martes, 06 de julio de 2010

Miércoles 07 – Feria – Verde / Misa: a elección – Liturgia de las horas: de la feria.


Primera lectura

Lectura del libro de Oseas 10, 1–3; 7–8. 12

Siembren semillas de justicia, cosechen el fruto de la fidelidad

1Israel era una viña exuberante, que producía su fruto. Cuanto más se multiplicaban sus frutos, más multiplicaba él los altares; cuanto mejor le iba al país, mejores hacía él las piedras conmemorativas. 2Su corazón está dividido, ahora tendrán que expiar: el mismo Señor destrozará sus altares, devastará sus piedras conmemorativas. 3Seguramente dirán entonces: "No tenemos rey, porque no hemos temido al Señor. Pero el rey ¿qué podría hacer por nosotros?". 7¡Samaría está completamente perdida! Su rey es como una astilla sobre la superficie de las aguas. 8Los lugares altos de Aven, el pecado de Israel, también serán destruidos; espinas y cardos invadirán sus altares. Ellos dirán entonces a las montañas: "Cúbrannos", y a las colinas: "¡Caigan sobres nosotros!". 12Siembren semillas de justicia, cosechen el fruto de la fidelidad, roturen un campo nuevo: es tiempo de buscar al Señor, hasta que él venga y haga llover para ustedes la justicia.

Palabra de Dios

 

Salmo Responsorial

Salmo 105 (104), 2–7

R. ¡Busquen el rostro del Señor! O bien: Aleluya.

2¡Canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas! 3¡Gloríense en su santo Nombre, alégrense los que buscan al Señor! R.

4¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro; 5recuerden las maravillas que él obró, sus portentos y los juicios de su boca! R.

6Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: 7el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos. R.

 

Evangelio

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 10, 1-7

Vayan a las ovejas descarriadas de Israel 

1Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. 2Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; 3Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; 4Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. 5A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: "No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. 6Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. 7Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. 8Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente. 9No lleven encima oro ni plata, ni monedas, 10ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.

Palabra del Señor.

 

Comentario:

 

La llamada a los discípulos es muy importante para nosotros desde dos puntos de vista: primero: Jesús quiere involucrar fuertemente a los humanos en la tarea de redención. Como decía San Agustín: “El Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti”. Dios “necesita”, por decirlo de algún modo, de los “salvados” para salvar. Segundo: Desde está línea Jesús elige, llama, vocaciona. Cada uno de nosotros tendrá un rol diferente al resto, una tarea específica… pero la vida cristiana se convierte en un encuentro vocacional a cada instante de la existencia del creyente.

 

Meditemos:

 

  1. ¿Escucho la llamada vocacional de Dios? ¿A qué me está llamando Jesús?
  2. ¿De qué manera estoy respondiendo a esa llamada vocacional? ¿Hago mi mejor esfuerzo?

 


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Publicado por Desconocido @ 19:00
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