sábado, 30 de enero de 2010

Domingo 31 – 4° DOMINGO DURANTE EL AÑO – Verde/ Misa: del Propio. Gloria. Credo – Liturgia de las horas: del Propio. 4rasemana del salterio.

Primera Lectura

Lectura del librodel profeta Jeremías 1, 4–5. 17–19

Te constituyo profetapara las naciones

4La palabra del Señor llegó a mí en estos términos: 5“Antes deformarte en el vientre materno, yo te conocía; antes de que salieras del seno,yo te había consagrado, te había constituido profeta para las naciones”. 17Encuanto a ti, cíñete la cintura, levántate y diles todo lo que yo te ordene. Note dejes intimidar por ellos, no sea que te intimide yo delante de ellos. 18Miraque hoy hago de ti una plaza fuerte, una columna de hierro, una muralla debronce, frente a todo el país: frente a los reyes de Judá y a sus jefes, a sussacerdotes y al pueblo del país. 19Ellos combatirán contra ti, perono te derrotarán, porque yo estoy contigo para librarte –oráculo del Señor–”.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial

Salmo 71 (70), 1–4a.5–6b. 15ab. 17

R¡Mi boca, Señor, anunciará tu salvación!

1Yo me refugio en ti, Señor, ¡que nunca tenga queavergonzarme! 2Por tu justicia, líbrame y rescátame, inclina tu oídohacia mí, y sálvame. R.

3Sé para mí una roca protectora, tú que decidistevenir siempre en mi ayuda, porque tú eres mi Roca y mi fortaleza. 4¡Líbrame,Dios mío, de las manos del impío! R.

5Porque tú, Señor, eres mi esperanza y mi seguridaddesde mi juventud. 6En ti me apoyé desde las entrañas de mi madre;desde el seno materno fuiste mi protector. R.

15Mi boca anunciará incesantemente tus actos dejusticia y salvación, 17Dios mío, tú me enseñaste desde mi juventud,y hasta hoy he narrado tus maravillas. R.


Segunda Lectura

Lectura de la primeracarta del apóstol san Pablo a los Corintios 12, 31 – 13,13

Quedan la fe, laesperanza, el amor; pero lo más grande es el amor

Hermanos: 1231Ustedes, por su parte, aspiren a los dones másperfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más perfecto todavía. 131Aunque yo hablara todaslas lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como unacampana que resuena o un platillo que retiñe. 2Aunque tuviera el donde la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunquetuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, nosoy nada. 3Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a lospobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve paranada. 4El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso,no hace alarde, no se envanece, 5no procede con bajeza, no busca supropio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, 6nose alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 7Elamor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8Elamor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, laciencia desaparecerá; 9porque nuestra ciencia es imperfecta ynuestras profecías, limitadas. 10Cuando llegue lo que es perfecto,cesará lo que es imperfecto. 11Mientras yo era niño, hablaba como unniño, sentía como un niño, razonaba como un niño, 12pero cuando mehice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo,confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente;después conoceré como Dios me conoce a mí. 13En una palabra, ahoraexisten tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande todas esel amor.

Palabra de Dios.

Aleluya: Lucas 4, 18

“Aleluya. Aleluya. El Señor me envióa llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos.Aleluya.”


Evangelio

Evangelio denuestro Señor Jesucristo según san Lucas 4, 21–30  

Jesús, como Elías y Elíseo, no es enviado sólo a los judíos

21Entonces comenzó a decirles: "Hoy se hacumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír". 22Todosdaban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabrasde gracia que salían de su boca. Y decían: "¿No es este el hijo de José?".23Pero él les respondió: "Sin duda ustedes me citarán elrefrán: "Médico, cúrate a ti mismo". Realiza también aquí, en tupatria, todo lo que hemos oído que sucedió en Cafarnaúm". 24Despuésagregó: "Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra. 25Yoles aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuandodurante tres años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó atodo el país. 26Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías,sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón. 27También habíamuchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno deellos fue curado, sino Naamán, el sirio". 28Al oír estaspalabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron 29y,levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de lacolina sobre la que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo. 30PeroJesús, pasando en medio de ellos, continuó su camino.

Palabradel Señor.

Comentario:

Nadie es profeta en su tierra.

Podríamos imaginarnos a Nazaret esperando al profeta quese crió entre ellos. Jesús es recibido con bombos y platillos. Una gran fiestase avecina. La ciudad, deslucida, adquiere esplendor; tan poca cosa, hoy esimportante. ¡Israel tiene un profeta que es originario de Nazaret!

Pero nada sucede así. Al principio suscita admiraciónentre sus congéneres. Como dice el versículo 20: “Todos en la sinagoga teníanlos ojos fijos en él”, o también el 22: “Todos daban testimonio a favor de él yestaban llenos de admiración por las palabras que salían de su boca”. Peroluego la duda adquiere el lugar de la fe. Pudo más la costumbre de locompartido, pudo más el recuerdo de aquél que, como niño, jugaría en la plazacon todos los demás, pudo más el encasillamiento que ellos tenían de Jesús, quela fe que el Señor pedía para ayudarles. Cuando la duda asalta y gana elcorazón de los hombres surgen preguntas como esta: ¿No es este el hijo de José?(v. 22).

