él ha puesto en tus manos a los hombres, los animales del campo y las aves del cielo, cualquiera sea el lugar donde habitan, y te ha hecho dominar sobre todos ellos: por eso la cabeza de oro eres tú. 39Después de ti surgirá otro reino inferior a ti, y luego aparecerá un tercer reino, que será de bronce y dominará sobre toda la tierra. 40Y un cuarto reino será duro como el hierro: así como el hierro tritura y pulveriza todo –como el hierro que destroza– él los triturará y destrozará a todos ellos. 41También has visto los pies y los dedos, en parte de arcilla de alfarero y en parte de hierro, porque ese será un reino dividido: habrá en él algo de la solidez de hierro, conforme a lo que has visto del hierro mezclado con la masa de arcilla; 42pero como los dedos de los pies son en parte de hierro y en parte de arcilla, una parte del reino será fuerte, y una parte frágil. 43Tú has visto el hierro mezclado con la masa de arcilla, porque ellos se mezclarán entre sí por lazos matrimoniales, pero no llegarán a adherirse mutuamente, como el hierro no se mezcla con la arcilla. 44Y en los días de estos reyes, el Dios del cielo suscitará un reino que nunca será destruido y cuya realeza no pasará a otro pueblo: él pulverizará y aniquilará a todos esos reinos, y él mismo subsistirá para siempre, 45porque tú has visto, que una piedra se desprendía de la montaña, sin la intervención de ninguna mano, y ella pulverizó el hierro, el bronce, la arcilla, la plata y el oro. El Dios grande hace conocer al rey lo que va a suceder en adelante. El sueño es cierto y su interpretación digna de fe.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Daniel 3, 57–61

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

57Todas las obras del Señor, bendigan al Señor. R.

58Ángeles del Señor, bendigan al Señor. R.

59Cielos, bendigan al Señor. R.

60Todas las aguas que están sobre los cielos, bendigan al Señor. R.

61Todos los ejércitos celestiales, bendigan al Señor. R.

Aleluya: Apocalipsis 2, 10

 “Aleluya. Aleluya. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de vida. Aleluya”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 21, 5–9  

No quedará piedra sobre piedra

5Algunos, hablando del Templo, decían que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas, Jesús dijo: 6“De todo lo que ustedes contemplan, un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido”. 7Ellos le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo tendrá lugar esto, y cuál será la señal de que va suceder?”. 8Jesús respondió: “Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: “Soy yo”, y también: “El tiempo está cerca”. No los sigan. 9Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin”.

Palabra del Señor.

Comentario:

No es raro que estando al final del año litúrgico, la Iglesia, nos presente estas lecturas que hablan del final de los tiempos. El Templo era, para los judíos, el lugar central de su fe, en él se desarrollaban los rituales sagrados. No es raro que muchos recursos económicos se destinaran para embellecerlo y hacerlo lo más magnífico posible. Por eso el contraste entre lo que ellos estiman y valoran del Templo y el final que este va a tener: “será destruido” (v. 6).

Ante esta aseveración de Cristo, sus eventuales oyentes apuntan al momento de la destrucción final, es que en el ambiente judío, nadie esperaba que el mundo fuera eterno: lo que había sido creado, será destruido por el mismo creador.

Jesús responde dando largas al asunto, no será pronto. Estar preparados y prevenidos no significa ser ansiosos o miedosos. Las prevenciones de Cristo son acertadas, si miramos la historia de la Iglesia. Siempre hubo y habrá corrientes milenaristas (personas que creen que en el fin del milenio se termina el mundo) que aseguren saber el momento de la destrucción final… en el final del 999, paso al 1000, cuenta la leyenda (o la historia) que muchos murieron de miedo al final de la misa de año nuevo celebrada por el papa Silvestre (luego San Silvestre) en Roma. En 1999, muchos se prepararon para el fin definitivo, que todavía no llega. Uno de esos grupos milenaristas son los testigos de Jehová, que constantemente cambian la fecha del “fin del mundo”. ¿Cuándo será? No lo sabemos. ¡Lo que sí sabemos es que será! Jesús nos invita a saber que todo pasa, que todo termina… si asimilamos esa enseñanza correctamente, las cosas las viviremos más plenamente y con la certeza de que el viaje, no porque tenga un final, debe hacerse del mejor modo posible: con felicidad y plenitud.

 

Meditemos:

  • ¿A qué cosas estoy aferrado, aunque sé que “serán destruidas”?
  • ¿Vivo plenamente cada momento de la vida o solo “paso” por ella?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
lunes, 23 de noviembre de 2009

Lunes 23 – Feria (o Memoria Libre: San Clemente I, papa y mártir – Rojo / San Columbano, abad – Blanco) – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.

Primera lectura

Lectura del libro de Daniel 1, 1–6. 8–20 

No se encontró ningún otro como Daniel, Ananías, Misael y Azarías

1El tercer año del reinado de Joaquím, rey de Judá, llegó a Jerusalén Nabucodonosor, rey de Babilonia, y la sitió. 2 El Señor entregó en sus manos a Joaquím, rey de Judá, y una parte de los objetos de la Casa de Dios. Nabucodonosor los llevó al país de Senaar, y depositó los objetos en el tesoro de su dios. 3El rey ordenó a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que seleccionara entre los israelitas de estirpe real o de familia noble, 4algunos jóvenes sin ningún defecto físico, de buena presencia, versados en toda clase de sabiduría, dotados de conocimiento, inteligentes y aptos para servir en el palacio del rey, a fin de que se los instruyera en la literatura y en la lengua de los caldeos. 5El rey les asignó para cada día una porción de sus propios manjares y del vino que él bebía. Ellos debían ser educados durante tres años, y al cabo de esos años se pondrían al servicio del rey. 6Entre ellos se encontraban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, que eran judíos. 8Daniel estaba decidido a no contaminarse con los manjares del rey y con el vino que él bebía, y rogó al jefe de los eunucos que no lo obligara a contaminarse. 9Dios hizo que él se ganara el afecto y la simpatía del jefe de los eunucos. 10Pero este dijo a Daniel: “Yo temo a mi señor el rey, que les ha asignado la comida y la bebida; si él llega a ver el rostro de ustedes más demacrado que el de los jóvenes de su misma edad, ustedes harían peligrar mi cabeza delante del rey”. 11Daniel dijo al guardia a quien el jefe de los eunucos había confiado el cuidado de Daniel, Ananías, Misael y Azarías: 12“Por favor, pon a prueba a tus servidores durante diez días; que nos den legumbres para comer y agua para beber; 13compara luego nuestros rostros con el de los jóvenes que comen los manjares del rey, y actúa con tus servidores conforme a lo que veas”. 14El aceptó la propuesta, y los puso a prueba durante diez días. 15Al cabo de esos días, se vio que ellos tenían mejor semblante y estaban más rozagantes que todos los jóvenes que comían los manjares del rey. 16Desde entonces, el guardia les retiró los manjares y el vino que debían tomar, y les dio legumbres. 17Dios concedió a estos cuatro jóvenes ciencia e inteligencia en todo lo referente a la literatura y la sabiduría, y Daniel podía entender visiones y sueños de toda índole. 18Al cabo de los días que el rey había fijado para que le fueran presentados los jóvenes, el jefe de los eunucos los llevó ante Nabucodonosor. 19El rey conversó con ellos, y entre todos no se encontró ningún otro como Daniel, Ananías, Misael y Azarías. Ellos permanecieron al servicio del rey, 20y en todo lo que el rey les preguntó sobre cuestiones de sabiduría y discernimiento, los encontró diez veces superiores a todos los magos y adivinos que había en todo su reino.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Daniel 3, 52–56

R. ¡Alabado y exaltado eternamente!

52Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres. Bendito sea tu santo y glorioso Nombre. R.

53Bendito seas en el Templo de tu santa gloria. 54Bendito seas en el trono de tu reino. R.

55Bendito seas tú, que sondeas los abismos y te sientas sobre los querubines. R.

56Bendito seas en el firmamento del cielo, aclamado y glorificado eternamente. R.

Aleluya: Mateo 24, 42. 44

“Aleluya. Aleluya. “Estén prevenidos y preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada”, dice el Señor. Aleluya”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 21, 1–4

Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre

1Después, levantado los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del Templo. 2Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre, 3y dijo: “Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que a nadie. 4Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenía para vivir”.

Palabra del Señor.

Comentario:

Para entender la fe cristiana hace falta situarnos, no solo en las palabras de Jesús, sino en sus actitudes más profundas. El Señor nos enseña con sus palabras cuanto nos ama Dios, pero con su existencia nos dice que Dios nos ama hasta el extremo de dar la vida por nosotros. Esa es la realidad más profunda, Dios nos ama tanto que muere “de amor” por nosotros. La Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo lo muestran plenamente. Esta entrega hasta el extremo, total, plena y completa, demanda de nosotros un corazón totalmente entregado, rendido a los pies del Señor, dado por completo a Jesús… un corazón sin divisiones, sin mezquindades, un corazón que renuncie a todo por el Reino de los Cielos, un corazón que confíe tanto en Dios que se juegue por entero por Él.

La viuda del Templo lo sabe: da todo. Entrega hasta sus pobres y miserables monedas, lo poco que tiene, la nada que le queda. En comparación a los demás, cuantitativamente, ella no dio nada; pero, en capacidad de entrega, en calidad, lo dio todo. Hay que tener mucho coraje y mucha fe para hacer lo que esta mujer hizo, lo da todo, y se queda esperando en Dios… ella es amada hasta el extremo por su Dios y ella ama hasta el extremo a su Dios. Nada se guarda, todo lo da.

Tal vez este sea el tiempo de empezar, nosotros, a darlo todo, a jugarnos el todo por el todo. Quizá, de una manera lúcida y consecuente, debamos empezar a ver cuáles son nuestras prioridades, ¡en qué gastamos la vida! Lo que somos, lo que tenemos, lo que hacemos… ¿A quién se lo entregamos? Si respondemos, con sinceridad, esa pregunta, empezaremos a valorar nuestra vida desde los valores que sustentamos y nos dan motivos para seguir vivos.

 

Meditemos:

  • ¿Cómo gasto mi tiempo, mis talentos y mi dinero? ¿En qué los invierto?
  • ¿Cuáles son, hoy, mis “dos pequeñas monedas de cobre”? ¿Las estoy ofrendando?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
sábado, 21 de noviembre de 2009

Domingo 22 – NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO: REY DEL UNIVERSO – SOLEMNIDAD – Blanco / Misa: del Propio. Gloria. Credo. Prefacio propio – Liturgia de las horas: del Propio. 2da semana para el Salterio. 34va semana.

Primera Lectura

Lectura del libro del profeta Daniel 7, 13–14

Su dominio es un dominio eterno que no pasará

13Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron acercar hasta él. 14Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Salmo 93 (92),1–2. 5

R¡Reina el Señor, revestido de majestad!

1¡Reina el Señor, revestido de majestad! El Señor se ha revestido, se ha ceñido de poder. El mundo está firmemente establecido: ¡no se moverá jamás! 2Tu trono está firme desde siempre, tú existes desde la eternidad. R.

5Tus testimonios, Señor, son dignos de fe, la santidad embellece tu Casa a lo largo de los tiempos. R.

Segunda Lectura

Lectura del libro del Apocalipsis 1, 5–8

Jesucristo, el Primero que resucitó de entre los muertos, hizo de nosotros un Reino sacerdotal para Dios, su Padre

5Jesucristo, es el “Testigo fiel, el Primero que resucitó de entre los muertos, el Rey de los reyes de la tierra”. El nos amó y nos purificó de nuestros pecados, por medio de su sangre, 6e hizo de nosotros un Reino sacerdotal para Dios, su Padre. ¡A él sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos! Amén. 7 El viene sobre las nubes y todos lo verán, aún aquellos que lo habían traspasado. Por él se golpearán el pecho todas las razas de la tierra. Sí, así será. Amén. 8Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, el que es, el que era y el que vendrá, el Todopoderoso.

Palabra de Dios.

Aleluya: Marcos 11, 9. 10

“Aleluya. Aleluya. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito sea el Reino que ya viene, el Reino de nuestro padre David! Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 18, 33–37   

Tú lo dices: yo soy Rey

33Pilato llamó a Jesús y le preguntó: “¿Eres tú el rey de los judíos?”. 34Jesús le respondió: “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?”. 35Pilato explicó: “¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho?”. 36Jesús respondió: “Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí”. 37Pilato le dijo: “¿Entonces tú eres rey?”. Jesús respondió: “Tú lo dices: yo soy Rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz”.

Palabra del Señor.

Comentario:

Pilato llamó a Jesús y le preguntó: “¿Eres tú el rey de los judíos?

El poder del mundo siempre razona de manera diferente al poder de Dios. Para el mundo el poder debe ser usado para bien propio, para Dios el poder es solo servicio. Para el mundo el poder no se comparte, para Dios el poder siempre es una entrega, no solo de lo que tengo, sino de lo que soy.

La pregunta de Pilato es anacrónica. Tan fuera de tiempo está Pilato que no ve como las cosas han cambiado. La ceguera del pobre representante del Cesar es tremenda. ¡Si solo pudiera ver con los ojos del alma! ¡Si dejara que su intuición pudiera más que su miedo!

La inversión es total. ¡Pobre Pilato! Él cree que llama a Jesús a juicio y que el Salvador comparece ante él. ¡Es Pilato el que en ese momento decisivo está siendo juzgado! Jesús, acercándose a Pilato le muestra su vocación, lo llama a encontrarse con el Rey del mundo. Ese Rey del Universo está desfigurado y, aunque Pilato solo vea un prisionero, en esa apariencia humilde, golpeada, desfigurada, está el Señorío de Dios sobre todo el Universo. ¡Pilato, Pilato... no es el Rey de los Judíos! ¡Es el Rey del Universo, es tu Señor!

Jesús le respondió: “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?”

 Con Jesús no se juega. Pilato habla de oídas. Repite palabras que otros le han susurrado al oído.

Todos somos Pilato. Pilato cuando escuchamos chismes de los demás. Pilato cuando hablamos de Jesús sin que leamos la Biblia. Pilato cuando oramos sin poner el corazón y solo de la boca para afuera. Pilato cuando no vivimos como predicamos. Pilato cuando la hipocresía ocupa el lugar de la verdad y la sinceridad.

Pregúntate:

Cuando criticas a otro  “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?

Cuando enseñas a Jesús sin leer la Biblia: “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?

Cuando haces oración sin poner el corazón y sólo de la boca para afuera: “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?

Cuando no vives lo que predicas: “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?

Cuando la hipocresía te lleva a parecer discípulo de Jesús y no lo eres en tus obras: “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?

“Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí”

Los cristianos nos confundimos cuando ponemos toda la esperanza en las cosas de la tierra.

No hay duda de que si ponemos más esfuerzo las cosas en la tierra cambiarían. La Iglesia Católica en Latinoamérica muestra que no es de los discípulos de Cristo olvidarnos de que la justicia reine en la tierra, de que los pobres deben ser el centro de la predicación y la acción solidaria de la Iglesia y de todo creyente. No hay cristianismo sin justicia social. También las nuevas corrientes ecológicas nos muestran que debemos cuidar nuestra “casa”, el planeta. La casa de todos debe ser cuidada por todos y nosotros, los seres humanos, todavía dejamos mucho que desear.

De todos modos, aunque debemos hacer nuestros mejores esfuerzos por la justicia social y la ecología, no nos olvidemos que aquí estamos de paso. Hacer de la tierra un mejor lugar para todos es hermoso y sobre todo necesario. Pero nuestro Rey nos tira hacia las cosas celestiales –que no se oponen con las de la tierra, sino que se complementan– hagamos las cosas de la tierra, pero con la intención puesta en el cielo.

Yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad.

Aceptar a Jesús como REY de nuestra vida (mi Mundo) es dejarle entrar en mí ser y establecer Señorío sobre él. Muchos de nosotros hacemos profesión de cristianos y, de la boca para afuera, aceptamos a Cristo como Rey. Muchos son bautizados, pero pocos son súbditos de un rey tan grande. Muchos los que se acogen a los beneficios del bautismo, a los cuidados de Dios; pero pocos los que le obedecen y con sus obras aceptan ser ciudadanos del cielo.

Nos dice José Prado Flores, en su libro “Id y evangelizad a los bautizados”, página 57:

Jesús no pide mucho. Jesús pide todo. Él no se contenta con formar parte o ser un aspecto de nuestra vida. Él quiere ser el centro  único de nuestra existencia. O todo o nada. O frío o caliente, pero no tibio. A los tibios los vomita de su boca: Apocalipsis 3, 14-15.

Él no admite ser sólo un adorno decorativo de nuestra vida, sino un personaje real que vive en nuestro corazón y gobierna efectivamente nuestra vida. Jesús quiere ser verdaderamente el Rey de nuestra existencia.

Meditemos:

  • ¿En qué aspectos de mi vida demuestro que Jesús reina en mi corazón?
  • ¿De qué manera trabajo para defender y propagar el Reino de Jesús en mi familia, en mi trabajo, en mis estudios?
  • ¿Estoy del lado de la verdad? ¿Escucho la voz de Jesús? ¿Me juego por la verdad a pesar de las consecuencias o prefiero la mentira y el engaño?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 12:00
Comentarios (0)  | Enviar

Sábado 21 –Memoria Obligatoria: La Presentación de Santa María Virgen – Blanco / Misa: de la Memoria. Prefacio de santa María Virgen – Liturgia de las horas: de la memoria. 1as vísperas de la Solemnidad.

Primera lectura

Lectura del libro del profeta Zacarías 2, 14–17

Alégrate, hija de Sión: porque yo vengo a habitar en medio de ti

14Grita de júbilo y alégrate, hija de Sión: porque yo vengo a habitar en medio de ti –oráculo del Señor–. 15Aquel día, muchas naciones se unirán al Señor: ellas serán un pueblo para él y habitarán en medio de ti. ¡Así sabrás que me ha enviado a ti el Señor de los ejércitos! 16El Señor tendrá a Judá como herencia, como su parte en la Tierra santa, y elegirá de nuevo a Jerusalén. 17¡Que callen todos los hombres delante del Señor, porque él surge de su santa Morada!

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Lucas 1, 46–55

R. El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. Su Nombre es santo.

46Mi alma canta la grandeza del Señor, 47y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador. R.

48Porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, 49porque el Todopoderoso he hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! R.

50Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. 51Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. R.

52Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. 53Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. R.

54Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, 55como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre. R.

Aleluya: Cfr. 1, 28

“Aleluya. Aleluya. Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 12, 46–50

Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: Estos son mi madre y mis hermanos.

46Todavía estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con él. 47Alguien le dijo: "Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte". 48Jesús le respondió: "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?". 49Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: "Estos son mi madre y mis hermanos. 50Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre".

Palabra del Señor.

Comentario:

Según www.ewtn.com, los orígenes de esta fiesta “hay que buscarlos en una piadosa tradición que surge en el escrito apócrifo llamado el “Protoevangelio de Santiago”. Según este documento la Virgen María fue llevada al Templo a la edad de tres años por sus padres San Joaquín y Santa Ana. Allí, junto a otras doncellas y piadosas mujeres, fue instruida cuidadosamente respecto  de la fe de sus padres y sobre los deberes para con Dios.

Históricamente, el origen de esta fiesta fue la dedicación de la Iglesia de Santa María la Nueva en Jerusalén, en el año 543. Todo eso se viene conmemorando en Oriente desde el siglo VI, y hasta habla de ello el emperador Miguel Comeno en una Constitución de 1166.

Un gentil hombre francés, canciller de la corte del Rey de Chipre, habiendo sido enviado a Aviñon en 1372, en calidad de embajador ante el Papa Gregorio XI, le contó la magnificencia con que en Grecia celebraban esta fiesta en 21 de noviembre. El Papa entonces la introdujo en Aviñon, y Sixto V la impuso a toda la Iglesia”. (vista el 12 de Noviembre de 2009)

Meditemos:

  • ¿De qué modo transmitimos la fe de nuestros padres a los demás?
  • ¿Qué lugar ocupa la devoción a la virgen María dentro de mi vida religiosa?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
viernes, 20 de noviembre de 2009

Viernes 20 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria. Día Penitencial.

Primera lectura

Lectura del primer libro de los Macabeos 4, 36–37. 52–59   

Ofrecieron un sacrificio conforme a la Ley, sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían erigido

36Judas y sus hermanos dijeron: "Nuestros enemigos han sido aplastados; subamos a purificar el Santuario y a celebrar su dedicación". 37Entonces se reunió todo el ejército y subieron al monte Sión. 52El día veinticinco del noveno mes, llamado Quisleu, del año ciento cuarenta y ocho, se levantaron al despuntar el alba 53y ofrecieron un sacrificio conforme a la Ley, sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían erigido. 54Este fue dedicado con cantos, cítaras, arpas y címbalos, justamente en el mismo mes y en el mismo día en que los paganos lo habían profanado. 55Todo el pueblo cayó con el rostro en tierra y adoraron y bendijeron al Cielo que les había dado la victoria. 56Durante ocho días celebraron la dedicación del altar, ofreciendo con alegría holocaustos y sacrificios de comunión y de acción de gracias. 57Adornaron la fachada del Templo con coronas de oro y pequeños escudos, restauraron las entradas y las salas, y les pusieron puertas.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

1° Crónicas 29, 10b–12

R. ¡Alabamos tu Nombre glorioso, Señor!

10Después David bendijo al Señor en presencia de toda la asamblea, diciendo: "¡Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padre Israel, desde siempre y para siempre! R.

11Tuya, Señor, es la grandeza, la fuerza, la gloria, el esplendor y la majestad; porque a ti pertenece todo lo que hay en el cielo y en la tierra. R.

Tuyo, Señor, es el reino; tú te elevas por encima de todo. 12De ti proceden la riqueza y la gloria. R.

Tú lo gobiernas todo, en tu mano están el poder y la fuerza, es tu mano la que engrandece y afianza todas las cosas. R.

Aleluya: Juan 10, 27

“Aleluya. Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 19, 45–48

Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones

45Y al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores, 46diciéndoles: "Está escrito: Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones". 47Y diariamente enseñaba en el Templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los más importantes del pueblo, buscaban la forma de matarlo. 48Pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de sus palabras.

Palabra del Señor.

Comentario:

De una manera muy sintética, Lucas, nos recuerda este episodio donde Jesús rompe la estructura ritual del pueblo de Israel. NO solo se trata de rememorar las comprar y ventas que se realizaban en el templo de animales para el sacrificio… sino que también es darnos cuenta que con la expulsión de los vendedores del templo, Jesús frenó, por lo menos por ese día, todo el rito de expiación sacrificial del Templo Israelí.

Después de este gesto liberador, Jesús sigue enseñando en el mismo Templo… no solo “corta” el ritual de sacrificios, sino que se queda en el Templo a instruir a los que creen en Él.

Por eso, los sumos sacerdotes, y toda la casta sacerdotal, principal responsable de los sacrificios en el Templo, busca matarlo, eliminar a este que ocupa el lugar de ellos. El versículo 48 marca la imposibilidad de hacerlo porque el pueblo estaba pendiente de Jesús. Una buena razón, sin duda, pero no la más importante, ya que sabemos que todavía no había llegado su hora.

Meditemos:

  • ¿En qué cosas hemos convertido nuestra vida de oración en una “casa de comercio”?
  • ¿Me parezco al pueblo que “escuchaba y estaba pendiente” de Jesús?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
jueves, 19 de noviembre de 2009

Jueves 19 – Memoria Obligatoria: Santa Isabel de Hungría – Blanco / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.

Primera lectura

Lectura del primer libro de los Macabeos 2, 15–29  

Todo el que sienta celo por la Ley y quiera mantenerse fiel a la Alianza, que me siga

15Entre tanto, los delegados del rey, encargados de imponer la apostasía, llegaron a la ciudad de Modín, para exigir que se ofrecieran los sacrificios. 16Se presentaron muchos israelitas, pero Matatías y sus hijos se agruparon aparte. 17Entonces los enviados del rey fueron a decirle: "Tú eres un jefe ilustre y gozas de autoridad en esta ciudad, respaldado por hijos y hermanos. 18Sé el primero en acercarte a ejecutar la orden del rey, como lo han hecho todas las naciones, y también los hombres de Judá y los que han quedado en Jerusalén. Así tú y tus hijos, serán contados entre los Amigos del rey y gratificados con plata, oro y numerosos regalos". 19Matatías respondió en alta voz: "Aunque todas las naciones que están bajo el dominio del rey obedezcan y abandonen el culto de sus antepasados para someterse a sus órdenes, 20yo, mis hijos y mis hermanos nos mantendremos fieles a la Alianza de nuestros padres. 21El Cielo nos libre de abandonar la Ley y los preceptos. 22Nosotros no acataremos las órdenes del rey desviándonos de nuestro culto, ni a la derecha ni a la izquierda". 23Cuando acabó de pronunciar estas palabras un judío se adelantó a la vista de todos para ofrecer un sacrificio sobre el altar de Modín, conforme al decreto del rey. 24Al ver esto, Matatías se enardeció de celo y se estremecieron sus entrañas; y dejándose llevar por una justa indignación, se abalanzó y lo degolló sobre el altar. 25Ahí mismo mató al delegado real que obligaba a ofrecer los sacrificios y destruyó el altar. 26Así manifestó su celo por la Ley, como lo había hecho Pinjás con Zimrí, hijo de Salú. 27Luego comenzó a gritar por la ciudad con todas sus fuerzas: "Todo el que sienta celo por la Ley y quiera mantenerse fiel a la Alianza, que me siga". 28Y abandonando todo lo que poseían en la ciudad, él y sus hijos huyeron a las montañas. 29Entonces muchos judíos, amantes de la justicia y el derecho, se retiraron al desierto para establecerse allí.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 50 (49), 1–2. 5–6. 14–15

R. El que va por el buen camino verá al Señor.

1El Dios de los dioses, el Señor, habla para convocar a la tierra desde la salida del sol hasta el ocaso. 2El Señor resplandece desde Sión, que es el dechado de toda hermosura. R.

5“Reúnanme a mis amigos, a los que sellaron mi alianza con un sacrificio”. 6¡Que el cielo proclame su justicia, porque Dios es el único Juez! R.

14Ofrece al Señor un sacrificio de alabanza y cumple tus votos al Altísimo; 15invócame en los momentos de peligro: yo te libraré, y tú me glorificarás. R.

Aleluya: Cfr. Salmo 95, 7. 8

“Aleluya. Aleluya. “Escuchen la voz del Señor: No endurezcan su corazón”. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 19, 41–44

¡Si hubieras comprendido en ese día el mensaje de paz!

41Cuando estuvo cerca y vio la ciudad, se puso a llorar por ella, 42diciendo: "¡Si tú también hubieras comprendido en ese día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos. 43Vendrán días desastrosos para ti, en que tus enemigos te cercarán con empalizadas, te sitiarán y te atacarán por todas partes. 44Te arrasarán junto con tus hijos, que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios".

Palabra del Señor.

