Miércoles 19 – Feria – Blanco / Misa: del Propiodel tiempo – Liturgia de las horas: del Propio del tiempo.
Primera lectura
Lectura del librode los Hechos de los Apóstoles (20, 28-38)
Los encomiendo al Señor
28Velen por ustedes, y por todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santolos ha constituido guardianes para apacentar a la Iglesia de Dios, que éladquirió al precio de su propia sangre. 29Yo sé que después de mipartida se introducirán entre ustedes lobos rapaces que no perdonarán alrebaño. 30Y aun de entre ustedes mismos, surgirán hombres quetratarán de arrastrar a los discípulos con doctrinas perniciosas. 31Velen,entonces, y recuerden que durante tres años, de noche y de día, no he cesado deaconsejar con lágrimas a cada uno de ustedes. 32Ahora los encomiendoal Señor y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir eledificio y darles la parte de la herencia que les corresponde, con todos losque han sido santificados. 33En cuanto a mí, no he deseado ni platani oro ni los bienes de nadie. 34Ustedes saben que con mis propiasmanos he atendido a mis necesidades y a las de mis compañeros. 35Detodas las maneras posibles, les he mostrado que así, trabajando duramente, sedebe ayudar a los débiles, y que es preciso recordar las palabras del SeñorJesús: "La felicidad está más en dar que en recibir". 36Despuésde decirles esto, se arrodilló y oró junto a ellos. 37Todos sepusieron a llorar, abrazaron a Pablo y lo besaron afectuosamente, 38apenadossobre todo porque les había dicho que ya no volverían a verlo. Después loacompañaron hasta el barco.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial
Salmo 68 (67), 29-30.33-36c (R.: 33a)
R. ¡Pueblos de la tierra, canten al Señor!
29Tu Dios ha desplegado tu poder: ¡sé fuerte,Dios, tú que has actuado por nosotros! 30A causa de tu Templo, queestá en Jerusalén, los reyes te presentarán tributo. R.
33¡Canten al Señor, reinos de la tierra, entonenun himno a Dios, 34al que cabalga por el cielo, por el cieloantiquísimo! El hace oír su voz poderosa, 35¡reconozcan el poder deDios! R.
Su majestadbrilla sobre Israel y su poder, sobre las nubes. 36Tú eres temible,oh Dios, desde tus santuarios. El Dios de Israel concede a su pueblo el poder yla fuerza. ¡Bendito sea Dios! R.
Aleluya:Juan 17, 17.
“Conságralos en laverdad: tu palabra es verdad”
Evangelio
Evangelio denuestro Señor Jesucristo según san Juan (17, 6ª. 11b-19)
Que sean uno, como nosotros
6aManifesté tu Nombre a los que separaste del mundopara confiármelos. 11bPadre santo, cuida en tu Nombre a aquellos queme diste, para que sean uno, como nosotros. 12Mientras estaba conellos, cuidaba en tu Nombre a los que me diste; yo los protegía y no se perdióninguno de ellos, excepto el que debía perderse, para que se cumpliera laEscritura. 13Pero ahora voy a ti, y digo esto estando en el mundo,para que mi gozo sea el de ellos y su gozo sea perfecto. 14Yo lescomuniqué tu palabra, y el mundo los odió porque ellos no son del mundo, comotampoco yo soy del mundo. 15No te pido que los saques del mundo,sino que los preserves del Maligno. 16Ellos no son del mundo, comotampoco yo soy del mundo. 17Conságralos en la verdad: tu palabra esverdad. 18Así como tú me enviaste al mundo, yo también los envío almundo. 19Por ellos me consagro, para que también ellos seanconsagrados en la verdad.
Palabra del Señor.
Comentario:
En el estilo de San Juan, esta manera de referirse a Dios como “PadreSanto” implica y muestra las similitudes con la oración del Padre Nuestro,contenida en los sinópticos. En este pasaje Jesús no enseña a orar, sino queora por sus discípulos. Recalca que su presencia con los discípulos fue de cuidadocasi maternal (v. 12), la pérdida del traidor es relacionada con elcumplimiento de la Escritura, quizá con la intención de no escandalizar a lacomunidad con la defección –libre, por otro lado– de Judas; o refiriéndose a lacita de Juan 13, 18: “No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que heelegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que compartemi pan se volvió contra mí” (cita Sal 41, 10 aunque también puede verse Sal 109, 4-8). Jesús hace una breve historiade su misión en la tierra y, a continuación, pasa a hablar del presente en elv. 13. La perspectiva actual es de mucho dolor (el mundo los odia: v. 14) y unsufrimiento constante (“no te pido que los saques del mundo”: v. 15a) pero sinderrota definitiva, o al revés, con victoria final (“sino que los preserves delMaligno”: v. 15b). El sufrimiento es propio de la vida del creyente, la únicadiferencia con los del “mundo” es que el creyente padece el sufrimiento, perono lo provoca. La última petición del Padrenuestro solicitaba eso… líbranos delmal (Maligno) (Mt 6, 13), que, en último término, es la instigación satánica deodio homicida (8, 44: “Ustedes tienen por padre al demonio y quieren cumplirlos deseos de su padre. Desde el comienzo él fue homicida y no tiene nada quever con la verdad, porque no hay verdad en él”). La consagración “en la verdad”(v. 17) tiene relación con 8, 44: el demonio es el padre de la mentira. En lasexpresiones de Jesús se establece la diferencia entre dos mundos: el del PadreBueno y el del Maligno: uno, el primero, es verdadero, lleno de paz y amorfraterno; el otro, el segundo, es falso-mentiroso, lleno de maldad y de odiohomicida. Pero, así como Jesús fue enviado al “mundo” para redimirlo, así, susdiscípulos son enviados para la misma misión (v. 18). El Padre envía a Jesús,Jesús envía a sus discípulos. La “consagración” jesuánica implica, en primerlugar, la “dedicación a Dios” (ver Lev 19, 2; 20, 26) y, en segundo lugar, una“capacitación para la misión” (p.e. Ex28, 36-39). Como dice Luis Alonso Schökel: “En vez de rito de consagración,Dios emplea la verdad, es decir, su palabra que ha de ser recibida con fe ycumplida” (comentarios de la Biblia del Peregrino a Juan 17, 17.19).
Meditemos:
En definitiva, el relato evangélico que la Iglesia hoy propone, nosinvita a la reflexión sobre el lugar que nosotros ocupamos en la historia de lasalvación.
Son preguntas que exigen una respuesta aquí y ahora.
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