Martes 06 – Feria (o Memoria Libre: Santa María Goretti, virgen y mártir – Rojo) – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: a elección.
Primera lectura
Lectura del libro de Oseas 4, 1; 8, 4–7. 11–13
En cuanto a los sacrificios que me ofrecen, ¡que los inmolen, que se coman la carne! ¡El Señor no los aceptará!
41Escuchen la palabra del Señor, israelitas, porque el Señor tiene un pleito con los habitantes del país; ya no hay fidelidad, ni amor, ni conocimiento de Dios en el país. 84Entronizaron reyes pero sin contar conmigo; designaron príncipes, pero sin mi aprobación. Se hicieron ídolos con su plata y su oro, para su propio exterminio. 5Yo rechazo tu ternero, Samaría; mi ira se ha encendido contra ellos. ¿Hasta cuándo no podrán recobrar la inocencia? 6Porque ese ternero proviene de Israel: lo hizo un artesano, y no es Dios. Sí, el ternero de Samaría quedará hecho pedazos. 7Porque siembran vientos, recogerán tempestades. Tallos sin espiga no produce harina, y si la produce, se la tragarán los extranjeros. 11Efraím multiplicó los altares para expiar el pecado, pero esos altares le han servido sólo para pecar. 12Por más que escriba para él mis prescripciones de mi Ley, se las tendría por una cosa extraña. 13En cuanto a los sacrificios que me ofrecen, ¡que los inmolen, que se coman la carne! ¡El Señor no los aceptará! Ahora, él se acordará de sus culpas y pedirá cuanta de sus pecados: entonces ellos regresarán a Egipto.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 115 (113b), 3–7b. 8–10
R. ¡Pueblo de Israel, confía en el Señor!
3Nuestro Dios está en el cielo y en la tierra, él hace todo lo que quiere. 4Los ídolos, en cambio, son plata y oro, obra de las manos de los hombres. R.
5Tienen boca, pero no hablan, tienen ojos, pero no ven; 6tienen orejas, pero no oyen, tienen nariz, pero no huelen. R.
7Tienen manos, pero no palpan, tienen pies, pero no caminan. 8Como ellos serán los que los fabrican, los que ponen en ellos su confianza. R.
9Pueblo de Israel, confía en el Señor: él es tu ayuda y tu escudo. 10Familia de Aarón, confía en el Señor; él es tu ayuda y tu escudo. R.
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 32–38
La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos
32En cuanto se fueron los ciegos, le presentaron a un mudo que estaba endemoniado. 33El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: "Jamás se vio nada igual en Israel". 34Pero los fariseos decían: "El expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios". 35Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. 36Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. 37Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. 38Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
Palabra del Señor.
Comentario:
Las acciones de Jesús, liberadoras y sanadoras, son identificadas por sus adversarios como malas, provenientes del poder del maligno. No es raro que ellos piensen así… les quita “clientes”. Cuando la fe se ve como una cuestión de “poseer”, el “agente de pastoral” se vuelve mísero, cuida su “rebaño” no con amor, sino con mentiras y engaños. Por eso Jesús hace su solicitud de oración al Padre Dios por más “Trabajadores” para la cosecha. Se trata de buscar personas que trabajen para Dios y el bien de la “ovejas que no tienen pastor” y no para su propia ganancia de dinero o fama.
Meditemos:
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