Comentario:

Este relato adelanta el futuro, los investigadores de la Biblia aseguran que está escrito desde los acontecimientos ya sucedidos: es decir, pone en boca de Jesús cosas que sucedieron mucho después y, así, adquieren rango de profecía. Sea lo que sea, lo que nos sirve a nosotros, a nivel espiritual, es la enseñanza que sacamos: hay un tiempo de conversión… cuando la gracia no se usa, Dios la retira. Muchos ven a Dios como si fuera un fluido energético que siempre está, rechazan de Él la capacidad de libre decisión, de libre voluntad divina. Pareciera que Dios está en forma de energía, buena o mala, que vibra como ondas, positivas o negativas. Los cristianos creemos que no es así, Dios es personal, libre, con actos voluntarios. Se trata de aprovechar sus done cuando El los pone a nuestro servicio. En el relato de hoy la consecuencia lógica y terrible de una mala decisión es que es malo, muy malo lo que viene después. El sufrimiento resaltado, la destrucción evocada, la consecuencia denunciada por no saber “reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios”, muestra el impacto, que a los cristianos de la época de la destrucción de Jerusalén, les causó la ruina del pueblo elegido. De aquí saquemos la enseñanza: si no sabemos aceptar el tiempo de visita de Dios a nuestra vida, si no aceptamos que Él viene libremente a nuestra existencia para darnos vida en abundancia… las cosas se perderán, tal vez no haya otras oportunidades de conversión y vuelta a casa.

 

Meditemos:

  • ¿En qué cosas dilato mi encuentro con Dios?
  • ¿“Reconozco” que Dios está visitándome para reconciliarme con Él?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
miércoles, 18 de noviembre de 2009

Miércoles 18 – Feria (o Memoria Libre: La Dedicación de las basílicas de San Pedro y San Pablo, apóstoles – Blanco) – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.

Primera lectura

Lectura del segundo libro de los Macabeos 7, 1. 20–31

El Creador del universo les devolverá misericordiosamente el espíritu y la vida

1También fueron detenidos siete hermanos, junto con su madre. El rey, flagelándolos con azotes y tendones de buey, trató de obligarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley. 20Incomparablemente admirable y digna del más glorioso recuerdo fue aquella madre que, viendo morir a sus siete hijos en un solo día, soportó todo valerosamente, gracias a la esperanza que tenía puesta en el Señor. 21Llena de nobles sentimientos, exhortaba a cada uno de ellos, hablándoles en su lengua materna. Y animando con un ardor varonil sus reflexiones de mujer, les decía: 22"Yo no sé cómo ustedes aparecieron en mis entrañas; no fui yo la que les dio el espíritu y la vida ni la que ordenó armoniosamente los miembros de su cuerpo. 23Pero sé que el Creador del universo, el que plasmó al hombre en su nacimiento y determinó el origen de todas las cosas, les devolverá misericordiosamente el espíritu y la vida, ya que ustedes se olvidan ahora de sí mismos por amor de sus leyes". 24Antíoco pensó que se estaba burlando de él y sospechó que esas palabras eran un insulto. Como aún vivía el más joven, no sólo trataba de convencerlo con palabras, sino que le prometía con juramentos que lo haría rico y feliz, si abandonaba las tradiciones de sus antepasados. Le aseguraba asimismo que lo haría su Amigo y le confiaría altos cargos. 25Pero como el joven no le hacía ningún caso, el rey hizo llamar a la madre y le pidió que aconsejara a su hijo, a fin de salvarle la vida. 26Después de mucho insistir, ella accedió a persuadir a su hijo. 27Entonces, acercándose a él y burlándose del cruel tirano, le dijo en su lengua materna: "Hijo mío, ten compasión de mí, que te llevé nueve meses en mis entrañas, te amamanté durante tres años y te crié y eduqué, dándote el alimento, hasta la edad que ahora tienes. 28Yo te suplico, hijo mío, que mires al cielo y a la tierra, y al ver todo lo que hay en ellos, reconozcas que Dios lo hizo todo de la nada, y que también el género humano fue hecho de la misma manera. 29No temas a este verdugo: muéstrate más bien digno de tus hermanos y acepta la muerte, para que yo vuelva a encontrarte con ellos en el tiempo de la misericordia". 30Apenas ella terminó de hablar, el joven dijo: "¿Qué esperan? Yo no obedezco el decreto del rey, sino las prescripciones de la Ley que fue dada a nuestros padres por medio de Moisés. 31Y tú, que eres el causante de todas las desgracias de los hebreos, no escaparás de las manos de Dios.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Salmo 17 (16), 1. 5–6. 8b. 15

R. ¡Me saciaré de tu presencia, Señor!

1Escucha, Señor, mi justa demanda, atiende a mi clamor; presta oído a mi plegaria, porque en mis labios no hay falsedad. R.

5Mis pies se mantuvieron firmes en los caminos señalados: ¡mis pasos nunca se apartaron de tus huellas! 6Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. R.

8Escóndeme a la sombra de tus alas. 15Por tu justicia, contemplaré tu rostro, y al despertar, me saciaré de tu presencia. R.

Aleluya: Cfr. Juan 15, 16

“Aleluya. Aleluya. “Yo los elegí del mundo, para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero”, dice el Señor. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 19, 11–28

¿Por qué no entregaste mi dinero en préstamo?

11Como la gente seguía escuchando, añadió una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el Reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro. 12El les dijo: "Un hombre de familia noble fue a un país lejano para recibir la investidura real y regresar en seguida. 13Llamó a diez de sus servidores y les entró cien monedas de plata a cada uno, diciéndoles: "Háganlas producir hasta que yo vuelva". 14Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron detrás de él una embajada encargada de decir: "No queremos que este sea nuestro rey". 15Al regresar, investido de la dignidad real, hizo llamar a los servidores a quienes había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. 16El primero se presentó y le dijo: "Señor, tus cien monedas de plata han producido diez veces más". 17"Está bien, buen servidor, le respondió, ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe el gobierno de diez ciudades". 18Llegó el segundo y el dijo: "Señor, tus cien monedas de plata han producido cinco veces más". 19A él también le dijo: "Tú estarás al frente de cinco ciudades". 20Llegó el otro y le dijo: "Señor, aquí tienes tus cien monedas de plata, que guardé envueltas en un pañuelo. 21Porque tuve miedo de ti, que eres un hombre exigentes, que quieres percibir lo que no has depositado y cosechar lo que no has sembrado". 22El le respondió: "Yo te juzgo por tus propias palabras, mal servidor. Si sabías que soy un hombre exigente, que quiero percibir lo que no deposité y cosechar lo que no sembré, 23¿por qué no entregaste mi dinero en préstamo? A mi regreso yo lo hubiera recuperado con intereses". 24Y dijo a los que estaban allí: "Quítenle las cien monedas y dénselas al que tiene diez veces más". 25"¡Pero, señor, le respondieron, ya tiene mil!". 26"Les aseguro que al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene. 27En cuanto a mis enemigos, que no me han querido por rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia"". 28Después de haber dicho esto, Jesús siguió adelante, subiendo a Jerusalén.

Palabra del Señor.

Comentario:

La parábola que Jesús relata explora dos ámbitos: la negación de los “súbditos” hacia el nuevo rey; y, por otro lado, la retribución a los “leales” según su respuesta a la confianza dada.

En el primer caso, la “negación” del reinado del heredero, marca la situación personal de Jesús frente a los “notables” del pueblo. También nos ayuda a reflexionar a nosotros sobre nuestra manera de ver la vida. A veces nos negamos a aceptar las cosas como son, nos negamos a dejar a Dios ser Dios. No le permitimos a Dios tomar posesión de nuestra vida, que es su reino, y asumimos que, salvo nuestra necesidad, manifestada en súplicas, Él no tiene por qué meterse a decidir sobre nuestra vida.

En el segundo caso, la reflexión de Jesús gira en torno a qué hacemos con los dones que el Señor nos ha regalado o confiado. ¿”Invertimos” esos dones? ¿Los ponemos al servicio del Señor y los hermanos? La parábola termina duramente, se le quita “aún lo que tiene” y se le da al que tiene más. Esto no es una injusticia, el que pierde todo ya tuvo tiempo para trabajar sobre lo que se le dio… darle a que tiene mucho es un signo de renovada confianza: si hizo bien las cosas ¿por qué no confiarle más ya que cumplió en administrar bien los dones anteriores?

La parábola termina drásticamente, al desembocar en una ejecución… no es propio de Jesús asumir actitudes violentas, aquí la expresión es solo para reforzar la tensión del relato: los traidores, en cualquier reino o país, son despreciados, y en algunos son ajusticiados.

Meditemos:

  • ¿En qué cosas “niego” a Jesús en mi vida? ¿Por qué?
  • ¿Qué estoy haciendo con los dones que el Señor Jesús me ha regalado? ¿Los multiplico?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
martes, 17 de noviembre de 2009

Martes 17 – Memoria Obligatoria: Santos Roque González, Alfonso Rodríguez y Juan del Castillo, presbíteros y mártires – Rojo / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.

Primera lectura

Lectura del segundo libro de los Macabeos 6, 18–31

Así dejaré a los jóvenes un noble ejemplo, al morir con entusiasmo y generosidad por las venerables y santas leyes

18Eleazar, uno de los principales maestros de la Ley, de edad muy avanzada y de noble aspecto, fue forzado a abrir la boca para comer carne de cerdo. 19Pero él, prefiriendo una muerte honrosa a una vida infame, marchó voluntariamente al suplicio, 20después de haber escupido la carne, como deben hacerlo los que tienen el valor de rechazar lo que no está permitido comer, ni siquiera por amor a la vida. 21Los que presidían este banquete ritual contrario a la Ley, como lo conocían desde hacía mucho tiempo, lo llevaron aparte y le rogaron que hiciera traer carne preparada expresamente para él y que le estuviera permitido comer. Asimismo le dijeron que fingiera comer la carne del sacrificio, conforme a la orden del rey. 22Obrando de esa manera, se libraría de la muerte y sería tratado humanitariamente por su antigua amistad con ellos. 23Pero él, tomando una noble resolución, digna de su edad, del prestigio de su vejez, de sus veneradas canas, de la vida ejemplar que había llevado desde su infancia y, sobre todo, de la santa legislación establecida por Dios, se mostró consecuentemente consigo mismo, pidiendo que lo enviaran de inmediato a la morada de los muertos. 24“A nuestra edad, decía, no está bien fingir. De lo contrario, muchos jóvenes creerán que Eleazar, a los noventa años, se ha pasado a las costumbres paganas. 25Entonces también ellos, a causa de mi simulación y de mi apego a lo poco que me resta de vida, se desviarán por culpa mía, y yo atraeré sobre mi vejez la infamia y el deshonor. 26Porque, aunque ahora me librara del castigo de los hombres, no podría escapar, ni vivo ni muerto, de las manos del Todopoderoso. 27Por eso, me mostraré digno de mi vejez entregando mi vida valientemente. 28Así dejaré a los jóvenes un noble ejemplo, al morir con entusiasmo y generosidad por las venerables y santas leyes”. Dicho esto, se encaminó resueltamente al suplicio. 29Al oír estas palabras, que consideraban una verdadera locura, los que lo conducían cambiaron en crueldad la benevolencia que antes le habían demostrado. 30Pero él, a punto ya de morir bajo los golpes, dijo entre gemidos: “El Señor, que posee el santo conocimiento, sabe muy bien que, pudiendo librarme de la muerte, soporto crueles dolores en mi cuerpo azotado; pero mi alma los padece gustosamente por temor a él”. 31De este modo, Eleazar dejó al morir, no sólo a los jóvenes, sino a la nación entera, su propia muerte como ejemplo de generosidad y como recuerdo de virtud.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 3, 2–7 (R.: 8ª)

R. ¡Levántate, Señor, y sálvame!

2Señor, ¡qué numerosos son mis adversarios, cuántos los que se levantan contra mí! 3¡Cuántos son los que dicen de mí: "Dios ya no quiere salvarlo"! R.

4Pero Tú eres mi escudo protector y mi gloria, tú mantienes erguida mi cabeza. 5Invoco al Señor en alta voz, y él me responde desde su santa Montaña. R.

6Yo me acuesto y me duermo, y me despierto tranquilo porque el Señor me sostiene. 7No temo a la multitud innumerable, apostada contra mí por todas partes. R.

 

Aleluya: 1° Juan 4, 10

 “Aleluya. Aleluya. Dios nos amó primero y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados. Aleluya”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 19, 1–10  

El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido

1Jesús entró en Jericó y atravesaba la ciudad. 2Allí vivía un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era el jefe de los publicanos. 3El quería ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era de baja estatura. 4Entonces se adelantó y subió a un sicómoro para poder verlo, porque iba a pasar por allí, 5Al llegar a ese lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: "Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa". 6Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría. 7Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: "Se ha ido a alojar en casa de un pecador". 8Pero Zaqueo dijo resueltamente al Señor: "Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le daré cuatro veces más". 9Y Jesús le dijo: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa, ya que también este hombres es un hijo de Abraham, 10porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido".

Palabra del Señor.

Comentario:

El encuentro de Jesús con Zaqueo es muy esperanzador, porque llama a la conversión, y una conversión sin vuelta atrás. Jesús imprime en Zaqueo la esperanza de ser aceptado, valorado, cobijado por Dios. Esta decisión mutua de acercarse, de buscarse mutuamente, permita que la historia de Zaqueo se convierta en una historia de salvación y en una parábola de la historia de la vida de todo cristiano.

Por otro lado, que Zaqueo va en serio y desea la reconciliación, es la actitud que se desprende de sus palabras: “Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le daré cuatro veces más” (v. 8). La oferta de Zaqueo es grande: “la mitad de sus bienes”, pero también es grande la manifestación que hace de dar cuatro veces más al que haya perjudicado. Si Zaqueo se consideraba bueno o malo, no lo sabemos, pero dar cuatro por uno que ha perjudicado es una actitud profundamente generosa: no se trata solo de devolver lo robado, es también, sobre todo, de ser generoso con aquel que soportó una injusticia de parte mía.

La conversión implica la necesidad de ser generosos. Dios nos da con generosidad, nos brinda todo su amor, a pesar que no lo merecemos… Zaqueo reacciona del mismo modo: es generoso y sabe resarcir a quien ha perjudicado.

Meditemos:

  • ¿Acepto la llamada a la conversión que Dios me ofrece?
  • ¿Soy generoso con mis bienes? ¿Se resarcir a quienes trato con injusticia?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
lunes, 16 de noviembre de 2009

Lunes 16 – Feria (o Memoria Libre: Santa Margarita de Escocia – Blanco / Santa Gertrudis, virgen – Blanco) – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.

Primera lectura

Lectura del primer libro de los Macabeos 1, 10–15. 41–43. 54–57. 62–64 

Una gran ira se descargó sobre Israel

En aquel tiempo: 10Surgió un vástago perverso, Antíoco Epífanes, hijo de Antíoco, que había estado en Roma como rehén y subió al trono el año ciento treinta y siete del Imperio griego. 11Fue entonces cuando apareció en Israel un grupo de renegados que sedujeron a muchos, diciendo: "Hagamos una alianza con las naciones vecinas, porque desde que nos separamos de ellas, nos han sobrevenido muchos males". 12Esta propuesta fue bien recibida, 13y algunos del pueblo fueron en seguida a ver al rey y este les dio autorización para seguir la costumbres de los paganos. 14Ellos construyeron un gimnasio en Jerusalén al estilo de los paganos, 15disimularon la marca de la circuncisión y, renegando de la santa alianza, se unieron a los paganos y se entregaron a toda clase de maldades. 41El rey promulgó un decreto en todo su reino, ordenando que todos formaran un solo pueblo 42y renunciaran a sus propias costumbres. Todas las naciones se sometieron a la orden del rey 43y muchos israelitas aceptaron el culto oficial, ofrecieron sacrificios a los ídolos y profanaron el sábado. 54El día quince del mes de Quisleu, en el año ciento cuarenta y cinco, el rey hizo erigir sobre el altar de los holocaustos la Abominación de la desolación. También construyeron altares en todas las ciudades de Judá. 55En las puertas de las casas y en las plazas se quemaba incienso. 56Se destruían y arrojaban al fuego los libros de la Ley que se encontraban, 57y al que se descubría con un libro de la Alianza en su poder, o al que observaba los preceptos de la Ley, se lo condenaba a muerte en virtud del decreto real. 62Sin embargo, muchos israelitas se mantuvieron firmes y tuvieron el valor de no comer alimentos impuros; 63prefirieron la muerte antes que mancharse con esos alimentos y quebrantar la santa alianza, y por eso murieron. 64Y una gran ira se descargó sobre Israel.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 119 (118), 53. 61. 134. 150. 155. 158 

R. ¡Dame vida, Señor, y guardaré tus mandamientos!

53Me lleno de indignación ante los pecadores, ante los que abandonan tu ley. 61Los lazos de los malvados me rodean, pero yo no me olvido de tu ley. R.

134Líbrame de la opresión de los hombres, y cumpliré tus mandamientos. 150Se acercan a mí los ojos que me persiguen con perfidia, los que están alejados de tu ley. R.

155La salvación está lejos de los impíos, porque no buscan tus preceptos. 158Veo a los pecadores y siento indignación, porque no cumplen tu palabra. R.

Aleluya: Juan 8, 12

“Aleluya. Aleluya. “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue tendrá la luz de la Vida”, dice el Señor. Aleluya”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 18, 35–43

¿Qué quieres que haga por ti? Señor, que yo vea otra vez

35Cuando se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. 36Al oír que pasaba mucha gente, preguntó qué sucedía. 37Le respondieron que pasaba Jesús de Nazaret. 38El ciego se puso a gritar: "¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!". 39Los que iban delante lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: "¡Hijo de David, ten compasión de mí!". 40Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le preguntó: 41¿Qué quieres que haga por ti?". "Señor, que yo vea otra vez". 42Y Jesús le dijo: "Recupera la vista, tu fe te ha salvado". 43En el mismo momento, el ciego recuperó la vista y siguió a Jesús, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios.

Palabra del Señor.

Comentario:

El grito desesperado del ciego de Jericó nos invita, desde la propuesta del evangelista, a ver nuestra propia ceguera y darnos cuenta si somos como él, que intenta poder “ver”, con claridad, con prontitud. La capacidad de “ver” es el signo más profundo de una verdadera conversión, de un cambio de vida.

Esta conversión a Cristo no es personal, no es individual, es producida por el mismo Cristo. “Recupera la vista, tu fe te ha salvado” (v. 42), dice el Señor. Así se da claramente lo esencial de la mirada cristiana: la fe de parte del cristiano, la capacidad de hacer “ver” de parte de Dios.

Se trata, sobre todo, de buscar la posibilidad de que Dios tenga la oportunidad de obrar en nosotros, de transformar nuestra vida, de convertirla en una vida de sabiduría, de buen obrar.

 

Meditemos:

  • ¿Quiero “ver”?
  • ¿Le dejo  Dios sanar mi mirada sobre las cosas?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
sábado, 14 de noviembre de 2009

Domingo 15 – 33° DURANTE EL AÑO – Verde / Misa: del Propio. Gloria. Credo – Liturgia de las horas: del Propio. 1ra semana para el Salterio. 33va semana.

Primera Lectura

Lectura del libro del profeta Daniel 12, 1–3

En aquel tiempo, será liberado tu pueblo

1En aquel tiempo, se alzará Miguel, el gran Príncipe, que está de pie junto a los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de tribulación, como no lo hubo jamás, desde que existe una nación hasta el tiempo presente. En aquel tiempo, será liberado tu pueblo: todo el que se encuentre inscrito en el Libro. 2Y muchos de los que duermen en el suelo polvoriento se despertarán, unos para la vida eterna, y otros para la ignominia, para el horror eterno. 3Los hombres prudentes resplandecerán como el resplandor del firmamento, y los que hayan enseñado a muchos la justicia brillarán como las estrellas, por los siglos de los siglos.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Salmo 16 (15), 5. 8–10

RProtégeme, Dios mío, porque me refugio en ti.

5El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡tú decides mi suerte! 8Tengo siempre presente al Señor: él está a mi lado, nunca vacilaré. R.

9Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro: 10porque no me entregarás a la muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro. R.

11Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. R.

 

Segunda Lectura

Lectura de la carta a los Hebreos 10, 11–14. 18

Mediante una sola oblación, él ha perfeccionado para siempre a los que santifica

11Cada sacerdote se presenta diariamente para cumplir su ministerio y ofrecer muchas veces los mismos sacrificios, que son totalmente ineficaces para quitar el pecado. 12Cristo, en cambio, después de haber ofrecido por los pecados un único Sacrificio, se sentó para siempre a la derecha de Dios, 13donde espera que sus enemigos sean puestos debajo de sus pies. 14Y así, mediante una sola oblación, él ha perfeccionado para siempre a los que santifica. 18Y si los pecados están perdonados, ya no hay necesidad de ofrecer por ellos ninguna oblación.

Palabra de Dios.

Aleluya: Lucas 21, 36

“Aleluya. Aleluya. Estén prevenidos y oren incesantemente: así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 13, 24–32   

Enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales

24En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, 25las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán. 26Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria. 27Y él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte. 28Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. 29Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta. 30Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. 31El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 32En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre.

Palabra del Señor.

Comentario:

En aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán.

Esta imagen del fin del mundo propuesta por Jesús, aunque sea real, no deja de tener contenidos simbólicos muy significativos. Como podemos observar todo pierde su sentido y lugar original. Un sol que deja de brillar es un auténtico fracaso. De hecho, la idea de Jesús es des-estructurarnos, hacernos perder la estructura de las cosas como son. Una de las cosas más hermosas de la conversión es que perdemos la estructura anterior, nos vaciamos de los contenidos del mundo y, como un recipiente vacío, quedamos a disposición de Dios para que él nos llene de lo que desee. En el fin del mundo, las cosas como las conocemos perderán toda identidad, la desestructuración es fortísima, nadie tendrá nada de donde agarrarse... Todo intento autónomo de salir del camino será vano, no habrá ninguna luz astral para guiarnos. En ese momento, y ahora si estás en proceso de conversión, podrías decir lo del chapulín colorado: -¿Y ahora quien podrá defenderme?

Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria

Vendrá Jesús sobre las nubes, la “visita del sol naciente, para iluminar a los que están en tinieblas y en la sombra de la muerte” (Lc 1, 78-79). En lugar del sol, llega el Sol naciente, viene Jesús a iluminar nuestras vidas, a darnos luz a los que estamos en tinieblas y sacarnos de la sombra de la muerte. Muchos de nosotros estamos en esa situación: el pecado y todo lo que de él nace nos mata. Lamentablemente nos hemos acostumbrado a la estructura de muerte de este mundo donde la venganza, el odio, la falta de solidaridad, de amor, es moneda corriente. Jesús viene a oscurecer el sol de los soberbios, a que la luna brillante del dinero no nos encandile, las grandes estrellas caen del cielo y por la gracia de Dios, del sol naciente, un nuevo amanecer empieza para los creyentes. María era consciente de esto cuando decía: “Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes” (Lc 1, 52). Los astros se conmueven porque: “Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías” (Lc 1, 53).

Así como el sol nos regala su luz, así también Jesús, el “sol naciente”, nos trae su poder y gloria. El que quiera ser lleno del poder divino y exaltado en la gloria del Señor, aceptará su Señorío y no habrá en él ninguna otra luz, que pueda iluminarle más plenamente que su glorioso Redentor.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Para Jesús todo tiene fecha de vencimiento, “todo pasa y nada queda” diría el poeta español Antonio Machado, popularizado por Joan Manuel Serrat. De hecho es así, gracias a Dios, este modo de vida llegará su fin y en un nuevo parto, pletórico de vida, veremos “tu luz” que “nos hace ver la luz”. Esta vida, que hoy transitamos, es efímera... vendría a ser un nuevo útero materno que nos va preparando para el nacimiento verdadero, a la vida verdadera.

Para los cristianos el sentido pasajero de la vida nos lanza con mayor entusiasmo al encuentro de las realidades que no se ven, al gozo del encuentro con lo sagrado, a la vivencia íntima de la presencia divina en nuestro ser, santuario personal de Dios en este mundo.

Dice Jesús que sus palabras no pasarán. De nosotros depende que en nuestros corazones esa palabra no sea una moda, no sea algo pasajero. Que las palabras divinas encuentren vivienda en nuestro corazón es la tarea de todo cristiano. A imagen de María, que “conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón” (Lc 2, 19), nosotros también dejemos que la palabra de Jesús quede guardada para siempre en nuestro santuario interior.

En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino sólo el Padre.

“No por mucho madrugar se amanece más temprano”, dice el refrán. Nuestra curiosidad nos lleva a querer saberlo todo. Pero el final de todo, inclusive el final de nuestra vida, nos está vedado. ¿Para qué me sirve saber cuando me voy a morir? ¡Sé que me voy a morir y mi vida no ha cambiado mucho que digamos! Saber las fechas y horarios no hace a las personas más buenas, sino más interesadas. Nosotros no nos preocupamos por fechas y horarios, nos ocupamos en desarrollar actitudes verdaderas, durables y constantes que nos formen al estilo de Jesús y nos hagan sus verdaderos discípulos, el fin del mundo o de nuestra vida será solo un trámite fácil si, en vez de prepararnos para ello, nos esmeramos en ser como Jesús todos los días de nuestra vida. De hecho, es lo más natural y hermoso que nos puede pasar.

 

Meditemos:

  • Teniendo en cuenta los versículos 24 y 25: ¿Qué cosas no funcionan como debieran en la sociedad? ¿Y en mi familia, mi grupo de amigos, mi trabajo?
  • ¿Veo solamente mis dificultades? ¿Qué actitud tengo frente a los problemas de los demás?
  • ¿Con quiénes nos juntamos para analizar el presente, proyectar el futuro y actuar colectivamente en la sociedad y en la Iglesia?
  • En la Celebración Eucarística decimos: “Ven, Señor Jesús”, ¿qué importancia tiene para mi vida el esperar la segunda venida de Jesús? ¿Cómo lo espero?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 12:00
Comentarios (0)  | Enviar

Sábado 14 – Feria (o Memoria Libre: Santa María en sábado / Blanco) – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección. 1as vísperas del 33° domingo durante el año.

Primera lectura

Lectura del libro de la sabiduría 18, 14–16; 19, 6–9

El Mar Rojo un camino despejado y una verde llanura y retozaban como corderos

1814Cuando un silencio apacible envolvía todas las cosas, y la noche había llegado a la mitad de su rápida carrera, 15tu Palabra omnipotente se lanzó desde el cielo, desde el trono real, como un guerrero implacable, en medio del país condenado al exterminio. Empuñando como una espada afilada tu decreto irrevocable, 16se detuvo y sembró la muerte por todas partes: a la vez que tocaba el cielo, avanzaba sobre la tierra. 196Porque la creación entera, obedeciendo a tus órdenes, adquiría nuevas formas en su propia naturaleza, para que tus hijos fueran preservados incólumes. 7Se vio a la nuble cubrir el campamento con su sombra y emerger la tierra seca de lo que antes era agua; apareció en el Mar Rojo un camino despejado y una verde llanura, entre las olas impetuosas: 8por allí pasó todo un pueblo, protegido por tu mano, contemplando prodigios admirables. 9Eran como caballos en un pastizal y retozaban como corderos, alabándote a ti, Señor, su liberador.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 105 (104), 2–3. 36–37. 42–43

R. ¡Recuerden las maravillas que hizo el Señor!

2Canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas. 3¡Gloríense en su santo Nombre, alégrense los que buscan al Señor! R.

36Hirió de muerte a los primogénitos del aquel país, a las primicias de todo ser viviente; 37sacó a su pueblo cargado de oro y plata, y nadie desfalleció entre sus tribus. R.

42El se acordó de la palabra sagrada, que había dado a Abraham, su servidor, 43e hizo salir a su pueblo con alegría, a sus elegidos, entre cantos de triunfo. R.

Aleluya: Cfr. 2 Tesalonicenses 2, 14

“Aleluya. Aleluya. Dios nos llamó, por medio del Evangelio, para que poseamos la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 18, 1–8

Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos aunque los haga esperar?

1Después le enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: 2"En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; 3y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: "Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario". 4Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: "Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, 5pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme"." 6Y el Señor dijo: "Oigan lo que dijo este juez injusto. 7Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar? 8Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?".

Palabra del Señor.

Comentario:

¿Qué hay que hacer mientras se espera que venga el Reino de Dios? Jesús indica: Orar. El gran enemigo de la oración es el desánimo. Por eso, el ejemplo de la viuda le viene de perillas para mostrarnos como debemos hacer para mantener la oración siempre en alto: la insistencia.

Después de expresar la “metodología” a seguir, Jesús, en el versículo 7 y 8ª nos pone en consonancia con la realidad del creyente: Dios demora, pero, en el tiempo correcto, “en un abrir y cerrar de ojos” hace justicia. Se trata de confiar, se trata de saber que Dios siempre responde, en el tiempo justo, a los que necesitan de su amor y generosidad.

Por eso Jesús plantea la pregunta final: ¡encontrará fe sobre la tierra? Es que entre la necesidad humana, sus sufrimientos, sus dolores e impotencias… Dios sabe que el creyente a veces se cae, no espera, deja de creer. Chesterton, escritor ingles, decía que cuando se deja de creer en Dios, se termina creyendo en cualquier cosa. Esa es la realidad, al vacío dejado por la fe, lo ocupan las supersticiones.  

Meditemos:

  • ¿Mi oración es insistente?
  • ¿Tengo fe?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
viernes, 13 de noviembre de 2009

Viernes 13 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria. Día Penitencial.

Primera lectura

Lectura del libro de la sabiduría 13, 1–9   

No fueron capaces de conocer a "Aquel que es", al considerar sus obras, no reconocieron al Artífice

1Sí, vanos por naturaleza son todos los hombres que han ignorado a Dios, los que, a partir de las cosas visibles, no fueron capaces de conocer a "Aquel que es", al considerar sus obras, no reconocieron al Artífice. 2En cambio, tomaron por dioses rectores del universo al fuego, al viento, al aire sutil, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a los astros luminosos del cielo. 3Ahora bien, si fascinados por la hermosura de estas cosas, ellos las consideraron como dioses, piensen cuánto más excelente es el Señor de todas ellas, ya que el mismo Autor de la belleza es el que las creó. 4Y si quedaron impresionados por su poder y energía, comprendan, a partir de ellas, cuánto más poderoso es el que las formó. 5Porque, a partir de la grandeza y hermosura de las cosas, si llega, por analogía, a contemplar a su Autor, 6Sin embargo, estos hombres no merecen una grave reprensión, porque tal vez se extravían buscando a Dios y queriendo encontrarlo; 7como viven ocupándose de sus obras, las investigan y se dejan seducir por lo que ven: ¡tan bello es el espectáculo del mundo! 8Pero ni aún así son excusables: 9si han sido capaces de adquirir tanta ciencia para escrutar el curso del mundo entero, ¿cómo no encontraron más rápidamente al Señor de todo?

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 19 (18), 2–5b

R. ¡El cielo proclama la gloria de Dios!

2El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos; 3un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia. R.

4Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz, 5resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo. R.

Aleluya: Lucas 21, 28

“Aleluya. Aleluya. Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarle la liberación. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 17, 26–37

El Día en que se manifieste el Hijo del hombre

26En los días del Hijo del hombre sucederá como en tiempo de Noé. 27La gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca y llegó el diluvio, que los hizo morir a todos. 28Sucederá como en tiempos de Lot: se comía y se bebía, se compraba y se vendía, se plantaba y se construía. 29Pero el día en que Lot salió de Sodoma, cayó del cielo una lluvia de fuego y de azufre que los hizo morir a todos. 30Lo mismo sucederá el Día en que se manifieste el Hijo del hombre. 31En ese Día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, no baje a buscarlas. Igualmente, el que esté en el campo, no vuelva atrás. 32Acuérdense de la mujer de Lot. 33El que trate de salvar su vida, la perderá; y el que la pierda, la conservará. 34Les aseguro que en ese noche, de dos hombres que estén comiendo juntos, uno será llevado y el otro dejado; 35de dos mujeres que estén moliendo juntas, una será llevada y la otra dejada". 36De dos que estén en un campo, uno será llevado y el otro dejado. 37Entonces le preguntaron: "¿Dónde sucederá esto, Señor?". Jesús les respondió: "Donde esté el cadáver, se juntarán los buitres".

Palabra del Señor.

Comentario:

Los ejemplos que Jesús ofrece sobre el fin del mundo, los saca de las sagradas escrituras. Jesús se basa en la Palabra de Dios para enseñarnos lo que pasará al final de los tiempos: todo será sorpresivo. Los únicos dos consejos que se dan son: rapidez en la “huida”. Es decir, concentrarse en la tarea que es la venida inminente y rápida del Señor. Y la máxima de entregarlo todo, “la vida”, para salvarlo todo. En medio de connotaciones catastróficas y apocalípticas, Jesús nos señala que la única garantía de poder hacer bien las cosas es concentrarnos en ellas y darnos por entero a su proyecto de salvación. A la pregunta final, responde el Señor diciendo que no hace falta que él diga el “donde”, ni tampoco el “cuando”… cuando las cosas ocurran las señales serán tan fuertes que nadie podrá dejar de darse cuenta. El refrán citado expresa esa realidad.

Meditemos:

  • ¿Cómo me preparo para la segunda venida de Cristo?
  • ¿Me dedico a hacer las cosas con empeño y concentración?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
jueves, 12 de noviembre de 2009

Jueves 12 – Memoria Obligatoria: San Josafat, obispo y mártir – Rojo / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.

Primera lectura

Lectura del libro de la sabiduría 7, 22 – 8, 1  

La sabiduría es reflejo de la luz eterna, espejo nítido de la actividad de Dios

722En ella hay un espíritu inteligente, santo, único, multiforme, sutil, ágil, perspicaz, sin mancha, diáfano, inalterable, amante del bien, agudo, 23libre, bienhechor, amigo de los hombres, firme, seguro, sereno, que todo lo puede, lo observa todo y penetra en todos los espíritus: en los puros y hasta los más sutiles. 24La Sabiduría es más ágil que cualquier movimiento; a causa de su pureza, lo atraviesa y penetra todo. 25Ella es exhalación del poder de Dios, una emanación pura de la gloria del Todopoderoso: por eso, nada manchado puede alcanzarla. 26Ella es el resplandor de la luz eterna, un espejo sin mancha de la actividad de Dios y una imagen de su bondad. 27Aunque es una sola, lo puede todo; permaneciendo en sí misma, renueva el universo; de generación en generación, entra en las almas santas, para hacer amigos de Dios y profetas. 28Porque Dios ama únicamente a los que conviven con la Sabiduría. 29Ella, en efecto, es más radiante que el sol y supera a todas las constelaciones; es más luminosa que la misma luz, 30Ya que la luz cede su lugar a la noche, pero contra la Sabiduría no prevalece el mal. 81Ella despliega su fuerza de un extremo hasta el otro, y todo lo administra de la mejor manera.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 119 (118), 89–91. 130. 135. 175

R. ¡Tu palabra, Señor, permanece para siempre!

89Tu palabra, Señor, permanece para siempre, está firme en el cielo. 90Tu verdad permanece por todas las generaciones; tú afirmaste la tierra y ella subsiste. R.

91Todo subsiste hasta hoy conforme a tus decretos, porque todas las cosas te están sometidas. 130La explicación de tu palabra ilumina y da inteligencia al ignorante. R.

135Que brille sobre mí la luz de tu rostro, y enséñame tus preceptos. 175Que yo viva y pueda alabarte, y que tu justicia venga en mi ayuda. R.

Aleluya: Juan 15, 5

“Aleluya. Aleluya. “Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto”, dice el Señor. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 17, 20–25

El Reino de Dios está entre ustedes

20Los fariseos le preguntaron cuándo llegará el Reino de Dios. El les respondió: "El Reino de Dios no viene ostensiblemente, 21y no se podrá decir: "Está aquí" o "Está allí". Porque el Reino de Dios está entre ustedes". 22Jesús dijo después a sus discípulos: "Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán. 23Les dirán: "Está aquí" o "Está allí", pero no corran a buscarlo. 24Como el relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre cuando llegue su Día. 25Pero antes tendrá que sufrir mucho y será rechazado por esta generación.

Palabra del Señor.

Comentario:

En el versículo 20 se plantea la pregunta sobre el final de los tiempos, sobre la definitiva irrupción del Reino de Dios en el mundo. Para Jesús, la llegada del Reino, la instauración del proyecto de Dios definitivamente sobre la tierra no es algo visible, palpable, notorio… No. El Reino tampoco es externo, como manifestación exterior, como hecho “cósmico”, sino que es algo espiritual e interior. El Reino es una realidad comunitaria, “está entre ustedes”, relacional, fraterna, hasta podríamos decir social.

Jesús pasa a hablar de la experiencia, esta si externa a la propia persona, de la presencia del Hijo del hombre, de qué va a pasar con él mismo. La expresión usada de “como un relámpago”, manifiesta dos cosas: en primer lugar, la rapidez, sin previo aviso, con que el Señor aparecerá el día fijado. Será algo sorprendente, no habrá oportunidad de prever con tiempo cuando llegará el fin, el día final. Pero, por otro lado, significa que será así, como un relámpago, de “luminosa”. La venida del Hijo del hombre viene a echar luz sobre los hombres, a mostrar la hermosa claridad de Dios, sin oscuridades, sin medias tintas.

El aviso final, del sufrimiento y el rechazo, es la realidad que encarnó Jesús: fue rechazado, sufrió y murió por nosotros.

 

Meditemos:

  • ¿El Reino de Dios ya está en mí? ¿En qué se nota?
  • ¿Estoy listo para irme con Jesús, sea cuando sea?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
miércoles, 11 de noviembre de 2009

Miércoles 11 – Memoria Obligatoria: san Martín de Tours, obispo – Blanco / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.

Primera lectura

Lectura del libro de la sabiduría 6, 1–11

Escuchen reyes, para que aprendan la Sabiduría

1¡Escuchen, reyes, y comprendan! ¡Aprendan, jueces de los confines de la tierra! 2¡Presten atención, los que dominan multitudes y están orgullosos de esa muchedumbre de naciones! 3Porque el Señor les ha dado el dominio, y el poder lo han recibo del Altísimo: él examinará las obras de ustedes y juzgará sus designios, 4Ya que ustedes, siendo ministros de su reino, no han gobernado con rectitud ni han respetado la Ley ni han obrado según la voluntad de Dios 5él caerá sobre ustedes en forma terrible y repentina, ya que un juicio inexorable espera a los que están arriba. 6Al pequeño, por piedad, se le perdona, pero los poderosos serán examinados con rigor. 7Porque el Señor de todos no retrocede ante nadie, ni lo intimida la grandeza: él hizo al pequeño y al grande, y cuida de todos por igual, 8Pero los poderosos serán severamente examinados. 9A ustedes, soberanos, se dirigen mis palabras, para que aprendan la Sabiduría y no incurran en falta; 10porque los que observen santamente las leyes santas serán reconocidos como santos, y los que se dejen instruir por ellas, también en ellas encontrarán su defensa. 11Deseen, entonces, mis palabras; búsquenlas ardientemente, y serán instruidos. Encuentro con la Sabiduría.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Salmo 82 (81), 3–4. 6–7

R. ¡Levántate, Señor, y juzga a la tierra!

3¡Defiendan al desvalido y al huérfano, hagan justicia al oprimido y al pobre; 4libren al débil y al indigente, rescátenlos del poder de los impíos! R.

6Yo había pensado: “Ustedes son dioses, todos son hijos del Altísimo”. 7Pero morirán como cualquier hombre, caerán como cualquiera de los príncipes. R.

Aleluya: 1° Tesalonicenses 5, 18

“Aleluya. Aleluya. Den gracias a Dios en toda ocasión: esto es lo que Dios quiere de todos ustedes, en Cristo Jesús. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 17, 11–19

Ninguno volvió a dar gracias, sino este extranjero

11Mientras se dirigía a Jerusalén, Jesús pesaba a través de Samaría y Galilea. 12Al entrar en un poblado, le salieron al encuentro diez leprosos, que se detuvieron a distancia 13y empezaron a gritarle: "¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!". 14Al verlos, Jesús les dijo: "Vayan a presentarse a los sacerdotes". Y en el camino quedaron purificados. 15Uno de ellos, al comprobar que estaba curado, volvió atrás alabando a Dios en voz alta 16y se arrojó a los pies de Jesús con el rostro en tierra, dándole gracias. Era un samaritano. 17Jesús le dijo entonces: "¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? 18¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?". 19Y agregó: "Levántate y vete, tu fe te ha salvado".

Palabra del Señor.

Comentario:

Dar las gracias. Cuando éramos niños se nos enseñó que había dos palabras “mágicas”: “por favor” y “gracias”. Con ellas en la boca podíamos conseguir cualquier cosa de los demás. A los leprosos de hoy las cosas les salieron a medias: pidieron por favor, pero no dieron las gracias.

Jesús se goza en resaltar que son los judíos los que no agradecen el milagro, solo el samaritano es el que vuelve agradecido. Llama la atención que los otros nueve, provenientes del pueblo que busca “signos”, como diría san Juan, sean los que no agradezcan a Dios el “signo” milagroso de la curación que los restituye a la comunidad de la cual había sido expulsados por motivos obvios.

¿Qué le pasa a la gente que busca milagros? ¿Por qué no es agradecida? Cuando la búsqueda se hace solo desde el propio interés, desde la propia necesidad, del ego que nos amontona en la ingratitud, se producen estas cosas: nos volvemos desagradecidos. Pedimos mucho, suplicamos un montón, pero no le damos gracias a Dios por lo que hace “con” y “en” nosotros.


