Martes 01 – Memoria Obligatoria: San Justino, mártir – Rojo / Misa: de la memoria– Liturgia de las horas: de la memoria.
Primera lectura
Lectura de la segundacarta del Apóstol san Pedro (3, 11b–15ª. 17–18)
Nosotros esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva donde habitará lajusticia
Hermanos: 11b¡Quésanta y piadosa debe ser la conducta de ustedes, 12esperando yacelerando la venida del Día del Señor! Entonces se consumirán los cielos y loselementos quedarán fundidos por el fuego. 13Pero nosotros, deacuerdo con la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra nuevadonde habitará la justicia. 14Por eso, queridos hermanos, mientrasesperan esto, procuren vivir de tal manera que él los encuentre en paz, sinmancha ni reproche. 15Tengan en cuenta que la paciencia del Señor espara nuestra salvación. 17Hermanos míos, ustedes están prevenidos.Manténganse en guardia, no sea que, arrastrados por el extravío de los quehacen el mal, pierdan su firmeza. 18Crezcan en la gracia y en elconocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. ¡A él sea la gloria, ahoray en la eternidad!
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 90 (89), 2–4.10. 14. 16
R. ¡Tú eres nuestro refugio, Señor!
2Antes que fueran engendradas las montañas, antes quenacieran la tierra y el mundo, desde siempre y para siempre, tú eres Dios. R.
3Tú haces que los hombres vuelvan al polvo, con sólodecirles: "Vuelvan, seres humanos". 4Porque mil años sonante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche. R.
10Nuestra vida dura apenas setenta años, y ochenta, sitenemos más vigor: en su mayor parte son fatiga y miseria, porque pasan pronto,y nosotros nos vamos. 14Sácianos en seguida con tu amor, ycantaremos felices toda nuestra vida. R.
Aleluya:Cfr. Efesios 1, 17–18
Aleluya. “El Padre de nuestro Señor Jesucristoilumine nuestros corazones, para que podamos valorar la esperanza a la quehemos sido llamados”. Aleluya
Evangelio
Evangelio deNuestro Señor Jesucristo según san Marcos (12, 13–17)
Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios
13Le enviaron después a unos fariseos yherodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones. 14Ellosfueron y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes encuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría denadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitidopagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarla o no?". 15Peroél, conociendo su hipocresía, les dijo: "¿Por qué me tienden una trampa?Muéstrenme un denario". 16Cuando se lo mostraron, preguntó:"¿De quién es esta figura y esta inscripción?". Respondieron:"Del César". 17Entonces Jesús les dijo: "Den al Césarlo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios". Y ellos quedaronsorprendidos por la respuesta.
Palabra del Señor.
Comentario:
La trampaestá en lo siguiente: preguntan sobre el impuesto que los judíos deben pagar alCésar emperador de Roma, dado que los judíos habían sido colonizados por losromanos. Se presentan juntos fariseos y partidarios de Herodes, que en políticason enemigos. Los fariseos rechazan la dominación romana; los partidarios deHerodes, al contrario, la aceptan.
Si Jesúsdice que hay que pagar, los fariseos lo desprestigiarán ante el pueblo. Siafirma que no, los partidarios de Herodes lo harán detener por los romanos.
Jesús nocondena el imperialismo romano, pero tampoco lo justifica. ¿Será porque losproblemas de paz y justicia entre los pueblos no son cosas bastante “espirituales”y no le interesan?
En realidadJesús no mira los problemas políticos como los miramos nosotros. Son problemasimportantes, por supuesto, y la Historia Sagrada nos enseña que Dios quierelibertad para cada uno y que las naciones tengan la posibilidad de desarrollarsu cultura y su vida nacional. Y esto justifica ampliamente el compromisopolítico de los cristianos.
Pero Jesússabe también que la liberación verdadera se juega más allá de las fronteras delas rivalidades partidarias. Vivió en un momento en que sus compatriotasestaban sumamente politizados, divididos en facciones irreconciliables, queiban a ser una de las causas de la rebeldía y de los desastres de los años66-71.
Larespuesta de Jesús invita a sus adversarios a que coloquen la política en suverdadero lugar y no confundan la fe con el fanatismo religioso.
Pagar elimpuesto al César, gobernante extranjero y pagano, era para los fariseos comorenegar de Dios, verdadero Señor de Israel. Y debido a que identificaban losobjetivos del partido nacional judío con la causa de Dios, debían aplastar alos partidos opuestos para servir a Dios.
En vista deque la fe exige de nosotros una obediencia total, las personas que hoy todavíaconfunden la fe con una militancia política llegan poco a poco a justificartodo lo que hace su partido, incluso la mentira y los crímenes.
El César deRoma no era Dios, aunque pretendía serlo. Había logrado imponer su autoridad yel uso de la moneda romana; mas no por eso podía exigir la obediencia de laconciencia, que se debe sólo a Dios. Pero tampoco era “el enemigo de Dios”,como lo creían los fariseos, y no era necesario negarle el impuesto y lasumisión para adelantar el Reino de Dios.
Tomado delComentario de la Biblia Latinoamericana, edición 1995.
Meditemos:
Tags: lectura diaria, misa, liturgia, leccionario, biblia, evangelio