miércoles, 30 de junio de 2010

Jueves 01  – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria. Primer jueves de mes.


Primera lectura

Lectura de la Profecía de Amós 7, 10–17

Ve a profetizar a mi pueblo

10Amasías, el sacerdote de Betel, mandó a decir a Jeroboam, rey de Israel: "Amós conspira contra ti en medio de la casa de Israel; el país ya no puede tolerar todas sus palabras. 11Porque él anda diciendo: "Jeroboam morirá por la espada e Israel irá al cautiverio lejos de su país"". 12Después, Amasías dijo a Amós: "Vete de aquí, vidente, refúgiate en el país de Judá, gánate allí la vida y profetiza allí. 13Pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque este es un santuario del rey, un templo del reino". 14Amós respondió a Amasías: "Yo no soy profeta, ni hijo de profetas, sino pastor y cultivador de sicómoros; 15pero el Señor me sacó de detrás del rebaño y me dijo: "Ve a profetizar a mi pueblo Israel". 16Y Ahora, escucha la palabra del Señor. Tú dices: "No profeticen contra Israel, no vaticines contra la casa de Isaac". 17Por eso, dice el Señor: "Tu mujer se prostituirá en plena ciudad, tus hijos y tus hijas caerán bajo la espada; tu suelo será repartido con la cuerda, tú mismo morirás en tierra impura e Israel irá al cautiverio lejos de su país"".

Palabra de Dios.

 

Salmo Responsorial

Salmo 19 (18), 8–11

R¡Los juicios del Señor son la verdad!

8La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma; el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple. R.

9Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón; los mandamientos del Señor son claros, iluminan los ojos. R.

10La palabra del Señor es pura, permanece para siempre; los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos. R.

11Son más atrayentes que el oro, que el oro más fino; más dulces que la miel, más que el jugo del panal. R.

 

Evangelio

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 1–8

Glorificaban a Dios por haber dado semejante poder a los hombres

1Jesús subió a la barca, atravesó el lago y regresó a su ciudad. 2Entonces le presentaron a un paralítico tendido en una camilla. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico:"Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados". 3Algunos escribas pensaron: “Este hombre blasfema”. 4Jesús, leyendo sus pensamientos, les dijo: "¿Por qué piensan mal? 5¿Qué es más fácil decir: "Tus pecados te son perdonados", o "Levántate y camina"? 6Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados –dijo al paralítico– levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". 7El se levantó y se fue a su casa. 8Al ver esto, la multitud quedó atemorizada y glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres.

Palabra del Señor.

 

Comentario:

 

Marcos cuenta una doble historia, que aún puede separarse fácilmente, de un milagro de curación (vv. 1–5a, 11–12) y un acto de perdón (vv. 5b–10), que, tal vez, sea resultado de su técnica del sándwich o del de­sarrollo de la tradición oral. Mateo fusiona las dos partes, elimina el detalle colorista de bajar al enfermo por la terraza y da al último ver­sículo una intensa finalidad doblemente teoló­gica. Notemos que en este y en los siguientes dos relatos (9,1–17) encontramos tres grupos de adversarios: los escribas (v. 3), los fariseos (v. 11) y los discípulos de Juan Bautista (v. 14). Mateo se esmera por ofrecer una cobertura perfilada y sistemática de la situación. V. 3. blas­fema: Los escribas reconocen acertadamente que el perdón de los pecados, que implican una ofensa contra Dios, pertenece a la acción divina. Quien controle los canales del perdón en una sociedad controla toda la sociedad (H. Arendt); así pues, hay grandes intereses en juego. Para Mateo, la imputación de blasfemia es lo que conduce inexorablemente a Jesús a la cruz (26, 65). V. 4. qué es más fácil: Es una pregunta confusa. Es más fácil decir “tus pecados son perdonados”, puesto que no hay control visible sobre ello; más difícil es hacerla, pues­to que únicamente compete a Dios tal acción. Es mucho más difícil decir “levántate y anda”, puesto que la efectividad de las palabras se comprobará por su éxito o su fracaso (a me­nos que seamos Jesús). V.8. tal autoridad a los hombres: Éste es el cambio crucial que realiza Mateo con relación a Marcos. Traslada la aten­ción desde la admiración ante el milagro al te­ma teológico de Jesús como Hijo del hombre (v. 6) que tiene autoridad para perdonar peca­dos y para extenderla a los miembros de la Iglesia. Es un importante indicio del interés de Mateo por la Iglesia (16, 15; 15, 17). Refleja su preocupación de que la autoridad de Cristo es­té disponible en y a través de la Iglesia, un pro­blema de la segunda o tercera generación cris­tiana, que presupone la fe en Cristo. Tomado de “Comentario Bíblico San Jerónimo”, MATEO, Benedict. T. Viviano, OP.

 

Meditemos:

 

  1. ¿Qué espero para pedirle a Dios perdón de mis pecados?
  2. ¿En qué sentido mis problemas actuales están unidos a la distancia que tengo de Dios?

 


Tags: lectura diaria, evangelio, Palabra de Dios, Misa, Biblia

Publicado por Desconocido @ 20:40
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