Meditemos:

  • ¿Se pedir por favor lo que necesito?
  • ¿Agradezco a los que me ayudan por lo que hacen por mí?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
martes, 10 de noviembre de 2009

Martes 10 – Memoria Obligatoria: San León Magno, papa y doctor de la Iglesia – Blanco / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.

Primera lectura

Lectura del libro de la sabiduría 2, 23 – 3, 9

A los ojos de los insensatos parecían muertos; pero ellos están en paz

223Dios creó al hombre para que fuera incorruptible y lo hizo a imagen de su propia naturaleza, 24pero por la envidia del demonio entró la muerte en el mundo, y los que pertenecen a él tienen que padecerla. 31Las almas de los justos están en las manos de Dios, y no los afectará ningún tormento. 2A los ojos de los insensatos parecían muertos; su partida de este mundo fue considerada una desgracia 3y su alejamiento de nosotros, una completa destrucción; pero ellos están en paz. 4A los ojos de los hombres, ellos fueron castigados, pero su esperanza estaba colmada de inmortalidad. 5Por una leve corrección, recibirán grandes beneficios, porque Dios los puso a prueba y los encontró dignos de él. 6Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto. 7Por eso brillarán cuando Dios los visite, y se extenderán como chispas por los rastrojos. 8Juzgarán a las naciones y dominarán a los pueblos, y el Señor será su rey para siempre. 9Los que confían en él comprenderán la verdad y los que le son fieles permanecerán junto a él en el amor. Porque la gracia y la misericordia son para sus elegidos.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 34 (33), 2–3. 16–19

R. ¡Bendeciré al Señor en todo tiempo!

2Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. 3Mi alma se gloría en el Señor; que lo oigan los humildes y se alegren. R.

16Los ojos del Señor miran al justo y sus oídos escuchan su clamor; 17pero el Señor rechaza a los que hacen el mal para borrar su recuerdo de la tierra. R.

18Cuando ellos claman, el Señor los escucha y los libra de todas sus angustias. 19El Señor está cerca del que sufre y salva a los que están abatidos. R.

 

Aleluya: Juan 14, 23

 “Aleluya. Aleluya. “El que me ama será fiel a mi Palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él”, dice el Señor. Aleluya”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 17, 7–10  

Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber

7Supongamos que uno de ustedes tiene un servidor para arar o cuidar el ganado. Cuando este regresa del campo, ¿acaso le dirá: “Ven pronto y siéntate a la mesa”? 8¿No le dirá más bien: “Prepárame la cena y recógete la túnica para servirme hasta que yo haya comido y bebido, y tú comerás y beberás después”? 9¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó? 10Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: “Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber”.

Palabra del Señor.

Comentario:

Jesús nos invita al servicio, un servicio incansable. Decía el poeta Hindú R. Tagore: “Yo soñaba, y soñaba que la vida era alegría; desperté, y vi que la vida era servicio; serví, y comprendí que el servicio es alegría”. Una expresión gráfica y exacta de lo que es servir: dar y recibir alegría.

Una de la cosa que nuestro mundo de hoy nos invita a no hacer es el servicio. Si bien muchos hablan de sus años de servicio, muy pocos sirven de verdad. Dos elementos son necesarios a la hora de darnos cuenta si nuestro servicio ha sido verdadero: que sea extremo y que beneficie. Cuando decimos “que sea extremo” nos referimos a que el servicio que damos no debe ser mediocre, o común, como el de todos. Una verdadera actitud de servicio cristiano demanda la búsqueda de la perfección. Tal vez no siempre se pueda hacer las cosas de modo pleno y perfecto, pero no por eso hay que dejar de buscar la perfección. No la perfección del, así llamado, “perfeccionista”, como una obsesión malsana de buscar que todo salga bien, según uno y no según los demás… sin la perfección de hacer bien las cosas para beneficiar a los otros. Lo perfecto será aquello que beneficie, que ayude, que haga crecer a los demás. El límite de la obsesión perfeccionista está dado naturalmente por la utilidad y el beneficio que el otro extrae del servicio dado. Cuando el servicio no tiende a ser de lo mejor, cuando no se fija en la persona servida, sino en el propio servidor, el servicio es inservible, es inútil, es una verdadera pérdida de tiempo.

Meditemos:

  • ¿Trato de ser perfecto en las cosas que hago?
  • ¿Limito mis ansias de perfección en el beneficio o utilidad que los demás reciben por mi servicio?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
lunes, 09 de noviembre de 2009

Lunes 09 – LA DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE SAN JUAN DE LETRÁN – FIESTA – Blanco / Misa: del Propio. Gloria. Credo – Liturgia de las horas: del Propio. 4ra semana para el Salterio.

Primera lectura

Lectura del libro del profeta Ezequiel 47, 1–2. 8–9. 12 

He visto el agua que brotaba del templo: y todos aquellos a quienes alcanzó esta agua han sido salvados

1El hombre me hizo volver a la entrada de la Casa, y vi que salía agua por debajo del umbral de la Casa, en dirección al oriente, porque la fachada de la Casa miraba hacia el oriente. El agua descendía por debajo del costado derecho de la Casa, al sur del Altar. 2Luego me sacó por el camino de la puerta septentrional, y me hizo dar la vuelta por un camino exterior, hasta la puerta exterior que miraba hacia el oriente. Allí vi que el agua fluía por el costado derecho. 8Entonces me dijo: "Estas aguas fluyen hacia el sector oriental, bajan hasta la estepa y van a desembocar en el Mar. Se las hace salir hasta el Mar, para que sus aguas sean saneadas. 9Hasta donde llegue el torrente, tendrán vida todos los seres vivientes que se mueven por el suelo y habrá peces en abundancia. Porque cuando esta agua llegue hasta el Mar, sus aguas quedarán saneadas, y habrá vida en todas parte adonde llegue el torrente. 12Al borde del torrente, sobre sus dos orillas, crecerán árboles frutales de todas las especies. No se marchitarán sus hojas ni se agotarán sus frutos, y todos los meses producirán nuevos frutos, porque el agua sale del Santuario. Sus frutos servirán de alimento y sus hojas de remedio".

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 46 (45), 2–3. 5–6. 8–9 

R. Vengan a contemplar las obras del Señor.

2Dios es nuestro refugio y fortaleza, una ayuda siempre pronta en los peligros. 3Por eso no tememos, aunque la tierra se conmueva y las montañas se desplomen hasta el fondo del mar. R.

5Los canales del Río alegran la Ciudad de Dios, la más santa Morada del Altísimo. 6Dios está en medio de ella: nunca vacilará; él la socorrerá al despuntar la aurora. R.

8El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob. 9Vengan a contemplar las obras del Señor, él hace cosas admirables en la tierra. R.

Segunda Lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 3, 9c–11. 16–17

Ustedes son templo de Dios

9Ustedes son el campo de Dios, el edificio de Dios. 10Según la gracia que Dios me ha dado, yo puse los cimientos como lo hace un buen arquitecto, y otro edifica encima. Que cada cual se fije bien de qué manera construye. 11El fundamento ya está puesto y nadie puede poner otro, porque el fundamento es Jesucristo. 16¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? 17Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él. Porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo.

Palabra de Dios.

Aleluya: 2 Crónicas 7, 16

“Aleluya. Aleluya. “Yo he elegido y consagrado esta Casa, a fin de que mi Nombre resida en ella para siempre”, dice el Señor. Aleluya”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Juan 2, 13–22

Se refería al templo de su cuerpo

13Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén 14y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas. 15Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; desparramó las monedas de los cambistas, derribó sus mesas 16y dijo a los vendedores de palomas: "Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio". 17Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: El celo por tu Casa me consumirá. 18Entonces los judíos le preguntaron: "¿Qué signo nos das para obrar así?". 19Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar". 20Los judíos le dijeron: "Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?". 21Pero él se refería al templo de su cuerpo. 22Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.

Palabra del Señor.

Comentario:

Se le da tanta importancia a este lugar porque es la Catedral del Papa. Se llama San Juan de Letrán, por los Monjes de San Juan Bautista y San Juan evangelista que están junto a ella. Allí reposan, supuestamente, los cráneos de San Pedro y San Pablo; su magnificencia nos sugiere la grandeza y hermosura de la Jerusalén celestial, y nos invita a cada uno de los creyentes, a ser verdaderos templos del Espíritu Santo; así lo expresa la Oración Colecta de este día: “Señor, que construyes un templo eterno para ti con las piedras vivas que son tus elegidos; aumenta en la Iglesia los dones de tu Espíritu”.

Y San Juan nos sitúa en el momento en que Jesús sube al templo de Jerusalén para la Pascua; nos va a señalar con hechos y palabras que Jesús es el nuevo Templo de los creyentes.

Los hombres desde siempre construyeron templos donde encontrarse con Dios y conseguir sus favores, pero ahora Dios nos entrega todas sus riquezas a través de Jesús.

San Agustín nos dice que “Aquel templo no era más que una figura, y el Señor arrojó a todos los que venían allí a traficar”; lo sagrado no se comercializa; en este nuevo templo no hay lugar para comprar ni vender, por eso cuando Jesús actúa con tanta vehemencia, está mostrando; al decir de San Agustín: “...el celo por la casa de Dios de aquel que se esfuerza por enmendar todo lo malo que en ella encuentra...”, así, los que venden buscan lo que a ellos les agrada no lo que a Jesús quiere, juegan y trafican con su santuario; el templo que cada creyente lleva dentro de sí por el bautismo; en nuestro templo habita el Espíritu Santo.

Es en este lugar sagrado que tenemos muy dentro nuestro que cada uno de los creyentes encontramos la verdadera paz fruto de la gracia y que nos permite tener la posibilidad de santificar el tiempo presente.

Pbro. Guillermo Gómez, Capilla del Monte – Córdoba – Argentina.

Meditemos:

  • ¿Qué es la Iglesia para nosotros? ¿Un templo? ¿Una comunidad?
  • ¿Nos esforzamos por enmendar lo malo que encontramos en la Iglesia? ¿Cómo lo estamos haciendo?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
domingo, 08 de noviembre de 2009

Domingo 08 – 32° DURANTE EL AÑO – Verde / Misa: del Propio. Gloria. Credo – Liturgia de las horas: del Propio. 4ra semana para el Salterio. 32va semana.

Primera Lectura

Lectura del primer libro de los Reyes 17, 8–16

La viuda preparó una pequeña galleta con su harina y se la llevó a Elías

8Entonces la palabra del Señor llegó a Elías en estos términos: 9"Ve a Sarepta, que pertenece a Sidón, y establécete allí; ahí yo he ordenado a una viuda que te provea de alimento". 10El partió y se fue a Sarepta. Al llegar a la entrada de la ciudad, vio a una viuda que estaba juntando leña. La llamó y le dijo: "Por favor, tráeme en un jarro un poco de agua para beber". 11Mientras ella lo iba a buscar, la llamó y le dijo: "Tráeme también en la mano un pedazo de pan". 12Pero ella respondió: "¡Por la vida del Señor, tu Dios! No tengo pan cocido, sino sólo un puñado de harina en el tarro y un poco de aceite en el frasco. Apenas recoja un manojo de leña, entraré a preparar un pan para mí y para mi hijo; lo comeremos, y luego moriremos". 13Elías le dijo: "No temas. Ve a hacer lo que has dicho, pero antes prepárame con eso una pequeña galleta y tráemela; para ti y para tu hijo lo harás después. 14Porque así habla el Señor, el Dios de Israel: El tarro de harina no se agotará ni el frasco de aceite se vaciará, hasta el día en que el Señor haga llover sobre la superficie del suelo". 15Ella se fue e hizo lo que le había dicho Elías, y comieron ella, él y su hijo, durante un tiempo. 16El tarro de harina no se agotó ni se vació el frasco de aceite, conforme a la palabra que había pronunciado el Señor por medio de Elías.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Salmo 146 (145), 6b–10

R¡Alaba al Señor, alma mía!

6El Señor mantiene su fidelidad para siempre, 7hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. El Señor libera a los cautivos. R.

8El Señor abre los ojos de los ciegos y endereza a los que están encorvados. El Señor ama a los justos. 9El Señor protege a los extranjeros. R.

Sustenta al huérfano y a la viuda; y entorpece el camino de los malvados. 10El Señor reina eternamente, reina tu Dios, Sión, a lo largo de las generaciones. R.

 

Segunda Lectura

Lectura de la carta a los Hebreos 9, 24–28

Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de la multitud

24Cristo, en efecto, no entró en un Santuario erigido por manos humanas –simple figura del auténtico Santuario– sino en el cielo, para presentarse delante de Dios en favor nuestro. 25Y no entró para ofrecerse así mismo muchas veces, como lo hace el Sumo Sacerdote que penetra cada año en el Santuario con una sangre que no es la suya. 26Porque en ese caso, hubiera tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. En cambio, ahora él se ha manifestado una sola vez, en la consumación de los tiempos, para abolir el pecado por medio de su Sacrificio. 27Y así como el destino de los hombres es morir una sola vez, después de lo cual viene el Juicio, 28así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para quitar los pecados de la multitud, aparecerá por segunda vez, ya no en relación con el pecado, sino para salvar a los que lo esperan.

Palabra de Dios.

Aleluya: Mateo 5, 3

“Aleluya. Aleluya. Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 12, 38–44   

Esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros

38Jesús enseñaba a la multitud:

“Cuídense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas 39y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes; 40que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos serán juzgados con más severidad”.

41Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia. 42Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos pequeñas monedas de cobre.

43Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: “Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros, 44porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir”.

Palabra del Señor.

