Viernes 16 – Feria – Blanco / Misa: del Propio del tiempo – Liturgia de las horas: del Propio del tiempo. Día penitencial.
Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (5, 34-42)
Los Apóstoles salieron dichosos de haber sido considerados dignos de padecer por el nombre de Jesús
34Pero un fariseo, llamado Gamaliel, que era doctor de la Ley, respetado por todo el pueblo, se levantó en medio del Sanedrín. Después de hacer salir por un momento a los Apóstoles, 35dijo a los del Sanedrín: "Israelitas, cuídense bien de lo que van a hacer con esos hombres. 36Hace poco apareció Teudas, que pretendía ser un personaje, y lo siguieron unos cuatrocientos hombres; sin embargo, lo mataron, sus partidarios se dispersaron, y ya no queda nada. 37Después de él, en la época del censo, apareció Judas de Galilea, que también arrastró mucha gente: igualmente murió, y todos sus partidarios se dispersaron. 38Por eso, ahora les digo: No se metan con esos hombres y déjenlos en paz, porque si lo que ellos intentan hacer viene de los hombres, se destruirá por sí mismo, 39pero si verdaderamente viene de Dios, ustedes no podrán destruirlos y correrán el riesgo de embarcarse en una lucha contra Dios". Los del Sanedrín siguieron su consejo: 40llamaron a los Apóstoles, y después de hacerlos azotar, les prohibieron hablar en el nombre de Jesús y los soltaron. 41Los Apóstoles, por su parte, salieron del Sanedrín, dichosos de haber sido considerados dignos de padecer por el nombre de Jesús. 42Y todos los días, tanto en el Templo como en las casas, no cesaban de enseñar y de anunciar la Buena Noticia de Cristo Jesús.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 27 (26), 1. 4. 13-14 (R.: 4ab)
R. Una sola cosa he pedido al Señor: vivir en la Casa del Señor.
1El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré? R.
4Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero: vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo. R.
13Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. 14Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor. R.
Aleluya: Mateo 4, 4b.
“El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”
Evangelio
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (6, 1-15)
Jesús tomó los panes y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron
1Después de esto, Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. 2Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos. 3Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. 4Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. 5Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: "¿Dónde compraremos pan para darles de comer?". 6El decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. 7Felipe le respondió: "Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan". 8Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: 9"Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?". 10Jesús le respondió: "Háganlos sentar". Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres. 11Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron. 12Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada". 13Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. 14Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: "Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo". 15Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña.
Palabra del Señor.
Comentario:
La prudencia de un hombre de Dios puede más que los odios o temores de sus compañeros. Hace historia y reflexiona sobre las cosas que pasaron y suceden en ese momento. Teudas y Judas el galileo son dos predicadores, o agitadores, que movilizaron gente, “arrastró mucha gente”, dice Gamaliel, pero al final “sus partidarios se dispersaron”. ¿Qué pasará con estos? Gamaliel acierta al decir: “No se metan con esos hombres y déjenlos en paz, porque si lo que ellos intentan hacer viene de los hombres, se destruirá por sí mismo, pero si verdaderamente viene de Dios, ustedes no podrán destruirlos y correrán el riesgo de embarcarse en una lucha contra Dios” (vv. 38-39). Si es de Dios, seguirán, y reprimirlos significa ponerse en contra del Dios de Israel. Si no es de Dios, terminarán como los otros rebeldes: dispersados. Los demás entienden y le permiten irse: los discípulos de Jesús seguirán su tarea de predicadores y mostrarán que las cosas que decían eran de Dios porque hasta ahora se sigue hablando de ellas.
Con cinco panes y dos pescados, Jesús hace el gran milagro de la multiplicación de los panes. Ha sobrado mucho, 12 canastas, lo cual significa que Dios cuando da, siempre lo hace de más. No se trata de valorar solo el acontecimiento material de que toda una multitud coma hasta saciarse y encima sobre comida; se trata de ver el signo: Dios se muestra providente con su pueblo y de lo poco saca mucho.
Meditemos:
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