jueves, 17 de diciembre de 2009

Jueves 17 – Feria – morado / Misa: del propio del día – Liturgia de las horas: del propio del día.

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis 49, 1–2. 8–10

El cetro no se apartará de Judá

1Jacob llamó a sus hijos y les habló en estos términos: "Reúnanse, para que yo les anuncie lo que les va a suceder en el futuro: 2Reúnanse y escuchen, hijos de Jacob, oigan a Israel, su padre. 8A ti, Judá, te alabarán tus hermanos, tomarás a tus enemigos por la nuca y los hijos de tu padre se postrarán ante ti. 9Judá es un cachorro de león, -¡Has vuelto de la matanza, hijo mío!- Se recuesta, se tiende como un león, como una leona: ¿quién lo hará levantar? 10El cetro no se apartará de Judá ni el bastón de mando de entre sus piernas, hasta que llegue aquel a quien le pertenece y a quien los pueblos deben obediencia.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 72 (71), 1–4ab. 7–8. 17

R. ¡Que en sus días florezca la justicia!

1Oh Dios, concede tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, 2para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. R.

3Que las montañas traigan al pueblo la paz, y las colinas, la justicia; 4que él defienda a los humildes del pueblo, socorra a los hijos de los pobres. R.

7Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz, mientras dure la luna; 8que domine de un mar hasta el otro, y desde el Río hasta los confines de la tierra. R.

17Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz. R.

Aleluya:

“Aleluya. Aleluya. Sabiduría del Altísimo, que ordenas todo con firmeza y suavidad, ven y enséñanos el camino de la prudencia. Aleluya”

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 1, 1–17

Genealogía de Jesucristo, hijo de David

1Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: 2Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y de sus hermanos. 3Judá fue padre de Fares y de Zará, y la madre de estos fue Tamar. Fares fue padre de Aram; 4Aram, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón. 5Salmón fue padre de Booz, y la madre de este fue Rahab. Booz fue padre de Obed, y la madre de este fue Rut. Obed fue padre de Jesé; 6Jesé, padre del rey David. David fue padre de Salomón, y la madre de este fue la que había sido mujer de Urías. 7Salomón fue padre de Roboam; Roboam, padre de Abías; Abías, padre de Asá; 8Asá, padre de Josafat; Josafat, padre de Joram; Joram, padre de Ozías. 9Ozías fue padre de Joatam; Joatam, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías; 10Ezequías, padre de Manasés. Manasés fue padre de Josías; 11Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos, durante el destierro en Babilonia. 12Después del destierro en Babilonia: Jeconías fue padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel; 13Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliacim; Eliacim, padre de Azor. 14Azor fue padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquim; Aquim, padre de Eliud; 15Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob. 16Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo. 17El total de las generaciones es, por lo tanto: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta el destierro en Babilonia, catorce generaciones; desde el destierro en Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.

Palabra del Señor.

Comentario:

A partir de hoy las lecturas son especiales, se nos empieza a concentrar en el gran acontecimiento que se avecina: el nacimiento de Jesús.

El texto evangélico de hoy, implica, para nosotros, la mirada sobre Jesús, Señor de la historia, como nacido dentro de la historia. Vemos las raíces humanas de Cristo. Algunos datos son sorprendentes, por ejemplo: las mujeres que participan de este relato (Tamar, Rahab, Rut, Betsabé) son todas mujeres fuertes, que tuvieron que luchar por lo suyo. Son extranjeras. Son marcadas por el sexo, no como encuentro, sino como opresión y símbolo de la bajeza humana. Tamar, estratega en la búsqueda de que sus derechos sean tomados en cuenta, recurre al sexo como modo de buscar justicia. Rahab, la prostituta que ayuda en la toma de Jericó, es un personaje desagradable para los moralistas: prostituta y traidora de la ciudad que la cobija… pero increíble para los ojos del evangelio: sabe hacer lo necesario para salvar la vida de los que ama. Rut, fiel a su suegra, no la abandona, es perfecta en la caridad. La vida la lleva a conseguir lo propio por medio de lo único que se le permite en la sociedad machista en la que vive: seducir sexualmente al hombre que le restituirá sus derechos. Betsabé: símbolo de la explotación de los poderosos sobre aquellos a quienes debieran servir. Su belleza la vuelve vulnerable y despierta en David lo más asqueroso que este guarda en su interior: del deseo y la opresión sexual, el rey pasa al asesinato del esposo de Betsabé. De tanta maldad y muerte brotará el futuro rey de los judíos, pleno de sabiduría: Salomón.

Jesús proviene de Dios y de la humanidad, aunque hecho del mismo barro que nosotros su molde será distinto… entre estas cuatro mujeres descolla la figura de María… es como el resumen y la plenitud de estas: es una mujer fuerte, pero que tiene a un hombre justo al lado. María, la madre de Jesús, redime, por decirlo de algún modo, a todas las mujeres, que representadas en estas cuatro anteriores, en ella la mujer deja de ser un objeto de deseo para convertirse en alguien que protagoniza su propia historia, toma decisiones y asume su propio destino.

 

Meditemos:

  • ¿Qué “lugar” ocupa la mujer en la sociedad actual?
  • ¿De qué modo asumo mi propia historia familiar?

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

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