Comentario:

Escribas: En un principio, los sacerdotes eran a su vez escribas. (Esd 7, 1-6.) Sin embargo, se dio mucha importancia a que todos los judíos tuvieran conocimiento de la Ley. Los que estudiaron y obtuvieron una buena formación consiguieron el respeto del pueblo, y con el tiempo estos eruditos, muchos de los cuales no eran sacerdotes, formaron un grupo independiente. Por ello, en el tiempo de Jesús la palabra “escribas” designaba a una clase de hombres a quienes se había instruido en la Ley. Estos hicieron del estudio sistemático y de la explicación de la Ley su ocupación. Se les contaba entre los maestros de la Ley o los versados en ella. (Lc 5, 17; 11, 45.) Por lo general pertenecían a la secta religiosa de los fariseos, pues este grupo reconocía las interpretaciones o “tradiciones” de los escribas, que con el transcurso del tiempo habían llegado a ser un laberinto desconcertante de reglas minuciosas y técnicas. Los escribas se encontraban sobre todo en Jerusalén, aunque también se les podía hallar por toda Palestina y en otras tierras entre los judíos de la Diáspora. (Mt 15, 1; Mc 3, 22; compárese con Lc 5, 17.). La gente respetaba a los escribas y los llamaba “Rabí” (gr. Rhab.béi, “Mi Grande; Mi Excelso”; del heb. rav, que significa “muchos”, “grande”; era un título de respeto que se usaba para dirigirse a los maestros). Los escribas no solo eran responsables como “rabíes” de las aplicaciones teóricas de la Ley y de la enseñanza de esta, sino que también poseían autoridad judicial para dictar sentencias en tribunales de justicia. Había escribas en el tribunal supremo judío, el Sanedrín. (Mt 26, 57; Mc 15, 1). No recibían ningún pago por juzgar, y la Ley prohibía los regalos y los sobornos. (Tomado de http://es.wikipedia.org).

Como vemos por la Palabra de Dios que hoy hemos leído, Jesús no tiene buena opinión de ellos. Los ve como aves de rapiña, como hipócritas, ostentosos. Su necesidad de ser importantes en la comunidad nos suena hoy a muchas personas que dentro de nuestra misma Iglesia actúan del mismo modo. Casi como un nuevo Miqueas (Miq 3, 1-4; véase también Miq 2, 2 y Ez 22, 25), Jesús, asume la tarea de denunciarlos frente a sus discípulos. La carta de Santiago también lamenta, ya en la Iglesia, esa costumbre tan perniciosa de poner a los ricos o “importantes” en los primeros lugares (Ver Santiago 2, 2-3).

La viuda: La cara contrapuesta del escriba es la viuda que, a continuación, obra en silencio y ser vista (salvo por el ojo atento de Jesús) dando todo lo que posee al Templo. Este gesto inútil (las dos pequeñas monedas que ella entrega no alcanzan para mucho en comparación con los grandes billetes de aquellos que dan de lo que les sobra) no tiene valor por el uso que se le puede dar al dinero, sino por la actitud. Esa actitud de darle todo a Dios es la que siempre resalta la Biblia (véase Éx 35, 21-29) la cual denota no solo una gran generosidad de parte del donante, sino también una gran confianza, porque si no tengo más bienes ¿de dónde me vendrá el sustento sino de Dios mi Padre? La pobreza absoluta del donante se convierte en riqueza total porque es Dios quien bendice totalmente al que todo lo da (ver 2° Cor 9, 6; Mt 10, 42).

Aprendamos a ser generosos con todos nuestros bienes en nuestra relación con Dios ya que no se trata de aparentar o dar lo que sobra sino vivir conforme al don de hijos del Padre Dios. La viuda entendió perfectamente su relación de “hija” poniendo en el “arca” familiar todo lo que tenía, de tal modo que Dios no dejaría a su “hija” sin el sustento diario. Es cuestión de sinceridad y fe, lo demás es accesorio. Amén.

 

Meditemos:

  • ¿Qué opina Jesús de los escribas? ¿Por qué? ¿Qué dice de la viuda? ¿Por qué hace eso la mujer?
  • ¿Cuál es la actitud espiritual que tiene esa mujer? Nosotros: ¿Somos como ella? ¿Por qué?
  • Según lo dicho por el evangelio de hoy: ¿Cómo debemos ser? ¿De qué manera lo haremos?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
sábado, 07 de noviembre de 2009

Sábado 07 – Memoria Obligatoria: María, Madre y Medianera de la Gracia – Blanco Misa: de la Memoria. Lecturas propias. Prefacio de santa María Virgen – Liturgia de las horas: de la memoria. 1as vísperas del 32° domingo durante el año.

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia 4, 4–7

Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer

4Pero cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la Ley, 5para redimir a los que estaban sometidos a la Ley y hacernos hijos adoptivos. 6Y la prueba de que ustedes son hijos, es que Dios infundió en nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama a Dios llamándolo" ¡Abba!, es decir, ¡Padre! 7Así, ya no eres más esclavo, sino hijo, y por lo tanto, heredero por la gracia de Dios.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Judit 13, 18ab. 19–20a

R. Tú eres el honor de nuestro pueblo.

Que el Dios altísimo te bendiga, hija mía, más que a todas las mujeres de la tierra; y bendito sea el Señor Dios, creador del cielo y de la tierra. R.

Nunca olvidarán los hombres la confianza que has demostrado y siempre recordarán el poder de Dios. Que Dios te exalte para siempre; favoreciéndote con sus bienes. R.

Aleluya:

“Aleluya. Aleluya. Eres feliz, santa Virgen María, y digna de toda alabanza; de ti nació el sol de la justicia, Cristo, nuestro Dios. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 2, 1–11

Y la madre de Jesús estaba allí

1Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. 2Jesús también fue invitado con sus discípulos. 3Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: "No tienen vino". 4Jesús le respondió: "Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía". 5Pero su madre dijo a los sirvientes: "Hagan todo lo que él les diga". 6Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. 7Jesús dijo a los sirvientes: "Llenen de agua estas tinajas". Y las llenaron hasta el borde. 8"Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete". Así lo hicieron. 9El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su o rigen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo 10y les dijo: "Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento". 11Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.

Palabra del Señor.

Comentario:

Benedicto XV, el 21 de enero de 1921, aprobó la Misa y el oficio Divino de María, Medianera de todas las gracias. La Legión de María, movimiento de orientación mariana, fundado por Frank Duff, está impregnada por esta advocación de María. La afirmación de que María “media” todas las gracias es muy fuerte e implica que ella tiene un rol fundamental en nuestra historia de salvación.

¿Qué significa que María es mediadora de gracia? Si aceptamos que María es la madre de Dios hecho hombre, si valoramos que no solo la quiso como Madre de Jesús, sino también se propuso, ya en Cristo, que fuese Madre de todos los creyentes… entender que María medie todas las gracias en Jesucristo no llama la atención.

El deseo de Dios de hacer que su Hijo sea hombre y comparta con nosotros la humanidad, traslada al ser humano, no solo la decisión de ser salvado, de aceptar por la fe la salvación, sino también la posibilidad de ser artífice de la salvación de toda la humanidad. María es como la punta del iceberg en este sentido. Ya que ella media, como mediamos todos en comunidad ante Jesucristo, en la oración y la súplica confiada en la comunidad y por la comunidad, donde está Jesús.

Muchas veces hemos buscado entender las cosas de la fe desde un sentido individualista, pero si nos animamos a ver que todo es “comunidad” las cosas cambian, ya que María aparece como la “primera”, no la única, o la “sola” entre todos los cristianos, en aceptar la gracia de Dios de modo pleno en Jesucristo y, como aquella, que en Caná es capaz con su oración de anticipar los tiempos de Dios.

No es que María ore sola y medie ante Jesús sola… lo hace en comunidad de fieles, lo hace con todos… somos familia, somos comunidad. Entender a María como medianera de todas las Gracias es entender a la Iglesia, formada por seres humanos, como capaz de mediar por todas las situaciones dolorosas y necesidades de los creyentes.

Meditemos:

  • ¿Qué lugar ocupa María en mis devociones religiosas?
  • ¿Acepto mi tarea mediadora intercediendo por todos los que necesitan de mis oraciones?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
viernes, 06 de noviembre de 2009

Viernes 06 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria. Día Penitencial.

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma 15, 14–21   

Soy ministro de Jesucristo entre los paganos, a fin de que lleguen a ser una ofrenda agradable a Dios

14Por mi parte, hermanos, estoy convencido de que ustedes están llenos de buenas disposiciones y colmados del don de la ciencia, y también de que son capaces de aconsejarse mutuamente. 15Sin embargo, les he escrito, en algunos pasajes con una cierta audacia, para recordarles lo que ya saben, correspondiendo así a la gracia que Dios me ha dado: 16la de ser ministro de Jesucristo entre los paganos, ejerciendo el oficio sagrado de anunciar la Buena Noticia de Dios, a fin de que los paganos lleguen a ser una ofrenda agradable a Dios, santificada por el Espíritu Santo. 17¡Yo tengo que gloriarme en Cristo Jesús, en lo que se refiere al servicio de Dios! 18Porque no me atrevería a hablar sino de aquello que hizo Cristo por mi intermedio, para conducir a los paganos a la obediencia, mediante la palabra y la acción, 19por el poder de signos y prodigios y por la fuerza del Espíritu Santo. Desde Jerusalén y sus alrededores hasta Iliria, he llevado a su pleno cumplimiento la Buena Noticia de Cristo, 20haciendo cuestión de honor no predicar la Buena Noticia allí donde el nombre de Cristo ya había sido invocado, para no edificar sobre un fundamento puesto por otros. 21Así dice la Escritura: "Lo verán aquellos a los que no se les había anunciado y comprenderán aquellos que no habían oído hablar de él".  

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 98 (97), 1–4

R. ¡El Señor reveló su victoria a las naciones!

1Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

2El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: 3se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios. 4Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.

Aleluya: 1° Juan 2, 5

“Aleluya. Aleluya. El amor de Dios ha llegado a su plenitud, en aquél que cumple la palabra de Cristo. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 16, 1–8

Los hijos de este mundo son más astutos que los hijos de la luz

1Decía también a los discípulos: "Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes. 2Lo llamó y le dijo: "¿Qué es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto". 3El administrador pensó entonces: "¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza. 4¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!". 5Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: "¿Cuánto debes a mi señor?". 6"Veinte barriles de aceite", le respondió. El administrador le dijo: "Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez". 7Después preguntó a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?". "Cuatrocientos quintales de trigo", le respondió. El administrador le dijo: "Toma tu recibo y anota trescientos". 8Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en sus trato con lo demás que los hijos de la luz.

Palabra del Señor.

Comentario:

El relato de hoy es un correlato del de ayer. Jesús nos orienta sobre la actitud que debemos tener a la hora de “cambiar de bando”. Si hemos sido hijos del pecado, si hemos vivido envueltos de basura toda la vida, hoy es tiempo de cambio, hoy es tiempo de empezar de nuevo en donde debemos estar. La ASTUCIA es la virtud que Jesús propone a la hora de hacer bien las cosas. El hombre del relato no tiene dilaciones, no espera, no dilata las cosas. El hombre del relato piensa aceleradamente y obra en consecuencia para lograr el fin que se propone. No se alaba su deshonestidad, que la tiene, y mucha. Se alaba su rapidez para actuar y la capacidad, astuta, de ver la solución a su problema.

Nosotros, a la hora de convertirnos, aún viendo lo necesario para un verdadero cambio de vida… dilatamos, dejamos pasar las oportunidades, no nos preocupamos por hacer bien las cosas. Sin embargo Dios sigue dando nuevas oportunidades, nuevas posibilidades de conversión y vuelta a casa.

Siendo como somos, muy astutos a la hora de hacer las cosas del “mundo”: ¿Por qué nos volvemos torpes a la hora de hacer las cosas de Dios? ¿Por qué en el mundo somos personas rápidas, eficientes y eficaces y en la Iglesia nos convertimos en tímidas ovejas, en personas timoratas? A veces pasa que vemos a grandes personalidades del mundo actuando en la Iglesia y no condicen con su capacidad a la hora de obrar cristianamente. Un gran juez, se convierte en un tímido monaguillo; un excelente político, en un segundón en el grupo de matrimonios de la Iglesia. ¿Por qué no usamos esa gran ASTUCIA también en la casa de Dios? No se trata de obrar mal, se trata de hacer, astutamente, con inteligencia, las cosas de Dios.

Meditemos:

  • ¿En qué cosas soy timorato, lento, en las cosas de Dios?
  • ¿Cómo podría actuar mejor en mi comunidad? ¿Qué aportes podría hacer que no hago?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
jueves, 05 de noviembre de 2009

Jueves 05 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria.

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma 14, 7–12  

Tanto en la vida como en la muerte, pertenecemos al Señor

7Ninguno de nosotros vive para sí, ni tampoco muere para sí. 8Si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor: tanto en la vida como en la muerte, pertenecemos al Señor. 9Porque Cristo murió y volvió a la vida para ser Señor de los vivos y de los muertos. 10Entonces, ¿Con qué derecho juzgas a tu hermano? ¿Por qué lo desprecias? Todos, en efecto, tendremos que comparecer ante el tribunal de Dios, 11porque está escrito: "Juro que toda rodilla se doblará ante mí y toda lengua dará gloria a Dios", dice el Señor. 12Por lo tanto, cada uno de nosotros tendrá que rendir cuenta de sí mismo a Dios.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 27 (26), 1. 4. 13–14

R. ¡Contemplaré la bondad del Señor!

1El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré? R.

4Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero: vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo. R.

13Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. 14Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor. R.

Aleluya: Mateo 11, 28

“Aleluya. Aleluya. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré, dice el Señor. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 15, 1–10

Habrá gran alegría en el cielo por un pecador que se convierta

1Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo. 2Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos". 3Jesús les dijo entonces esta parábola: 4"Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla? 5Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría, 6y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido". 7Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse". 8Y les dijo también: "Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla? 9Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido". 10Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte".

Palabra del Señor.

Comentario:

La misericordia de Dios es más grande que nuestros pecados. Jesús compara, de modo un poco exagerado, la alegría de dos personas por encontrar cosas perdidas a la alegría, mayúscula, que hay en el cielo, de los ángeles de Dios, por “un solo pecador que se convierte”.