Muchas veces pasa lo mismo en nuestras comunidades. Cuandoalguien se convierte preferimos mirar su vida pasada y no su cambio, su nuevoser. Sigue presente esa pregunta: ¿No es este el hijo de José?, ¿no era esteaquél borrachito que conocimos? ¿No era esta la mujer murmuradora y criticonaque vivía a la vuelta de nuestra casa? Como los nazarenos seguimos juzgando atodos por lo que hicieron y no por lo que hacen. Ellos, no pudieron dejar dever en Jesús al muchachote que fue haciéndose hombre en su ciudad, no podíandejar de verlo como un igual entre ellos. También nos pasa eso, para creer enalguien pareciera que tendría que venir de fuera. Si es un extraño su mensajenos llega inmediatamente, si es un conocido o de la familia, es como si elcorazón se nos volviese de piedra. Por eso Jesús insiste (v. 24): “Les aseguroque ningún profeta es bien recibido en su tierra”. El Señor es absolutamenteconsciente de que la fuerza de la costumbre ha vencido a la expectativa de lafe, de que los prejuicios se han instalado en el lugar que debería tener unamente despejada y un corazón receptivo. ¡Así, ningún milagro puede hacerse! Esque para CREER necesitamos descargar nuestro corazón de toda cosa aprendida, detodo prejuicio formado, de todo preconcepto sobre lo que va a suceder.

Un misionero mal tratado.

Cuando Jesús ve que entre sus amigos de infancia, entreesas personas a quienes posiblemente conocía con nombre y apellido, no existela fe, intenta una última jugada. ¿No le ha pasado a usted que en el trato conlos demás tuvo que aprender a usar las palabras correctas del modo correctopara que quienes lo escuchasen entendiesen lo que usted les decía? Entonces,con unos tenemos un trato cercano, amable, familiar; y con otros, el trato esmás frío, más formal, más convencional. Este misionero que recién se inicia,llamado Jesús, da una vuelta de rosca. Un hombre inteligente seguramentepensaría lo mismo que él: si no me creen a mí, por lo menos créanles a lasSagradas Escrituras. Pero esto enfurece más los ánimos. Cuando la gente esnecia, muchas veces las discusiones terminan de esta manera: con violencia (v.28-29).

Los violentos, no solamente no tienen fe, sino quetambién, sin entender los planteos serenos, quieren resolver con gritos ygolpes todo problema que se les presente. Nosotros vivimos en un mundoviolento, quizás más violento que el de Nazaret, un mundo al cual hay quepredicarle la fe en Jesús, la llegada del Reino de los Cielos que, al contrariode este mundo, es amor, paz, bendición. Los misioneros de hoy presentan elmensaje de la fe llevando, como Jesús, las palabras de la Sagrada Escritura yel testimonio de su propia vida. No nos engañemos, muchas veces la respuestaserá violenta, irracional, desamorada. Al igual que Jesús, se nos criticará pornuestra vida pasada o la de algún amigo, o de algún familiar, o de algúnmiembro de la parroquia. Ante corazones cerrados, insistir sobre las SagradasEscrituras, puede significar, no en todos los casos, actitudes de violencia, deburla, desprecio, faltas de respeto, etc....

Pero Jesús, pasando en medio deellos, continuó su camino.

Ante estas situaciones antes dichas no hay quedesanimarse. El gran misionero Jesús, nos enseña a continuar el camino. Estorealmente da mucho aliento a quienes se entregan totalmente al Señor y siguenviendo en su casa signos de muerte, de violencia, de falta de fe. ¡Quisiéramosque quienes viven con nosotros conocieran cuánto los ama Dios! A Jesús le fueimposible, la primera ciudad importante que quería ganar para Dios era supropia ciudad. A las primeras personas que realmente quería evangelizar era asus amigos y conocidos. Cuando te pase esto: ¡Continúa tu camino! Cuando tesientas rechazado, prejuzgado y enjuiciado por tu vida pasada: ¡Continúa tucamino! Cuando el desprecio, la burla, la violencia, atienda a la puerta quegolpeas para llevar el mensaje del Señor, no te desesperes: ¡Continúa tucamino!.

 

Meditemos:

 

  • Nosotrostambién predicamos la Palabra del Señor: ¿Cómo reacciona la gente?
  • Ennuestras familias: ¿Se vive un ambiente cristiano o nos pasa como a Jesús quefue rechazado por sus conciudadanos? ¿Cómo reaccionamos nosotros a eso?
  • A lagente de Nazaret le faltaba fe y le sobraba violencia. A los nuestros: ¿Qué lesfalta y qué les sobra? Hacemos una lista de virtudes y otra de defectos denuestro pueblo.

 


Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio

Publicado por Desconocido @ 12:00
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios