Sábado 27 – Feria – Morado / Misa: del propio del tiempo. Prefacio de la Pasión I – Liturgia de las horas: del propio del tiempo. 1ras Vísperas del domingo de Ramos de la Pasión del Señor.
Primera lectura
Lectura del libro del profeta Ezequiel 37, 21-28
Haré de ellos una sola nación
21Entonces les dirás: Así habla el Señor: Yo voy a tomar a los israelitas de entre las naciones adonde habían ido; los reuniré de todas partes y los llevaré a su propio suelo. 22Haré de ellos una sola nación en la tierra, en las montañas de Israel, y todos tendrán un solo rey: ya no formarán dos naciones ni estarán más divididos en dos reinos. 23Ya no volverán a contaminarse con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeldías. Los salvaré de sus pecados de apostasía y los purificaré: ellos serán mi Pueblo y yo seré su Dios. 24Mi servidor David reinará sobre ellos y todos ellos tendrán un solo pastor. Observarán mis leyes, cumplirán mis preceptos y los pondrán en práctica. 25Habitarán en la tierra que di a mi servidor Jacob, donde habitaron sus padres. Allí habitarán para siempre, ellos, sus hijos y sus nietos; y mi servidor David será su príncipe eternamente. 26Estableceré para ellos una alianza de paz, que será para ellos una alianza eterna. Los instalaré, los multiplicaré y pondré mi Santuario en medio de ellos para siempre. 27Mi morada estará junto a ellos: yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo. 28Y cuando mi Santuario esté en medio de ellos para siempre, las naciones sabrán que yo soy el Señor, el que santifico a Israel.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Jeremías 31, 10-12ab. 13 (R.: 10d)
R. El Señor nos cuidará como un pastor.
10¡Escuchen, naciones, la palabra del Señor, anúncienla en las costas más lejanas! Digan: “El que dispersó a Israel lo reunirá, y lo cuidará como un pastor a su rebaño”. R.
11Porque el Señor ha rescatado a Jacob, lo redimió de una mano más fuerte que él. 12Llegarán gritando de alegría a la altura de Sión, afluirán hacia los bienes del Señor. R.
13Entonces la joven danzará alegremente, los jóvenes y los viejos se regocijarán; yo cambiaré su duelo en alegría, los alegraré y los consolaré de su aflicción. R.
Versículo antes del Evangelio: Ezequiel 18, 31
“Arrojen lejos de ustedes todas las rebeldías que han cometido contra mí y háganse un corazón nuevo y un espíritu nuevo”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 11, 45-57
Para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos
45Al ver lo que hizo Jesús, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en él. 46Pero otros fueron a ver a los fariseos y les contaron lo que Jesús había hecho. 47Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron un Consejo y dijeron: “¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchos signos. 48Si lo dejamos seguir así, todos creerán en él, y los romanos vendrán y destruirán nuestro Lugar santo y nuestra nación”. 49Uno de ellos, llamado Caifás, que era Sumo Sacerdote ese año, les dijo: “Ustedes no comprenden nada. 50¿No les parece preferible que un solo hombre muera por el pueblo y no que perezca la nación entera?”. 51No dijo eso por sí mismo, sino que profetizó como Sumo Sacerdote que Jesús iba a morir por la nación, 52y no solamente por la nación, sino también para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos. 53A partir de ese día, resolvieron que debían matar a Jesús. 54Por eso él no se mostraba más en público entre los judíos, sino que fue a una región próxima al desierto, a una ciudad llamada Efraím, y allí permaneció con sus discípulos. 55Como se acercaba la Pascua de los judíos, mucha gente de la región había subido a Jerusalén para purificarse. 56Buscaban a Jesús y se decían unos a otros en el Templo: “¿Qué les parece, vendrá a la fiesta o no?”. 57Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno conocía el lugar donde él se encontraba, lo hiciera saber para detenerlo.
Palabra del Señor.
Comentario:
En la primera lectura, Dios quiere cumplir el sueño del pueblo elegido: ser una gran nación. Pero para ello deben ser fieles, deben ser libres de su pecado y rebeldías. Tendrán que observar la ley del Señor, poner en práctica lo que profesan con la boca. Así la alianza de paz descenderá sobre el pueblo elegido: “yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo”.
Mientras muchos creen en Jesús, unos pocos tratan de eliminarlo, de asesinarlo. Proféticamente, el sumo sacerdote Caifás, dice: “¿No les parece preferible que un solo hombre muera por el pueblo y no que perezca la nación entera?” (v. 50). Juan comenta que no solo es por la nación, sino por todos los dispersos, toda la humanidad. La gente empieza a saber los planes de los malvados y se pregunta si Jesús irá a la fiesta de Pascua a Jerusalén. La respuesta será afirmativa, no solo subirá a Jerusalén para Pascua, él se convertirá en la Pascua de todos subiendo a la Cruz, muriendo y resucitando, para darnos nueva vida y vida en abundancia.
Meditemos:
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