La lógica de Jesús lo lleva a mostrar como Dios ejerce misericordia, como Dios se duele e interesa por las necesidades de su pueblo, aunque este sea pecador. ¡Qué lejos está del cumplimiento de los fariseos! ¡Qué cerca se encuentra de los que se arrepienten y, olvidando su vida pasada, se acercan sin fingidas vergüenzas al abrazo paternal y misericordioso de su Dios!

No nos sorprende que “todos los publicanos y pecadores” se acerquen a Jesús. Él ha revolucionado las ideas religiosas de su tiempo. Salió de los esquemas duros y cumplidores de los fariseos, donde el bien se “paga” con vida eterna. Y se encamina, decidido, y enfrentando toda la estructura religiosa de su época, hacia la divulgación de una imagen más acertada y profunda de Dios: Dios es amor, Dios es misericordia.

Los conceptos vertidos en las parábolas de hoy nos muestran un Jesús claro y objetivo: Dios sabe quién se le ha perdido, Dios va a buscarlo, Dios hace fiesta en el cielo por la conversión y la “vuelta a casa” de una de sus “ovejas”.

La esperanza nos inunda desde esta concepción, no importa cuando ni donde, Dios está dispuesto a perdonarnos y a aceptarnos como hijos muy amados suyos en todo momento. Solo hace falta dejarse encontrar y volver, con su gracia, a “casa”.

 

Meditemos:

  • ¿Nos dejamos encontrar por Dios y le permitimos perdonarnos de nuestros pecados?
  • ¿Qué obstáculos pongo en el encuentro con Dios? ¿Por qué?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
miércoles, 04 de noviembre de 2009

Miércoles 04 – Memoria Obligatoria: san Carlos Borromeo, obispo – Blanco / Misa: de la memoria – Liturgia de las horas: de la memoria.

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma 13, 8–10

El amor es la única plenitud de la ley

8Que la única deuda con los demás sea la del amor mutuo: el que ama al prójimo ya cumplió toda la Ley. 9Porque los mandamientos: No cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no codiciarás, y cualquier otro, se resumen en este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 10El amor no hace más al prójimo. Por lo tanto, el amor es la plenitud de la Ley.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Salmo 112 (111), 1–2. 4–5. 9

R. Feliz el que se compadece y da prestado.

1Feliz el hombre que teme al Señor y se complace en sus mandamientos. 2Su descendencia será fuerte en la tierra: la posteridad de los justos es bendecida. R.

4Para los buenos brilla una luz en las tinieblas: es el Bondadoso, el Compasivo y el Justo. 5Dichoso el que se compadece y da prestado, y administra sus negocios con rectitud. R.

9El da abundantemente a los pobres: su generosidad permanecerá para siempre, y alzará su frente con dignidad. 1Feliz el hombre que teme al Señor. R.

Aleluya: 1° Pedro 4, 14

“Aleluya. Aleluya. Felices si son ultrajados por el Nombre de Cristo, porque el Espíritu de Dios, reposa sobre ustedes. Aleluya.”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 14, 25–33

El que no enuncia a todo lo que posee no puede ser mi discípulo

25Junto con Jesús iba un gran gentío, y él, dándose vuelta, les dijo: 26"Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. 28¿Quién de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla? 29No sea que una vez puestos los cimientos, no pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él, diciendo: 30"Este comenzó a edificar y no pudo terminar". 31¿Y qué rey, cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar al que viene contra él con veinte mil? 32Por el contrario, mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz. 33De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

Palabra del Señor.

Comentario:

Sin duda, hoy como ayer, “un gran gentío” va con Jesús, son muchos los que se proclaman sus seguidores, los que se inspiran en su vida y doctrina, los que se llaman cristianos. Pero, a lo largo del “camino”, vemos que los autoproclamados seguidores de Cristo, lo son solo a medias. Muchos solo tienen interés en “cumplir” con Él, como un seguro de que todo les irá bien. Otros solo lo buscan cuando están necesitados de la ayuda divina, y si no se les satisface en su “necesidad” le abandonan. Otros le siguen por costumbre, los hay que por interés, los otros porque no conocen otra cosa.

Para Jesús el “seguimiento” implica renuncia. La renuncia es una palabra que suena a exabrupto en nuestro lenguaje. Hoy las personas se asustan y retroceden espantadas cuando se les pide que renuncien a algo. Pareciera que, en el mundo de hoy, debemos tenerlo todo, debemos probarlo todo, debemos satisfacer todas nuestras ambiciones y tendencias. Sin embargo, la vida es renuncia, en cada decisión que tomamos estamos renunciando a hacer otras miles de cosas. Al decidir ir a tal parte, renuncio a ir a otras miles de partes. Si acepto hacer alguna cosa, renuncio a hacer todas las miles de cosas que podría estar haciendo en ese momento es decir, la renuncia forma parte de la vida, es más, es la vida. Renunciamos a muchas más cosas que las que aceptamos.

Jesús pone el ejemplo del edificador y el del Rey que va a la batalla. Ambos tienen que tomar decisiones. Ambos pueden hacer una u otra cosa. Pero deberán ver cual les conviene, cual es la mejor para ellos y para los demás. Jesús nos pone de frente a las opciones de la vida cristiana. O lo seguimos hasta el extremo de renunciar hasta a la propia vida, o nos conformamos con no construir nada, o aceptar las condiciones de otro (como en el caso del rey). Si somos cristianos, de veras, y no solo de nombre, nuestra RENUNCIA será total y le seguiremos adonde el vaya.

Meditemos:

  • ¿A qué cosas renunciaste por seguir a Jesús?
  • ¿Qué cosas, o situaciones, todavía te resultan costosas?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
martes, 03 de noviembre de 2009

Martes 03 – Feria (o Memoria Libre: San Martínde Porres, religioso – Blanco) – Verde / Misa: a elección – Liturgia de lashoras: a elección.

Primera lectura

Lectura de la cartadel apóstol san Pablo a los cristianos de Roma 12, 5–16a

Somos miembros los unos de los otros

5También todos nosotros formamos un solo Cuerpo en Cristo, y en lo querespecta a cada uno, somos miembros los unos de los otros. 6Conformea la gracia que Dios nos ha dado, todos tenemos aptitudes diferentes. El quetiene el don de la profecía, que lo ejerza según la medida de la fe. 7Elque tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, queenseñe. 8El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El quecomparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lohaga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría. 9Amencon sinceridad. Tengan horror al mal y pasión por el bien. 10Ámensecordialmente con amor fraterno, estimando a los otros como más dignos. 11Consolicitud incansable y fervor de espíritu, sirvan al Señor. 12Alégrenseen la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en laoración. 13Consideren como propias las necesidades de los santos ypractiquen generosamente la hospitalidad. 14Bendigan a los que lospersiguen, bendigan y no maldigan nunca. 15Alégrense con los queestán alegres, y lloren con los que lloran. 16Vivan en armonía unoscon otros, no quieran sobresalir, pónganse a la altura de los más humildes.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo131 (130), 1–3

R. ¡Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor!

1Mi corazón no se haensoberbecido, Señor, ni mis ojos se han vuelto altaneros. No he pretendidograndes cosas ni he tenido aspiraciones desmedidas. R.

2No, yo aplaco y modero misdeseos: como un niño tranquilo en brazos de su madre, así está mi alma dentrode mí. 3Espere Israel en el Señor, desde ahora y para siempre. R.

 

Aleluya: Mateo 11, 28

 “Aleluya. Aleluya. Vengan a mí todos los queestán afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré, dice el Señor. Aleluya”

Evangelio

Evangelio denuestro Señor Jesucristo según San Lucas 14, 1ª. 15–24  

Ve a los caminos y a lo largo de los cercos, e insiste a la gente paraque entre, de manera que se llene mi casa

1aUn sábado, Jesús entró a comer en casa de unode los principales fariseos. 15Al oír estas palabras, uno de losinvitados le dijo: "¡Feliz el que se siente a la mesa en el Reino deDios!". 16Jesús le respondió: "Un hombre preparó un granbanquete y convidó a mucha gente. 17A la hora de cenar, mandó a susirviente que dijera a los invitados: "Vengan, todo está preparado". 18Perotodos, sin excepción, empezaron a excusarse. El primero le dijo: "Acabo decomprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes". 19Elsegundo dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Teruego me disculpes". 20Y un tercero respondió: "Acabo decasarme y por esa razón no puedo ir". 21A su regreso, elsirviente contó todo esto al dueño de casa, este, irritado, le dijo:"Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí alos pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paralíticos". 22Volvióel sirviente y dijo: "Señor, tus órdenes se han cumplido y aún sobralugar". 23El señor le respondió: "Ve a los caminos y a lolargo de los cercos, e insiste a la gente para que entre, de manera que sellene mi casa. 24Porque les aseguro que ninguno de los que antesfueron invitados ha de probar mi cena"".

Palabra del Señor.

Comentario:

Este tipo de parábolas es muy típica de Jesús. Remarca la intenciónfundamental de Dios de seguir llamando a su pueblo hasta el extremo. Si losinvitados no aceptan la invitación, ésta llega a aquellos que “no se merecen”,así, entre comillas, que si la aceptan.

La llamada de atención de Jesús gira alrededor de que el pueblo elegidono escucha la llamada, no acepta que son invitados, por lo tanto otros son losllamados, otros los convidados. Esos somos nosotros, lo que rechazó Israel, loaceptan los paganos, nuestros antepasados,  y con ellos nosotros.

Meditemos:

  • ¿Acepto hoy la invitación de Jesús de ir a su fiesta?
  • ¿Cuáles son los obstáculos que tengo para aceptar ingresar a la fiesta de Dios?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
lunes, 02 de noviembre de 2009

Lunes 02 – CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS – Morado o Negro / Misa:del Propio. Prefacio de difuntos – Liturgia de las horas: Propio.

Primera lectura

Lectura del librodel Apocalipsis 21, 1–5ª. 6b–7 

Ya no habrá muerte

1Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo yla primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más. 2Vi laCiudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios,embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo. 3Y oíuna voz potente que decía desde el trono: "Esta es la morada de Dios entrelos hombres: él habitará con ellos, ellos serán su pueblo, y el mismo Diosestará con ellos. 4El secará todas sus lágrimas, y no habrá másmuerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó". 5Yel que estaba sentado en el trono dijo: "Yo hago nuevas todas lascosas". 6bAl que tiene sed, yo le daré de beber gratuitamentede la fuente del agua de la vida. 7El vencedor heredará estas cosas,y yo seré su Dios y él será mi hijo.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 130 (129), 1–8 

R. ¡Desde lo más profundo te invoco, Señor!

1Desde lo más profundo te invoco, Señor, 2¡Señor,oye mi voz! Estén tus oídos atentos al clamor de mi plegaria. R.

3Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrásubsistir? 4Pero en ti se encuentra el perdón, para que seas temido.R.

5Mi alma espera en el Señor, y yo confío en supalabra. 6Mi alma espera al Señor, más que el centinela la aurora.Como el centinela espera la aurora. R.

7Espere Israel al Señor, porque en él se encuentra lamisericordia y la redención en abundancia: 8él redimirá a Israel detodos sus pecados. R.

Segunda Lectura

Lectura de la primeracarta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 15, 51–57

La muerte ha sidovencida

51Les voy a revelar un misterio: No todos vamos a morir, pero todosseremos transformados. 52En un instante, en un abrir y cerrar deojos, cuando suene la trompeta final -porque esto sucederá- los muertosresucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados. 53Loque es corruptible debe revestirse de la incorruptibilidad y lo que es mortaldebe revestirse de la inmortalidad. 54Cuando lo que es corruptiblese revista de la incorruptibilidad y lo que es mortal se revista de lainmortalidad, entonces se cumplirá la palabra de la Escritura: La muerte hasido vencida. 55¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está tuaguijón? 56Porque lo que provoca la muerte es el pecado y lo que dafuerza al pecado es la ley. 57¡Demos gracias a Dios, que nos ha dadola victoria por nuestro Señor Jesucristo!

Palabra de Dios.

Aleluya: Juan 11, 25

“Aleluya. Aleluya. “Yo soy laResurrección y la Vida. El que cree en mí no morirá jamás”, dice el Señor.Aleluya”

Evangelio

Evangelio denuestro Señor Jesucristo según San Juan 11, 17–27

Yo soy la resurreccióny la vida

17Cuando Jesús llegó, se encontró con que Lázaroestaba sepultado desde hacía cuatro Días. 18Betania distaba deJerusalén sólo unos tres kilómetros. 19Muchos judíos habían ido aconsolar a Marta y a María, por la muerte de su hermano. 20Alenterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras Maríapermanecía en la casa. 21Marta dio a Jesús: "Señor, si hubierasestado aquí, mi hermano no habría muerto. 22Pero yo sé que aunahora, Dios te concederá todo lo que le pidas". 23Jesús ledijo: "Tu hermano resucitará". 24Marta le respondió:"Sé que resucitará en la resurrección del último día". 25Jesúsle dijo: "Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunquemuera, vivirá: 26y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás.¿Crees esto?". 27Ella le respondió: "Sí, Señor, creo quetú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo".

Palabradel Señor.

Comentario:

Con esta celebración, la Iglesia, nos invita a recordar a nuestrosmuertos. El evangelio nos habla de la resurrección de Lázaro, y nos llama atener fe, la fe de Marta y María.

Muchos hoy no creen en la resurrección, no solo les cuesta creer quepodremos vivir “corpóreamente”, sino que algunos no creen ni siquiera en lavida eterna. Se olvida el mensaje final de Jesucristo, no se tiene en cuentaque la llamada a la vida, es una llamada a la Vida Eterna. Por eso, recordar anuestros difuntos, celebrar la vida eterna, es reconocer que Jesús vivió, murióy resucitó para salvarnos.

Meditemos:

  • ¿Qué es la vida eterna para mí?
  • ¿Creo que resucitaré de entre los muertos?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por marcos.sanchez @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar